Preso ventanilla


Gérard Marais Quartet
junio 15, 2017, 11:00 pm
Filed under: Uncategorized | Etiquetas: , , , ,

tapa Inner Village
Inner Village (2015)

Quien es Gérard Marais?

Gérard Marais estudia la guitarra clásica con Martial Faraill y trabaja la armonía y la composición con Suzanne Roussel. Es durante sus estudios de Letras Modernas en la Sorbonne que encuentra a los músicos del Dharma Quintet, grupo que integra desde 1971. Observado por Michel Portal, participa en el registro de “Splendid Yzlement”.

En los años 80 se suceden dúos de música improvisada (Raymond Boni, Joseph Dejean), pequeñas formaciones (trio Levallet/Marais/Pifarely, trio de Stu Martin) y proyectos escritos como el “Big Band de Guitares”, en el cual reúne a los mejores guitarristas de su generación, todo de estilos combinados.

Compone las primeras OPERA-JAZZ (La Baraque Rouge, Mister Cendron, Sextet). En los años 90, crea varias formaciones “temáticas”: el sexteto Katchinas, el Cuarteto Opéra sobre una relectura instrumental de la música compuesta para la ópera “Mister Cendron”, las cuerdas de « Natural Reserve », el trío con Aldo Romano y Emmanuel Bex, el dúo con Renaud Garcia-Fons. Por último, estos últimos años, se ha interesado, a menudo en compañía de Michel Godard por la música barroca. También participa en la gran aventura de Zhivaros, colectivo de músicos líderes, compositores, que se esforzaron por abrir la escena musical de París durante una década, junto a Didier Levallet, Henri Texier, Claude Barthélémy, Jacques Mahieux y Sylvain Kassap.

Gérard Marais ha conciliado sus actividades artísticas con la enseñanza, en el CIM desde 1979 a 1983, luego funda el departamento jazz en el Conservatorio de Bagnolet, y entre 1988 y 2010 enseña en el Conservatorio Nacional de la Región de Lille.

Sobre el disco

Lectores atentos, lectores exhaustivos, ustedes han notado en septiembre de 2015 en este blog un concierto del cuarteto de Gérard Marais.

Ya es hora de hablar del álbum Inner Village de este cuarteto.

Cuando los líderes están dispuestos a ponerse al servicio de otro líder, usted puede estar seguro de que este es un grande. Esta teoría jazzística aquí se verifica de nuevo.

Gérard Marais es el compositor, arreglador, líder de este álbum. Planta sus uñas todo el tiempo. Para acompañarlo, uno de sus antiguos alumnos, Jérémie Ternoy al piano, el Jefe del Bajo en Francia, el Señor Henri Texier y un baterista melodista, Christophe Marguet.

Esta música es la evidencia misma. Ningún pavoneo, ningún efecto. Los títulos están pegados a la música.

“Seregenti” (n°4) y usted está en un parque natural de África del Este (Tanzania). Leones y ñus, todos bailan con nosotros. “Lonesome Queen” (n°6) donde la soledad de una mujer es casi tan conmovedora como la “Lonely Woman” de Ornette Coleman. “Latin breakfast” (n°7) le da ganas de tomar el desayuno bailando. “Katchinas” (n°9) concluye el álbum con el impulso de los espíritus, los de los indios Hopis de Arizona.

En resumen, como lo indica el título del álbum, “Inner Aldea Song” (n°5), esta música es un viaje a la vez interior y exterior. Perderse para encontrarse, esta es la idea. No es nueva, pero es tan hermosa que hay que instalarse en la plaza de la aldea interior, dejarnos llenar de música e irse con ella.

Fuente para la reseña: Guillaume Lagrée para http://lejarsjasejazz.over-blog.com/search/Gerard%20Marais/

Apunte: Navegando la página web de Marais sorprende la cantidad de discos que tiene grabados principalmente como miembro de algún grupo. También sorprende que su anterior grabación a Inner Village date de trece años antes!!. Esto nos habilita a pensar que nombrar un disco como “Inner Village” podría suponer encontrarnos composiciones reflexivas y complejas, que de alguna manera ponga en música todo ese tiempo vivido sin publicar nada, sobre todo teniendo en cuenta que Marais ya tiene 72 años. Todo lo contrario. La música es simple, jovial, despreocupada, celebratoria y atrapa con su buen humor y la evidente camaradería que hay entre estos talentosos músicos amigos. Lo tengo muy, pero muy escuchado a Inner Village y cada vez que lo hago lo disfruto como un buen paseo, una buena copa o una charla con amigos. Muy recomendable!

