Preso ventanilla


Antonio Sánchez

Para una parte considerable de su base de fans, Antonio Sánchez instantáneamente trae a la mente un redoble en un tempo de paso ligero, balanceándose con la cámara a través de un laberinto de corredores en “Birdman or the Unexpected Virtue of Ignorance”. La banda de sonido de Sánchez para aquella película de Alejandro G. Iñárritu del 2014, concebida para solo de batería, es tanto un acto composicional como una hazaña percusiva, a pesar de que depende de su propia reproducción.

A Sánchez, que ha sido un importante baterista de jazz desde finales del siglo pasado, le quedaba casi nada para demostrar su capacidad para la orquestación dinámica -ha sido un sello distintivo de su trabajo con el guitarrista Pat Metheny, el vibrafonista Gary Burton y otros. Pero cuando “Birdman” levantó su perfil, él fue equilibrado y listo.

The Meridian Suite es el más ambicioso nuevo álbum de Sánchez, con la banda electro-acústica que él llama Migration. Se une a un doble álbum lanzado esta primavera, Three Times Three, en el que está al mando de tres tríos all-star -con socios como el saxofonista tenor Joe Lovano, el pianista Brad Mehldau, el guitarrista John Scofield y el bajista Christian McBride.

Three Times Three, mostrando el estilo despierto y adaptable de Sánchez en una sección de ritmo, habría sido un fuerte argumento en sus propios méritos. El juego es de buen gusto y asertivo, y las nuevas composiciones sirven como una forma de respetuoso pastiche. “Constellations”, una larga e intrincada pieza con Mehldau y el bajista Matt Brewer, emula la agridulce fluidez del propio trío de Mehldau. “Nooks and Crannies” montado en un dinámico y correoso groove se adapta perfectamente a Scofield y McBride.

tapa Three Times Three
Three Times Three (2014)

Track Listing

Disc 1

1. Nar-This (12:40)
2. Constellations (14:00)
3. Big Dream (8:13)

Disc 2

1. Fall 8:40
2. Nooks And Crannies (8:51)
3. Rooney And Vinski (6:28)
4. Leviathan (9:04)
5. Firenze (8:37)
6. I Mean You (7:53)

Artist List

Antonio Sanchez: drums
Joe Lovano: tenor sax
John Patitucci: bass, electric bass
Matt Brewer: acoustic and electric bass
Brad Mehldau: piano
John Scofield: guitar
Christian McBride: electric and acoustic bass

Pero The Meridian Suite pertenece a otro orden de realización. Inspirado por la continuidad sin costuras de “Birdman”, tal como es experimentado por el espectador, Sánchez compuso una suite de más de una hora cubriendo una extensión de estilos en un arco continuo. Él escribió con sus colaboradores en mente: Seamus Blake en el saxofón tenor y EWI (electronic wind instrument), John Escreet piano acústico y Fender Rhodes, y Matt Brewer en bajos acústico y eléctrico. Junto al ensamble a veces están el guitarrista Adam Rogers y la vocalista Thana Alexa, esposa de Sánchez.

El ondulante barrido del trabajo, el cual evoca ciertos recientes esfuerzos de Pat Metheny, se despliega con intuitiva lógica: motivos melódicos revolotean dentro y fuera de la imagen, regresando posteriormente en forma alternativa. Incluso cuando hay una clara ruptura -como en la comprimida e integrada fusión de “Channels of Energy”- parece que estalló de la idea anterior.

Sánchez ha desarrollado un gran sentido de la escala como compositor, y él aquí lo empuja al límite. Los veinte minutos finales de la suite, “Pathways of the Mind”, se desplazan desde un movimiento baladístico a estrellarse con una agitación modal, y luego en una repetición jazz-rock, antes de convertirse en un compás con simples dimensiones, aunque su elaboración es otra historia.

tapa The Meridian Suite
The Meridian Suite (2015)

Track Listing

1. Grids and Patterns (11:25)
2. Imaginary Lines (10:30)
3. Channels of Energy (8:25)
4. Magnetic Currents (3:53)
5. Pathways of the Mind (21:16)

Artist List

Antonio Sánchez: drums
Seamus Blake: tenor saxophon, electric wind instrument (EWI)
John Escreet: piano, Fender Rhodes
Matt Brewer: acoustic and electric bass

Special guests:
Thana Alexa: vocals
Adam Rogers: guitar

Fuente para la reseña: Nate Chinen para http://www.nytimes.com/2015/06/09/arts/music/review-antonio-sanchez-with-2-albums-the-meridian-suite-and-three-times-three.html?_r=0

¿Qué decía Sánchez sobre Three Times Three y The Meridian Suite?

