Preso ventanilla


Brian Blade & The Fellowship Band

tapa Landmarks
Landmarks (2014)

Después de tantos años sin un disco de la Fellowship (el anterior, “Season of Changes” es del 2008 y “Perceptual” y “Fellowship” son de 2002 y de 1998 respectivamente…), la espera valió la pena. Bellísimo disco de la Fellowship, sin superar sin embargo a los anteriores.

El disco mantiene el estilo planteado en los anteriores de la Fellowship y en este sentido tiene una notoria continuidad con su trayectoria. Sin embargo, es posible que algunos encuentren que este disco se adentra aún más en la senda del no-jazz que es bastante característica del grupo y perciban más acentuadas las influencias de otros estilos, como el folk americano y el blues, cuya influencia siempre estuvo presente en la música de Blade y ahora creo yo más firmemente en la Fellowship. Como dice el sitio de NPR, es música coloreada por garitos e iglesias negras pero que le quedan mejor a campos abiertos y galerías mecidos por el viento de la tarde de verano. Tampoco esperen un grupo country, ojo, pero se nota la influencia de los estilos que se palpan en el sur-centro-este de los Estados Unidos.

Es también un disco más centrado en el quinteto básico de la Fellowship, tal como la tapa nos muestra (se menciona sólo a ese quinteto). Es que en este disco la guitarra es un instrumento que no es protagonista, una importante diferencia con otros discos de la banda en la que anteriormente brilló, por ejemplo, Rosenwinkel. No es que no existe, Blade de hecho tiene a mano la guitarra, a cargo de Martin Sewell, salvo por un par de temas donde incorpora al gran Jeff Parker (en rigor una re-incorporación, dado que había participado en el primer disco-) pero no es un instrumento preponderante en el disco. Recién promediando el tema 7 del disco destaca del resto de la banda con un solo a cargo de Parker. Hasta ahi sólo cumplía una función de apoyo o atmosférica. Está claro que para Landmarks, Blade se ha apoyado en el quinteto fundamental que forman con Cowherd, Thomas, Butler y Walden y que ha participado en todos los discos de la Fellowship (los vientos integran la Fellowship desde hace 15 años y Blade y Cowherd fueron compañeros de facultad…). Pero vamos a los temas.

Luego de un breve (menos de un minuto) introito ambient, un poco exótico para la Fellowship -no tanto para Blade- (tranquilos, no está desafinando la cinta del Mellotron muchachos, es así), se inicia el tema que da nombre al disco. Atenti con lo ambient, porque se repite en más de una ocasión, sobre todo en la primera mitad del disco, actuando como separadores entre tema y tema y apareciendo incluso en varios momentos dentro de los mismos temas, acentuando aún más el carácter ya de por sí cinemático del disco.

Ya los primeros acordes en el piano de Cowherd (el gran socio de Blade en la Fellowship) en Landmarks nos confirman la continuidad en el estilo de la Fellowship, aun cuando tantos años han pasado desde su disco anterior: sobriedad, lirismo, profundidad. A menos de un minuto ya tenemos un solo … y es de contrabajo. Vuelve Blade, y Butler y Walden reiteran el tema en saxo soprano y clarinete bajo respectivamente, el tema se va desenvolviendo con un solo de saxo soprano de carácter casi reverencial, mientras que la ligereza (en el buen sentido, de liviandad) del trabajo en los platillos característico de Blade, se combina con algunos redobles en el resto del kit. Cowherd se hace cargo del último solo, largo pero, como en todo el disco, se cuenta una historia más que meramente demostrar virtuosismo (se requiere ser un maestro para intuir cuando disparar los fuegos artificiales y cuando mantener las cosas sencillas y sobrias). Lo increíble con la Fellowship es que nos demuestra que no es necesaria la estridencia para emocionarnos de un modo épico y arrasador. El tema se pasa con una rapidez inusitada, como si no “midiera” más de ocho minutos. Será la ansiedad de tanta espera….

“Ark.La.Tex” (por Arkansas-Lousiana-Texas, toda una declaración en su título), uno de los temas largos del disco (más de diez minutos) comienza misterioso, con un riff (ese motivo de cinco notas en la zona grave que se repite) marcado por Cowherd y Chris Thomas en el bajo. La línea de vientos dibuja las melodías en respuesta casi al riff y promediando el tema, el grupo se permite relajar un poco y, aparentemente, improvisar un poco, para volver al tema hacia el final del mismo. Los temas son largos no por ser complicados, sino a mi entender porque la banda se esfuerza por ser climática. Las frases y el riff se repiten como mantras delicados y se acentúan los climas grupales más que destacarse los solistas. El tema termina con un clima basado en el órgano de Cowherd, abriendo paso a “Shenandoah” (un ejemplo de interpretación del folk tradicional, pasado por el tamiz de la Fellowship), tema recurrente en los recitales de la Fellowship pero aquí desarrollado mínimamente, casi como otro de los separadores ambient. Ambient-folk-jazz? La Fellowship Band lo tiene también.