Track Listing

1. Baron Noir (G. Marais) (7:22)
2. Le Rouge et le Noir (G. Marais) (7:08)
3. Quand les Mahs (G. Marais) (4:17)
4. Serengeti (G. Marais) (6:20)
5. Inner Village (G. Marais) (4:11)
6. Lonesome Quenn (G. Marais) (5:27)
7. Latin Breakfast (G. Marais) (3:15)
8. Think Nocturne (G. Marais) (5:27)
9. Katchinas (G. Marais) (4:07)

Artist List

Gérard Marais: guitare électrique, compositions, arrangements
Jérémie Ternoy: piano
Henri Texier: contrebasse
Christophe Marguet: batterie

Link de descarga
Password: presoventanilla



Christophe Marguet Sextet
diciembre 11, 2014, 8:27 pm
Filed under: Uncategorized | Etiquetas: , , , , , ,

tapa Constellation
Constellation (2013)

Tenemos de Christophe Marguet la imagen de un baterista sólidamente establecido en la escena jazz francesa puesto que convive allí desde hace tiempo junto a nuestros poetas más eminentes y nuestras más tenaces cabezas investigadoras. Él mismo no cesa de explotar y maridar estas dos facetas, atento a permanecer en esferas en movimiento, eligiendo los proyectos tanto por su fondo como por su forma. Pero este apasionado del jazz mantiene un ojo sobre los Estados Unidos, tierra de sus héroes, donde reina siempre una dinámica particular de la creación y del juego. Registrar con estadounidenses formaba parte de sus ambiciones, y muy particularmente con Steve Swallow; éste había sido el consejero artístico de sus dos primeros álbumes en Label Bleu, “Résistances poétiques” et “Les correspondances”, pero jamás habían tenido la oportunidad de tocar juntos a pesar de la admiración manifestada y a pesar de una relación que el tiempo no alteró.

Por lo tanto alrededor de este “encuentro” es que el disco ha sido imaginado, las composiciones están pensadas para valorizar el tacto y la sonoridad única del bajista. Ellos son, en realidad, mucho más que eso. Para comenzar, ofrecen a este inesperado sexteto, enormes espacios de expresión, la escritura -especialmente las sutiles progresiones armónicas – sirviendo de propulsión a los solistas, que bajan con carácter estos arpendes musicales y pasean su lirismo a lo largo de estas trayectorias curvas, dando en múltiples ocasiones el sentimiento de una especie de cumplimiento, como si cada solo estuviera formado por las notas, frases e intenciones justas, como si se hubiera pensado, escrito para sublimar las canciones. Instrumentos de viento, cuerdas o percusión, cada uno va en su cabalgata heróica.

Chris Cheek, que combina un sonido poderoso y otras un estilo muy libre, recuerda que no necesariamente hay incompatibilidad entre los fraseos terrenales/masculinos y aéreos/femeninos, que se oponen, erróneamente, demasiado a menudo. Capaz de arraigarse al suelo para lograr una energía brutal o lanzar hileras de notas serpentinas, construye con espontaneidad un discurso sólido, en cambio constante. En cuanto a Cuong Vu, atrapa la atención dejando desarrollar sus frases con mucha redondez en la articulación, así como con un extraño relajamiento. Su sonoridad plena de calor es a veces modificada -proyectada- por efectos sabiamente dosificados. La electricidad, que retorna a la casa de Marguet después de tres discos acústicos con el grupo Résistance poétique, es un elemento clave de la estética de Constellation, de su paleta de colores orquestales, pero también un factor determinante en la intensidad conseguida por el grupo, que depende en gran medida de ella. Es el caso de Régis Huby y Benjamin Moussay, que ambos aquí proporcionan un trabajo impresionante de calidad y diversidad. Entre la sociedad Marguet/Swallow y las voces de Cheek y Cuong Vu, el piano y el Rhodes de Moussay así como los violines (electrificados o no) de Huby, amasan una pasta muy rica, en el seno de la cual se organizan con toda lógica los vaivenes de escapadas melódicas, de frases giratorias, de eficaces riffs, de texturas y de elementos intangibles, oníricos. De gran arte, más aún cuando la legibilidad nunca es sacrificada a pesar de la profusión de ideas y de sonidos, la abundancia de materiales y el refinamiento de las inversiones. El pianista y el violinista gozan además de largos espacios que privilegian sus calidades de solistas.

