Preso ventanilla


AKA Moon with David Gilmore, Prasanna and Pierre Van Dormael

tapa Guitars
Guitars (2002)

Seamos realistas. Cuanta gente en el mundo fuera de su nativa Bélgica sabe quiénes son los Aka Moon? El ratio puede ser impactante. Uno en cuántos? Cuántos de ustedes que están leyendo esto ahora cree que su nombre significa “también conocidos como Luna (o “alias” Luna)?” Error. El nombre y aspectos de su música, emana de su pasión por los Pigmeos AKA, con quienes convivieron en la gran selva de África Central en 1991. Músicos absolutamente de primera categoría, estos muchachos operan en una especie de plano artístico demencial, pleno de principios e integridad ajenos al estilo de vida musical Americano. Sólo estoy asumiendo que, entre otras lecciones impartidas desde su mundo a sí mismos, estos pigmeos AKA transmiten un destacable conocimiento sobre el tiempo, la percusión y el ritmo- asignaturas que a cada músico en la banda y a cada invitado a esta fiesta, obviamente, le preocupa profundamente.

¿Ya están pensando en world music o música étnica? Algo así. ¿Están pensando en el tipo de artistas que reciben becas, no usan amplificadores y tienen una cuerda de percusión de un kilómetro de largo? De ningún modo. Estos tipos la rompen y mucha de su música es extremadamente energética y podría ser calificada –me atrevo a decirlo- como jazz-fusión. El tipo particular de entusiasmo que aquí brinda Aka Moon es absorbente y su atracción tiene bases amplias. Esto es Aka Moon más guitarras, y ellos tienen altos amigos. Acá es donde la parte extraña entra en escena, como lo hago yo, a través de la escena musical de mi barrio: dos de los tres elegidos llaman “hogar” a Boston. David Gilmore ahora radicado en Brooklyn pero originario de Cambridge y Prasanna, radicado en Boston pero nacido en India, ambos habiendo lanzado recientemente discos altamente recomendables. Redondeando el trío de guitarras esta el maestro belga de la telecaster Pierre Van Dormael, con quien Aka Moon ha colaborado previamente en sus varios lanzamientos Carbon-7. Ahora, piensen en sus tres guitarristas favoritos de todo el planeta y sepan que si Aka Moon hubiera elegido a alguno de ellos, el disco nunca hubiera podido ser mejor que lo que es.

He escuchado la música y garabateado algunas pocas notas sin haber mirado realmente los títulos, sólo para descubrir que la mayoría contiene homenajes a musas famosas. Pero “Jimi’s Three Words” le debe mucho más en términos de composición a la apertura del camino de Steve Coleman; así que, afortunadamente, tomaron prestado a su guitarrista y compañero en el pensamiento avanzado rítmico/matemático, David Gilmore. Verán, David siempre conoce el tempo, ya sea componiendo, acompañando o derritiendo los trastes, algo que hace aquí cuando se le permite pronunciar la sección del medio de “Three Words”. A cada ejecutante se le brinda un extenso momento para expresar su vitalidad en este rock de extraño tempo, incluyendo al altoísta y compositor Fabrizzio Cassol- su intervención más prolongada en el disco está llena de línea angulosas, uso de estructuras interválicas y tocando progresiones dentro de progresiones, algo por lo que Coleman es conocido. VanDormael sigue con una improvisación en la que enlaza el blues con el tono clásico de su guitarra telecaster, siendo imposible de negar la influencia de Stern (Mike) en la elección de notas, estilo y tono. En el turno incendiario de Gilmore la banda se torna despiadada, transformando el irregular riff, atravesando el compás en un vamp en 4/4 rockero que te golpea (suban el volumen), como si fuera por completo un secuenciador, pero con un bajo bien pesado, en uno de los muchos momentos que te dejan con la boca abierta del disco. De las declaraciones solistas en esta canción, la de David es la que más se acerca a besar el cielo mientras exhibe la mayor cantidad de ideas, lo cual puede ser producto de ser el sujeto más dispuesto a no pensar en ellas. Tal es la característica de su ejecución, un abandono voluntario que va más allá de meramente confiar en la intuición, una maravillosa barrena en picado de la cual él siempre es capaz de recuperarse, que sigue distinguiéndolo del resto de sus contemporáneos de ejecución más cautelosa. Habiendo dicho esto, el tipo al que le tocó ir último, Prasanna, toca la guitarra, simplemente, como nadie en el planeta. Hablando de identificar a un tipo en tres notas! Yo no sé como lo hace, pero suena estar conscientemente ejecutando cuartos de nota sostenidos, bemoles – microtonos de cualquier tipo – todo mientras incorpora ideas occidentales al virtuosismo oriental – y todo en una guitarra con trastes Les Paul convencional. Como fuera, él consigue devolvernos a la realidad terrenal mientras incorpora fraseología de otro mundo a un material familiar en su fuente (en este caso, escalas pentatónicas).