“He Died Fighting” (Murió Combatiendo) levanta un poco más los decibeles y permite que los vientos vuelen un poco más libres sin descuidar la melodía. Luego de una breve intro de Blade, sigue una estructura un poco más tradicional para el jazz (como de verso/estribillo/solos), las hermosas melodías permiten dejar espacio para que los solistas acá desplieguen un poco sus alas en sus solos antes de volver a su nido (en realidad en el disco todo es como progresivo, va como de a poco, como lentamente avanzando en intensidad y a la vez en variedad). Todo eso, claro está, sin tratarse de un número muy up-tempo (aunque los tresillos de Blade en los platos y los redobles de su batería le dan una apariencia bastante más animada). Sólo en los últimos dos minutos se permiten pasar a algo más parecido a un mid-tempo, nada acelerado. En realidad, todo este disco de la Fellowship (los anteriores también eran bastante así) no tiene ningún número de tempo veloz. En su territorio todo es reposado sin que por ello sea aburrido ni insípido.

“Friends Call Her Dot”, una hermosa balada. Luego del sutil solo a capella del clarinete bajo de Walden, cuando Cowherd apoya ese primer acorde y escuchas los platillos de Blade armar esa cama sobre la que repiquetea, los vientos dibujan la melodía que se repite algunas veces con variaciones, y eso es (ni más ni menos), todo. Casi se diría que esa melodía tiene letra, de tan lírica que es. Uno casi podría escuchar un susurro. Y es que en este tema la sutileza de los intérpretes es tal que están verdaderamente susurrándonos el tema, hasta el final. Es increíble que esté tan bien escrito que nunca caiga en la monotonía.

Sigue “Farewell Bluebird”, con su melodía cuasifolk y su extensión, un tema en homenaje al Café Farewell de New Orleans, que cerró en 2009. Casi un tema progresivo, el tema más largo del disco, con más de trece minutos, con un solo de viola, con los vientos, acá Blade le metió todo lo que tiene la banda, tiró toda la carne al asador. Obviamente el tema atraviesa varios climas, podría perfectamente tratarse de más de un tema en sí mismo. Tanto el solo de Cowherd (quizás su mejor aporte al disco, ya el solo en sí mismo un tema dentro del tema) como el de Sewell son notables, en este último caso con su slide destilando delta del Mississipi con una pizca de psicodelia tomada prestada del free quizás. Ya avanzado el tema, el saxo suma su aporte en un clima más pacífico, bajando un poco la intensidad después del pico adrenalínico proporcionado por el solo de Sewell. De cualquier modo el saxo también va construyendo lentamente su historia, otro tema dentro del tema. Se sabe, la Fellowship trabaja sobre climas, crescendos y diminuendos, picos y valles, viajes por los que se atraviesan muchos paisajes.

“Bonnie Be Good”, otra balada, en donde ahora sí podemos descubrir más claramente el sutil encanto de la guitarra con trémolo, ese efecto como de temblor, manejada diestramente por Parker no desde la perspectiva solista, sino dándole sustento y contención instrumental al tema. La única crítica quizás es que después del tour-de-force de “Farewell Bluebird”, se pierde en una primera escucha. Recomiendo prestarle atención en sucesivas escuchas, para mí un hermoso resumen de lo que es la Fellowship, en exactos cuatro minutos: melodía “Bladeana” a full, climas con subidas y bajadas y final logrado. Perfecta síntesis.

“Embers” es la nota de alegría y optimismo ideal para finalizar el disco; acá la guitarra acústica participa más (se ve que el tema ha sido compuesto en este instrumento), el tempo para a ser una marchita mid-tempo (de nuevo, no esperen una carrera veloz) y las melodías son más esperanzadoras, no tan melancólicas como las que campean tranquilamente a lo largo del disco. Un final feliz, diríamos.

Ya hemos visto que Blade no es un batero omnipresente, de ningún modo. Despierta a la banda y despierta él mismo habitualmente con pases y apoyos justos, con un peso y una cadencia que demuestra que estamos no solo frente a uno de los mejores bateristas del momento, sino de un músico completo, que no se ciñe a géneros ni estilos, que no vive de ellos y que probablemente ni le importe la cuestión. Y cada tanto se despierta con esos “flashes kinéticos” donde resalta aún más su calidad musical. En el resto de los momentos está ahí, presente, sutil pero vivo, aportando toda su enorme musicalidad que lo ha hecho tan requerido por músicos como Joni Mitchell, Daniel Lanois, Emmylou Harris, Bob Dylan, Kenny Garrett, Ellis Marsalis, Joshua Redman, Bill Frisell, Chick Corea, Herbie Hancock, y durante los últimos 13 años el extraordinario cuarteto de Wayne Shorter.