Estas cualidades intrínsecas demandan ser puestas en perspectiva. Porque no se trata aquí de una “clásica” reunión de personalidades amontonadas tras una “carrera al grueso juego”. Como siempre en casa del baterista, y posiblemente más todavía aquí, la música es pensada alrededor de un propósito, las composiciones cuentan historias, describen lugares, entregan visiones unas veces positivas, y otras impregnadas de melancolía. Tan pronto montados a bordo («On The Boat»), somos llevados por una sucesión de títulos fuertes de la que volvemos a salir, aturdidos, sólo al término de la singular recuperación -la primera de Marguet- de “After The Rain” (John Coltrane). El repertorio se divide en dos discos de una duración razonable, que comprenden cinco piezas, combinando grandes cualidades de escritura y de interpretación.
Cada uno se toma un tiempo para instaurar una atmósfera y se desarrolla la mayoría de las veces según los movimientos que el sexteto, a través de sus flujos de energía y su flexibilidad narrativa, articula con un relajamiento que difumina la complejidad. Esta ausencia de relación de fuerza entre el contenido figurativo y los gestos musicales crea una ilusión de holgura, o en todo caso de evidencia. Es necesario sin embargo, imaginar estas transiciones entre conversaciones intimistas y despliegues orquestales, y viceversa («D’en haut», «Argiroupoli»), esta extraña belleza vinculada a la contemplación de una ciudad perdida bajo su violencia («Benghazi»). Había que escribirlas, estas melodías conmovedoras («Last Song», «Remember»). Las formalidades, estos arreglos de encaje («Only For Medical Reasons»), estas roturas imprevisibles («Old Road» y su parte central durante la cual Régis Huby rompe el ritmo, después de febril intercambios entre Cheek, Vu y Moussay, para volver levantar la temperatura del juego colectivo).

En equilibrio sobre un hilo tendido entre París y New York, Christophe Marguet entrega un álbum magnífico, profundo y coherente. Bella manera de realizar uno de sus sueños… y de hacer surgir entre nosotros, bajo una forma u otra, la prolongación de esta estimulante aventura.

Fuente para la reseña: Olivier Acosta para http://www.citizenjazz.com/Christophe-Marguet-Sextet.html

Apunte: Antiguo colaborador de músicos como Henri Texier, Louis Sclavis, Eric Watson, Yves Rousseau, Paolo Damiani, etc, etc., Christophe Marguet es otro inquieto y muy interesante músico de origen francés, que viene solidificando su trayectoria artística haciendo que cada nuevo material que publica defienda a lo anterior y de un paso hacia adelante. Lo anterior con Marguet como líder fueron formaciones en trío y cuarteto: recuerdo particularmente “Itrane” del Christophe Marguet Quartet Resistence Poétique, publicado en el viejo MQC. Para Constellation armó este excelente Sexteto enfocado en escribir para su consejero artístico, el increíble Sr. Steve Swallow. El resultado de la escritura más la ejecución, es brillante. La democrática participación que tienen todos los intérpretes es también otra de las cualidades de esta obra. Sin más para decir y mucho para escuchar, los saludo atentamente. PD: Marguet tiene un disco con Manu Codjia y Géraldine Laurent llamado “Looking for Parker” por demás interesante. Ahora si, hasta luego!

Track Listing CD1

1. On the Boat (5:34)
2. Satiric Dancer (10:10)
3. Argiroupoli (11:22)
4. D’en Haut (9:41)
5. Benghazi (10:52)

Track Listing CD2

1. Only for Medical Reasons (For CB) (8:06)
2. Last Song (3:32)
3. Remember (6:30)
4. Old Road (9:52)
5. After the Rain (John Coltrane) (8:00)

Enregistré aux Studios La Buissonne (Pernes-Les-Fontaines, Vaucluse), les 4, 5 & 6 septembre 2012

Artist List

Chris Cheek : saxophone tenor
Cuong Vu : trompette
Régis Huby : violon électrique et violon ténor électro-acoustique
Benjamin Moussay : piano, Fender Rhodes
Steve Swallow : basse
Christophe Marguet : batterie, composition et arrangements

Link de descarga
Password: presoventanilla



Henri Texier Strada Sextet


(V)ivre (2004)

En este período de adormecimiento de las conciencias, (V)ivre suena como la música de la Revolución, o al menos como una reivindicación del existir, tema fuertemente sartreano, si los hay. El compromiso de esta música no reside en el efecto de la simple evocación de los once títulos del disco, sino más bien en la energía y el fervor, vehículos para Texier y sus cinco militantes. La comparación con Liberation Music Orchestra parece legítima por dos o tres aspectos esencialmente formales: Henri Texier en el bajo rodeado de un grupo de músicos del joven free jazz francés y de la música de improvisación; este funcionamiento de ensamble conduce suavemente a una hibridez sonora de influencias (alter?) mundialistas, en este caso, más situadas en algunas regiones de Europa Oriental o del Este que en América Latina.