Cuando el número de pista cambia a “The Last Call From Jaco”, uno se da cuenta que astutos son estos tipos para componer, porque simplemente han usado exactamente el mismo riff y tema de la canción anterior, dejándolo crecer más libre y espaciosamente. Pero después de todo es sólo un indicador en la pista, ya que la canción anterior cambió completamente más o menos a mitad de camino, y hacia el final sólo se aproximó a como había comenzado. Aquí es donde debo hacer una pausa y destacar la contribución de la maravillosa sección rítmica de Aka Moon, Stéphane Galland en batería y Michel Hatzigeorgiou en bajo eléctrico. Vienen a la mente como un punto de comparación a mis oídos el golpe pesado y la ejecución polirítmica de Gene Lake de la banda de Coleman y Rodney Holmes de la de Gilmore, pero Galland ciertamente tiene lo suyo y su propio toque está presente, un trabajo sobre los parches agudo técnicamente, a la par de los Bozzios y Chambers del mundo. Más o menos a los tres minutos del tema, Galland demuestra que está tan familiarizado con lo intrincado del más alto nivel del rock progresivo como con la fusión con el funk y los estilos de tempo irregular, los que vuelve a revisitar y magnifica en la sucesora “Scofield”, y continúa en la subsiguiente “From Influence to Innocence”. Los fanáticos de la batería que estén buscando un nuevo favorito harían bien en escuchar a este triunvirato antes de continuar con su búsqueda. Y a pesar de que cada bajista del planeta ha sido influenciado por Jaco, Michel Hatzigeorgiou merece felicitaciones por esconderlo bien, tanto en términos de tener su propio tono como en su propio estilo para solear. Sólo es utilizado una vez como solista pero, más importante aún, toca mucho en los tiempos frecuentemente basados en riffs, elementos Colemanescos de tipo celular, propios del estilo de componer de Fabrizio Cassol. Hatzigeorgiou tiene un hermoso y redondo sonido, usa los dedos todo el tiempo y de manera intrigante echa el ancla en lugares calientes e inesperados, jugando con regocijo y compartiendo la onda con Galland en los espacios entre el ritmo.

“Jaco” se convierte en una presentación para Gilmore, quien nuevamente hecha a rodar su tono gordo, cromatismo y desplazamiento rítmico, en una abrasadora combinación que, aquí, claramente presta atención a los mejores días del jazz-fusión al mismo tiempo que reinventa su futuro. El solo de Gilmore y el solo de saxo en descomposición, son la transición a “Scofield”, la cual empieza reafirmando lo atlético de Galland, el poder rítmico de Hatzigeorgiou y la fluidez funky de Cassol. Gilmore y Van Dormael intercambian dieciséis compases, superponiéndose mientras sus intercambios se hacen más cortos y más infectados de blues y luego se van de la escala y se ponen nuevamente angulosos, mientras Galland va en franca ebullición y luego solea.