Una nota “de color” final. La mayoría del disco se grabó en los Blade Studios, el estudio de grabación que puso el hermano de Blade, el baterista y productor Brady Blade, Jr., en Shreveport, una ciudad portuaria pero del interior, situada a 40 millas al sur de Arkansas, 20 millas al este de Texas, y 100 millas al norte de la costa del golfo, lugar de nacimiento de los hermanos Blade y a donde la familia está volviendo a vivir. Esta locación la convierte en una palangana sónica donde se mezclan muchos ingredientes: gospel, blues, folk y distintas alternativas de jazz y posiblemente ello tenga mucho que ver con lo que decía antes de la mezcla e influencia de estilos en la música de la Fellowship.

Fuentes (además de la cosecha propia):

John Kelman en http://www.allaboutjazz.com/php/article.php?id=47086#.U1MijFfvatI

Mark Turner, también en AllAboutJazz: http://www.allaboutjazz.com/php/article.php?id=47080

http://www.bluenote.com/news/brian-blade-the-fellowship-band-return-to-blu

http://somethingelsereviews.com/2014/04/18/brian-blade-fellowship-landmarks-2014/

http://www.npr.org/2014/04/20/303773614/first-listen-brian-blade-the-fellowship-band-landmarks

http://exystence.net/blog/2014/04/17/brian-blade-the-fellowship-band-landmarks-2014/

https://www.facebook.com/BrianBlade

Bonus:

Video completo del “quinteto básico” en Oakland en 2011: https://www.youtube.com/watch?v=lspO0yqu9Ik

Y otro video del quinteto, mejor calidad, en la Chicago Music Exchange (este había sido subido al Facebook de Del Chelito Records hace un tiempo y creo que vale la pena traerlo aquí): https://www.youtube.com/watch?v=6qwv2f5m0xM

Track listing

01. Down River (0:56)
02. Landmarks (8:22)
03. State Lines (1:04)
04. Ark.La.Tex. (11:37)
05. Shenandoah (1:52)
06. He Died Fighting (5:39)
07. Friends Call Her Dot (4:06)
08. Farewell Bluebird (13:22)
09. Bonnie Be Good (4:00)
10. Embers (2:21)

Artist List

Brian Blade: drums
Melvin Butler: soprano and tenor saxophones
Jon Cowherd: piano, mellotron, pump organ
Chris Thomas: bass
Myron Walden: alto saxophone, bass clarinet
Jeff Parker: guitar (7, 9)
Marvin Sewell: guitar (3, 4, 6, 8, 10).

Apunte: El post completo (búsqueda de info, traducciones, aportes propios, etc) le pertenece a Nico, partícipe necesario e imprescindible para la continuidad de este espacio. Mil gracias, Nico!!!.

Link de descarga
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8 comentarios so far
Deja un comentario

Que alegría! Esperaba algo nuevo de esta formación!Gracias!

Comentario por Alejandro Pavlovic

Chelo para mí, cada letra que escriba en este espacio es un honor y un placer. Ojalá sigas con energía después de todos estos años para seguir. Yo personalmente descubrí miles de discos y de grupos en MQC y en el preso que de no ser por Usté jamás los hubiera ni escuchado nombrar. Blade es sólo un ejemplo, amadísimo, pero una más de las joyas que tu generosidad (y la del perro y la del extrañadísimo Bestia Políglota) supieron regalarme a mí y a todos los viajeros que cada tanto estacionamos en tu espacio. Muchisimas gracias Chelo por compartir con nosotros tu pasión musical.

Comentario por Nicolobo Ramos

Chelo. gran, disco .Con un grupo de aquellos..

Comentario por DANY

Gracias por esto genios!.. como siempre, es impecable su labor.
ya como arranca el disco, salís hecho..

Comentario por Esteban

Salieron un par de videos nuevos. Ambos en formación quinteto, lo cual refuerza la decisión de prescindir de la guitarra, al menos por el vivo, al menos por ahora !

http://www.kennedy-center.org/explorer/videos/?id=M5875&type=A

Comentario por Nicolobo Ramos

Que capo Brian Blade, realmente un compositor y un batero excelente.Hermoso disco Landmarks sobre todo para mi los temas “He Died Fightin” y “Ark.La.Tex”.

Comentario por poroto

Coincido con los temas destacados!
Abrazo, Maese!

Comentario por Del Chelito

Gracias! .. Amo a Brian B. Gracias !

Comentario por Jose Sanchez




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