Texier es autor de la mayoría de los temas. «Old Dheli» la larga suite introductoria de más de diez minutos, nos coloca inmediatamente en un ambiente festivo y comprometido. Los temas orientalistas que conjugan al unísono guitarra y saxo, los palos de agua, o el solo de Kornazov sobre un motivo muy simple del barítono que se repite cíclicamente, evocan por momentos el delirio báquico de los filmes de Kusturica; Courneloup, Codjia y Marguet improvisan con rabia y pasión; Texier hijo, alcanza un máximo de inspiración y entusiasmo sobre un acompañamiento místico e inquietante; pasaje que evoca un cruce con el Gato Barbieri de “Escalator Over The Hill” y de su Klezmer Masada.

Con sus cinco otras composiciones más cortas, por momentos Henri Texier re encuentra el carácter épico de la obertura, en especial en «Blues para L. Peltier», tremenda marcha por los derechos de los amerindios y por la libertad de Leonard Peltier. De modo general no queda menos que admirarse ante el lirismo y la aparente simplicidad de los temas. Ya sea con «Lady Bertrand»,«Dance Revolt»,«Decent Revolt» o «Black March Revolt», donde las notas bien sentidas no necesitan de un arsenal armónico delirante para exhalar su poesía, invitan al viaje, a calmar el alma o finalmente, nos invitan a la danza. El juego del contrabajo hace eco a la gracia de las melodías: aéreo en la improvisación o sutilmente delicado en el acompañamiento. Los demás músicos aportan un corte de piezas que disipa el discurso del sabio Texier. Lo lamentamos en una primera escucha, pero estos cinco toques que cuentan con el mérito de la sorpresa, de la perturbación, evitan así una posible fatiga de la escucha. «Too late too be passive» recuerda brevemente el espíritu de “Song X”, la calma «Gandhi» de Manu Codjia revela igualmente dos sonoridades de guitarra a lo Bill Frisell sobre dos arreglos difíciles de interpretar; «Silent Revolt» y «Ludique Revolt» son ricos en material auditivo con un pasaje muy similar entre Kornazov y Corneloup, a la vez “loco” para los timbres auditivos y riguroso en su agenciamiento rítmico. En fin, si Christophe Marguet no convence especialmente con su danza crepuscular «Light Hope», su dinámica proteiforme anima todo el disco: tambores paganos o marciales, chavadas vengadoras, ballets en las antípodas de la mecánica, toques impresionistas…¿Quién dijo que los bateristas franceses carecían de matices?

La música de Strada Sextet invita entonces al hedonismo, con sutileza, una ausencia de dogmatismo ideológico o musical que no excluye, en algún caso, el trance o la simple euforia, más bien al contrario. No es necesario el gris invernal para disfrutar (V)ivre, él disipa la escarcha gris y la transforma en zorzal…

Fuente para la reseña: Julien Lefèvre http://www.citizenjazz.com/Henri-Texier-Strada-Sextet.html – Publicada el 29 de Noviembre de 2004 – Traducción: el perro proletario!!!

Apunte: Texier es un artista comprometido con causas sociales y ambientales que lo preocupan, y la mejor manera que tiene de manifestar sus creencias y llamar la atención de sus congéneres, es por intermedio de su (buena) música. (V)ivre es un claro ejemplo de esto. (V)ivre es un movilizador disco del gran Henri Texier y sus muchachos, que también la saben lunga. Por momentos los temas son celebratorios, con un carácter épico que contagian de fervor y energía. Algunas veces los temas oscilan desde un ritmo machacante hacia un “desorden” más free, para luego reencontrarse todos bajo un férreo ritmo; esto es una manera de decir que “revolucionar” requiere valentía y desenfreno, pero que el logro de objetivos inevitablemente necesita de un orden. “Old Delhi” es EL tema del disco, pues allí se encuentran condensados los hilos conductores de este disco. Otros highligths son el poderoso “Blues for L.Peltier” y el cierre del álbum “Black march revolt”. Texier y su sexteto sacuden el árbol y buenos frutos caen de él.