“From Influence To Innocence” es introducido por Prasanna y exclusivamente en virtud de ello, nos transporta a todos a otro sitio. Es poco frecuente encontrar un ejecutante de cualquier instrumento que pueda cambiar de tal forma tu atención y tu ritmo cardíaco en dos compases. Para mí, el solo de tres minutos sobre la nota pedal (drone) valen por sí solos el precio del disco, no hablemos ya de la subsiguiente cabalgata excitante que lleva a continuación con Galland y Hatzigeorgiou antes de que Cassol aparezca gradualmente en la mezcla. Escuchen como las partes van construyendo, primero una nota de guitarra, el saxo siguiendolo, luego otro guitarrista armonizando y luego la batería. Enseguida, con una línea melódica como un trance, provista por el saxo y la guitarra, la cosa se pone a rodar a muchísimas revoluciones por minuto, a punto de romperse en las costuras. De la puerta abierta de un cohete caemos a una cama ambiental de tres guitarras que funciona como el portal a “Bill’s Dream” una balada que impone su humor melancólico más relacionada con el estilo “shoegazer” de rock alternativo que con cualquier vocabulario de jazz. Prasanna finalmente se pone a solear de un modo orgánico sobre un fragmento sombrío utilizando la marca registrada de Aka Moon, la nota de bajo sincopando los compases. Prasanna teje su magia, firmemente enraizada en los estilos carnáticos de la India, pero abrazando todas las músicas e incorporando la dosis justa de modernismo para volverse única pero no recargada de técnica. Las líneas giran y giran, las frases se contraen y se flexibilizan, los valores de las notas se seleccionan y luego cambian. Los mundos se fusionan y el vapor se mezcla mientras Prasanna toca. Y cuán empáticamente Gilmore contesta a Prasanna creando un solo que se desenvuelve y cae grácilmente en sí mismo como volutas de una espiral Fibonacci. Apropiadamente, la banda vuelve a Prasanna, quien se apropia de esta porción del disco desde el comienzo de “Innocence”, una indicación que es una prueba del nivel de atención y escucha que está teniendo lugar.

Del resto, “Yang -Yin -Yang” merece especial atención en el salón de la fama de las “canciones que más han empujado-y-retrasado el ritmo”. “A La Luce di Paco-Act 1” sirve como un raga hermoso introduciendo la grabación y a Prasanna, mientras que en mi opinión su pasaje solista más escalofriante llega al minuto 6:15 de “Act 2”. salvo que sea Gilmore, en cuyo caso es aún más escalofriante.

Sin conocer su historia, sólo escuchar este disco les mostrará que Aka Moon tiene una mentalidad colectiva. En un mundo perfecto, no nos sobresaltaríamos de verlos como colaboradores expertos, con habilidades para escribir y tocar música atravesado elementos de pop, rock alternativo, cultura DJ o música bailable moderna. Por ahora, deberemos contentarnos con uno de los lanzamientos de fusión del año 2002. Ahórrense el viaje, ya que no lo conseguirán en disquerías. un poco de distribución y pasarlos por la radio podrán hacer mucho por permitir al mundo descubrir el secreto de AKA Moon. Mientras tanto, evidentemente, ese es nuestro trabajo. Consíganlo en De Werf o, localmente aquí .

Fuente para la reseña: Phil DiPietro para http://www.allaboutjazz.com/reviews/r0902_060.htm – Traducción: NICO !! (renegando con DiPietro!!)

Apunte: Segundo post con el seguimiento hombre a hombre que le estamos haciendo a Prasanna, pero la realidad es que Guitars es mucho más que Prasanna. AKA Moon es un excelente trío de origen belga que se mantiene tocando en la actualidad (en el 2012 editaron “Unison”), que lo suele hacer con diferentes y talentosos músicos invitados, de las más diversas nacionalidades, demostrando todo el tiempo que las fronteras físicas no son barreras mentales. Guitars suma, además de Prasanna, a David Gilmore, del cual recientemente hemos escuchado el excelente “Numerology: L1ve At Ja77 Standard” y a Pierre Van Dormael, exquisito guitarrista belga (lamentablemente fallecido en el año 2008) desconocido para MQC/Presoventanilla. Otro dato para que tengan en cuenta, es que el baterista de AKA Moon es Stéphane Galland, de quien posteamos en Noviembre del año pasado “Lobi”, uno de los mejores discos del 2012 para quien esto escribe. Sin más para agregar a lo profusamente dicho por Phil DiPietro, aprovechamos la oportunidad para saludarles atentamente.
Nico: gracias por la ayuda y la audición atenta!!!!

Track Listing

01. A La Luce Di Paco – Act 1 (5:01)
02. A La Luce Di Paco – Act 2 (7:03)
03. A La Luce Di Paco – Act 3 (4:19)
04. Jimi’s Three Words (8:46)
05. The Last Call From Jaco (5:46)
06. Scofield (5:38)
07. From Influence To Innocence (7:08)
08. Bill’s Dreams (12:05)
09. Yang-Yin-Yang (4:15)
10. Three Oceans (5:07)

Artist List

Fabrizio Cassol: alto saxophone
Michel Hatzigeorgiou: bass guitar
Stéphane Galland: drums
Pierre Van Dormael: guitar
Prasanna: guitar
David Gilmore: guitar

Link de descarga
Password: presoventanilla


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