Track Listing

01. Old Delhi (13:24)
02. Lady Bertrand (7:34)
03. Too late to be passive (1:34)
04. Light hope (1:33)
05. Dance Revolt (6:09)
06. Gandhi (2:19)
07. Blues for L. Peltier (6:58)
08. Silent revolt (2:08)
09. Ludique révolte (1:54)
10. Decent revolt (4:31)
11. Black march revolt (5:47)

Artist List

Henri Texier: contrabajo
Sébastien Texier: clarinete, clarinete alto y saxo alto
François Corneloup: saxo barítono y soprano
Guéorgui Kornazov: trombón
Manu Codjia: guitarra
Christophe Marguet: batería

Link de descarga
Password: presoventanilla



Henri Texier Nord-Sud Quintet


Canto Negro (2011)

Cada nuevo disco del contrabajista se emparenta con un capítulo suplementario de una narración infinita, cuyo origen sube ahora a una buena cuarentena de años. En efecto, después de haber hecho sus armas cerca de los más grandes, acompañado por grandes voces de la canción francesa e intentado la experiencia más rockera de “Total Issue”, Henri Texier nos introduce desde los años 70 en su universo caluroso, donde se agregan gritos de rebelión y apelaciones al respeto de los pueblos oprimidos. Primero, a manera de un navegante solitario, el tiempo de tres álbumes de resonancias ya mundialistas [1] luego, en el curso de los años 80, en animador generoso de la causa del jazz, Henri Texier impuso su canto personal sobre la escena [2] hexagonal.

La próxima década marca un hito decisivo: más allá de sus cualidades de instrumentista y compositor, ampliamente reconocida, Henri Texier se desliza naturalmente en el traje del «maître à jouer», referencia para la próxima generación en el punto de que se termina por calificarlo de griot ! [3]. Rodeado de una joven guardia regularmente renovada – cuyas principales figuras tienen los nombres de Bojan Z, Glenn Ferris, Tony Rabeson, Julien Lourau, François Corneloup, Christophe Marguet, Sebastián Texier, Gueorgui Kornazov o Manu Codjia – se combina con elegancia, madurez y lirismo para transmitir mejor, llamamientos a la vigilancia, cuyo origen se tiene que buscar en la evolución desastrosa de un mundo que corre a pérdida, a fuerza de codicia y egoísmo. Álbumes chispeantes y vibrantes, entonces, vieron la luz: “An Indian’s Week” (1993), “Mad Nomad(s)” (1995), “Mosaïc Man” (1998), “(V)Ivre” (2004) y “Alerte à l’eau” (2007), y casi tantas formaciones con denominaciones llenas de imágenes que incitan a la curiosidad: “Azur”, “Sonjal”, “Strada” o bien “Red Route”…

Viajero impenitente, Henri Texier pudo además celebrar África durante estos años fecundos, vía la experiencia en trío con Louis Sclavis y Aldo Romano, a quien se debe añadir el fotógrafo Guy Le Querrec, la parte interesada de la aventura. Tres álbumes vieron la luz [4], tantos testimonios-imágenes nacidos de las fotografías de Le Querrec, pero también alianzas melódicas con sus tres compañeros.

También este Canto Negro que nos es presentado como un homenaje a todos los grandes músicos y los creadores africanos o de origen africano, nos remite instantáneamente a la necesidad, la urgencia que Henri Texier nos recordó hace cuatro años hasta qué punto seguían habitándole. El descanso no es en el programa, no es una cuestión de jubilación, por el contrario. Hace falta hoy “acordarse, recordar, recordar, llamarse, apelar en estos tiempos cuando algunos querrían hacer rimar negritud con infamia”. Las palabras son lanzadas, los adversarios designados, y la música liberada, se inscribe en una continuidad perfecta de los álbumes anteriores. Por cierto, estamos en territorio conocido: “Anda compañeros” que introduce el disco y resurge un poco más tarde bajo el nombre de “Samba Loca”, no sin evocar “Mosaïc Man”; “Ravine Gabouldin” podría ser la lógica continuación de “Togo” de Ed Blackwell que el Azur Quintet había inscrito en su repertorio; “Mucho calor” atraviesa las mismas estridencias eléctricas y gustoso rock que “Sacrifice d’eau” del disco “Alerte à l’eau”. Texier libra aquí, a lo largo de sus preocupadas baladas, el mismo canto… que desea universal; “Tango Fangoso”, “Sombre jeudi”, “De nada”, “Nigerian Sad Waters” o “Sueño Canto” son las ilustraciones más bellas. Y es de la costa del Brasil, en su “Samba loca” que va buscar un poco de esta locura que suena también como un mensaje de esperanza. Fiel a lo que se hizo una costumbre de reparto desde principios de los años 90, después de haber trabajado con el escenógrafo Robert Cantarella, intercala entre sus composiciones, secuencias breves (de uno a dos minutos) improvisadas – una por músico – que ofrecen una corta respiración, una aspiración de aire benéfica.

La formación es la del Strada Quartet [5]: Sébastien Texier (clarinetes y saxofón alto), Manu Codjia (guitarra) y Christophe Marguet (batería) – devenido en Nord-Sud Quintet por la añadidura de una nueva voz, la del exuberante y fantástico saxofón tenor y clarinete de Francesco Bearzatti. Bella idea que demuestra que Henri Texier actúa también como un pintor deseoso de variar los colores sobre una serie de cuadros. El italiano de lirismo gozoso y sensible, contribuye plenamente a la realización de los Cantos negros, proponiendo nuevas mezclas de tonos, ofreciendo nuevos espacios de diálogo, en particular con el clarinete de Texier hijo (para convencerse basta escuchar su conversación en “De nada”). Los dos solistas adoptarán un maligno placer de expresarse con fervor, apoyados por un Codjia que sabe hacer subir la fiebre (“Mucho calor”) y un par rítmico admirable de redondez y de presencia: ¡adivinamos las sonrisas cómplices que se cambian Texier y Marguet al desenrollar un tapiz tan confortable!

Canto Negro, bajo la aparencia de un disco que puede parecer familiar en primer lugar, es un éxito más de un gran Señor de la Música cuya generosidad no es necesario demostrar. Henri Texier es fiel a sus compromisos, su música canta más que nunca, y alrededor de él los músicos se realizan. Hoy más que ayer y seguramente menos que mañana, el calificativo de «maître à jouer» le va como un guante y su universo musical se asemeja ahora a un idioma. Se puede confiar y embarcar sin temor con él para este nuevo viaje… en espera del siguiente!

[1] “Amir” (1976), “Varech” (1977), “A cordes et à cris” (1979).

[2] Retendremos particularmente de este período, sus colaboraciones en trío con François Jeanneau y Daniel Humair, así como el álbum “Izlaz” y “Colonel Skopje”, donde se rodeaba de Joe Lovano, Aldo Romano y Steve Swallow. Una formación que se pudo redescubrir en el último otoño, una tarde en la Sala Pleyel.

[3] Griot: Un griot o jeli (djeli o djéli en francés) es un narrador de historias de África Occidental. El griot cuenta la Historia de la forma que lo haría un poeta, un cantante de alabanzas o un músico vagabundo. Un griot es un depósito de tradición oral.

[4] “Carnets de route” (1995), “Suite africaine” (1999) y “African Flashback” (2005).

[5] Rebautizada Red Route Quartet en el tiempo de “Love Songs Reflexions” del álbum precedente de 2009.

Fuente para la reseña Denis Desassis para http://www.citizenjazz.com/Henri-Texier-Nord-Sud-Quintet.html (publicada el 28 de Febrero de 2011)

Apunte: Henri Texier se ha rodeado sabiamente de jovenes y talentosos músicos para desarrollar una música mestiza, caliente, seductora y a la vez accesible. En un reportaje que le hicieron a Texier hace un tiempo atrás, él declaró que la gira que hizo por Africa con Romano, Sclavis y Le Querrec lo cambió para siempre. Evidentemente eso está presente en su música, porque estos cantos negros tienen origen en esas tierras, y tambien en nuestras tierras latinoamericanas: Texier, como muchos otros europeos, intuye que si el mundo tiene algo para decir (en el caso de él, de sus preocupaciones por el devenir medioambiental), la cosa pasa por volver de alguna forma a los pueblos originarios. Con esa idea plasma este disco en donde debo decir que se escucha uno de los mejores trabajos de Manu Codjia en la guitarra, con buenas intervenciones solistas y dosificados momentos de distorsiones (“Tormentoso”), algo a lo que es muy afecto, pero que suele conspirar en su contra; en “Mucho calor” su costado rocker le da al tema una energía extra. Un párrafo para los vientos: es muy interesante la interrelación que establecen Sebastien Texier con Francesco Bearzatti (“De nada”, “Samba loca”), especialmente desde la mitad del disco en adelante; como si de alguna manera Codjia cediera el lugar preponderante de los primeros temas, a la dupla de vientos, aunque en algunos pasajes (“Nigerian Sad Waters” guitarra y vientos vayan al unísono). Se nota un disfrute en este melodioso disco; si escuchan atentamente, en varias partes se podrán apreciar alejados de los micrófonos de los instrumentos, los tarareos de los músicos siguiendo las ejecuciones. Para cerrar el álbum, Texier se reservó “Manatee Blues” a solas con su contrabajo, arrastrando las notas, y mostrando toda su chapa de sensibilidad musical. Tremendos pocos más de tres minutos empalmados con “Sueño Canto” en donde la banda se suma parsimoniosamente como en un ritual ancestral. Bello final para un disco, que me animo a decir, está entre lo mejor que hemos escuchado este 2011. Disco de amplio espectro, pero no por ello, nos deja de apretar el corazón.

Track Listing

01. Anda Compañeros (1:05)
02. Tango Tangoso (5:29)
03. Bayou Brume (1:29)
04. Tierra Ocre (1:25)
05. Louisiana Dark Waters (4:45)
06. Tormentoso (1:51)
07. Mucho Calor (6:27)
08. Sombre Jeudi (4:26)
09. Rouge Bayou (1:06)
10. De nada (5:18)
11. Samba Loca (6:31)
12. Nigerian Sad Waters (4:09)
13. Ravine Gabouldin (5:08)
14. Manatee Blues (3:07)
15. Sueño Canto (5:16)

Artist List

Sébastien Texier: alto saxophone, clarinet
Francesco Bearzatti; tenor saxophone, clarinet
Manu Codjia: guitar
Christophe Marguet: drums
Henri Texier: bass

Nuevo link de descarga
Password: presoventanilla



Henri Texier Red Route Quartet
diciembre 21, 2009, 10:30 pm
Filed under: Manu Codjia | Etiquetas: , , , ,

Love Songs Reflexions (2009)

El pedigrí del bajista Henri Texier como uno de los principales músicos de jazz de Francia, estira el camino atrás hasta sus días como un músico de apoyo para visitantes como Chet Baker, Dexter Gordon y Phil Woods. Desde entonces, él ha trabajado con Steve Swallow y Joe Lovano en su Cuarteto Transatlantik, así como Louis Sclavis. Ahora a sus 60 años, Texier toca con hombres de la mitad de su edad en su Red Route Quartet (al parecer, un nombre inspirado por una señal de caminos de Londres), incluyendo a su hijo Sebastien en cañas. Love Songs Reflexions es una maravillosamente rítmica combinación de standards entregadas con amor, con la ocasional incursión en territorio libre.

El trabajo reciente, ha visto a Texier traer más influencias norafricanas para dar, y estos son más evidentes aquí cuando Texier Junior usa el clarinete en composiciones grupales como el improvisado “A Vif”. El guitarrista Manu Codjia está simplemente fabuloso en todas partes: su empleo de la elevación y la compresión que crea unas limpias líneas tipo Rypdal, son las que se elevan por temas más libres como “Intuition”.

Pero son los estándares los que realmente brillan aquí. “I Love You” y “Easy To Love” de Cole Porter; “God Bless The Child” de Billie Holliday o “In A Sentimental Mood” de Duke Ellington, están todas entregadas con la misma medida de respeto para la melodía y el espacio de cada una. Mientras los críticos norteamericanos estaban oliendo que el trabajo de Texier de contrabajo estaba decayendo, como está ocurriendo en algún lugar entre la tradición y la exploración, aquí su tono suena con una seguridad que sostiene a cada tema con maestría, sobre todo en el grupal “Emouvantes Blues”.

Love Songs Reflections es una tierna e increíble suma de buen gusto al CV de Texier, que sólo sostiene su bien merecida reputación.

Fuente para la reseña: Chris Jones para http://www.bbc.co.uk/music/reviews/mbzf – Traducción: La Bestia Políglota!

Track Listing

01. Beautiful Love (V. Young) (3:51)
02. Intuition (4:36)
03. I Love You (C. Porter) (2:17)
04. In A Sentimental Mood (Ellington / Mills / Kutz) (6:29)
05. Dark Song (2:42)
06. Easy To Love (C. Porter) (3:42)
07. Mistreated (4:08)
08. God Bless The Child (B. Holiday / A. Herzog) (6:42)
09. A Vif (3:26)
10. Nostalgique (4:06)
11. Emouvantes Blues (H. Texier) (4:11)
12. My One And Only Love (R. Mullin / G. Wood) (8:11)

Artist List

Henri Texier: contrebasse
Sébastien Texier: saxophone alto, clarinette, clarinette alto
Manu Codjia: guitare
Christophe Marguet: batterie

Link de descarga
Otro link de descarga
Password: musicaquecuelga.blogspot.com



Christophe Marguet Quartet Résistance Poétique
enero 16, 2009, 10:51 pm
Filed under: Sin categoría | Etiquetas: , , , ,

Itrane (2008)

Un canto resistente

Esto no es porque se multipliquen ahora los llamamientos a la resistencia (particularmente por la risa, el de Jean-Michel Ribes, de Topor) que Christophe Marguet cede a la tentación, o a la moda, o las dos a la vez; en efecto, el primer disco bajo su firma en 1996 fue llamado “Résistance Poétique”. El cuarteto tan nombrado, aquí presenta nueve composiciones del baterista-poeta-líder, reunidos bajo el título Itrane, que significa “estrellas” en lengua beréber, en “memoria de una noche pasada en el desierto donde, cuando la luz del día no está más, la que nos viene de arriba es de una belleza sorprendente “, escribe C.M.

Particularmente no había sido seducido por el opus precedente “Écarlate” (un poco demasiado descontrolado, como brotando a borbotones, según mi gusto), mientras éste me proporciona el entusiasmo por su maestría, su energía contenida, un tipo de paz, de serenidad, de comunión y de armonía con el universo a través de los sonidos, cantos, rumores sonoros, historias que se entregan a sus maneras, poesías sonoras, a corazones que se abren (siempre C.M.), en oposición a sus furores pasados. Es esto lo que se encuentra a lo largo de este disco por la música, primero, así como los títulos de las composiciones: “Extase violette” (Éxtasis Morado), “Vers l’automne” (Hacia el otoño), lo que me hace pensar en la obra del gran poeta americano Walt Whitman, el miembro de la resistencia poética, a su manera también, más grande que las estrellas y el sol, armado de garras, o mi alma, creces más lejos antes de tu viaje (en Los exploradores).

Desearía, sobre este canto que resistiría alguna autopsia vana y musical, simplemente subrayar la plenitud a veces atravesada por convulsiones, de las intervenciones de Sebastián Texier más a menudo al saxofón que al clarinete, la fluidez algunas veces mágica de las de Bruno Angelini, la solidez y la flexibilidad del contrabajo de Mauro Gargano, y la profusión delicada o robusta de la batería de Christophe Marguet.

Me parece que este disco está en la misma esfera de influencia, la misma vena poética que los de Edouard Ferlet con “L’écharpe d’Iris” y Bineau con “L’obsessioniste” (este último con Sebastián Texier).
Jacques Chesnel.

Contrastes

Después de la rebelión en Écarlate (su disco precedente de 2005 aparecido en 2007), Christophe Marguet vuelve a la resistencia poética. Después de la estridencia de la guitarra cortante e inestable, trépidante de Olivier Benoît, la vertiente armónica de Itrane es esculpida por el lirismo a menudo voluble de Bruno Angelini. Al contrabajo polimorfo de Bruno Chevillon sucede el sonido redondo y caliente de Mauro Gargano. Lo entendemos de entrada, Itrane contrasta el opus precedente, pero Christophe Marguet y Sebastián Texier mantienen las constantes. Insinuado de estas dos obras, encontramos la reivindicación de una identidad estética plural. El elogio de la diferencia.
Thierry Giard

Fuente para la reseña: Jacques Chesnel y Thierry Giard para http://culturejazz2.free.fr – Traducción: La Bestia Políglota

Apunte mínimo delchelistico: el término “poesía sonora” de la reseña es exactamente a lo que creo se ajusta esta obra. Por momentos lírico, por momentos con un alto dramatismo (a cargo del brillante Sébastien Texier), este cuarteto no tiene nada que ver con lo que veníamos escuchando por estos días, salvo, claro, en la buena calidad de la música y de sus ejecutantes.

Track Listing

01. Itrane (8:51)
02. Angels (4:59)
03. Extase violette (5:22)
04. Deep Soul (For H.T.) (6:58)
05. Vers l’automne (5:09)
06. Modern Roots (For S.S.) (6:17)
07. Flowers (5:04)
08. Hymne (6:29)
09. Hymne – Epilogue (3:02)

Artist List

Christophe Marguet (composition, batterie)
Sébastien Texier (saxophone alto, clarinettes)
Bruno Angelini (piano)
Mauro Gargano (contrebasse).

Link de descarga
Password: musicaquecuelga.blogspot.com