Aunque su papel al interpretar la música es el de baterista, Antonio Sánchez ha incursionado en la composición debido a su formación musical integral, que incluye el estudio del piano, donde compone. En su haber cuenta con casi media decena de discos como líder de grupo.

Para este año, Sánchez publicará dos discos: uno de ellos es una larga suite de jazz, llamada The Meridian Suite. Se trata de una hora de música continua, sin ninguna interrupción. De cierta manera, comentó Antonio Sánchez, esa continuidad está ligeramente influenciada por el plano-secuencia de la película de Alejandro González Iñárritu.

Esta suite y su duración están en contraste con las composiciones: ”(las composiciones) son como cuentos cortos, yo quería desarrollar una novela: poder desarrollar mis personajes y mi trama a lo largo de una hora. ”Birdman” fue una buena manera de ver eso, que pareciera que no hay cortes. Descubrí muchas facetas de mi ser musical al no verme limitado a cinco, seis, siete ocho o diez minutos de duración… Surgieron muchas historias de mi ser que nunca hubieran salido… Fue una experiencia muy grata hacer este disco”. El baterista comentó que en la suite hay rock, jazz y otras influencias musicales: ”me gusta hacer música que no tenga reglas”, afirmó.

Three Times Three es el otro disco que publicará este 2015, se trata de un conjunto de tríos, tres formaciones diferentes en donde recurre a músicos como John Scofield, Joe Lovano y John Patitucci, entre otros. ”Lo más divertido fue escribir temas en el sonido individual de cada uno de estos músicos”.

Explicó la decisión de hacerlo en el formato de tríos: ”Lo quería hacer en trío porque muchas veces cuando hacemos lo que llaman all-star, muchas estrellas en un mismo disco, los resultados no son tan buenos. Pero con los tríos se puede limitar a un contexto musical más pequeño, para que cada quien luciera más”.

En relación a la composición y la interpretación, Antonio abundó en su método: ”Un artista tiene el deber de sacar a la luz todas sus influencias, de alguna manera… influencias musicales e influencias de vida. No lo hago de una manera consciente, siempre sale de una manera subconsciente que no puedo controlar… Lo que me gusta es dejar que la música se escriba sola, por decirlo de alguna manera. Los buenos temas se escriben casi solos, sirves como un vehículo para música: es la misma analogía para la música en vivo, las mejores noches me siento como un vehículo para que fluya la música”.

La recomendación para los jóvenes músicos es: ”Lo mejor es estudiar como loco, practicar como loco, y a la hora de componer y de tocar relajarte”. Otro proyecto próximo sería una beca que lleve su nombre para jóvenes músicos mexicanos. ”Lo que más placer me daría es ayudar a un compatriota cada determinado tiempo para que se venga a estudiar a una de las mejores escuelas”.

Extracto de un reportaje publicado en http://www.informador.com.mx/entretenimiento/2015/583358/6/antonio-sanchez-de-la-composicion-de-jazz-al-cine.htm

Apunte: El mexicano Antonio Sánchez saltó a la “fama” siendo parte de la banda de Pat Metheny desde el año 2002. Sánchez ha participado en gran cantidad de discos de otros talentosos músicos (los discos “Permutation” y “Stories” en trio junto al maestro Enrico Pieranunzi y Scott Colley son dos joyas del formato trio de piano que no pueden dejar de escuchar) y desde hace ya unos años viene registrando de manera regular sus propios discos como líder. Sin ir más lejos después de haber grabado el excelente “New Life” en el año 2013, en el último año se publicaron tres discos con Sánchez como líder: Three Times Three, la banda de sonido de la película “Birdman” y el recién aparecido The Meridian Suite. Three Times Three es un disco doble de nueve temas en total ejecutados por tres tríos diferentes: Sánchez, Brad Mehldau y Matt Brewer; Sánchez, Joe Lovano y John Patitucci, y finalmente Sánchez, John Scofield y Christian McBride. Todos músicos hiperconsagrados que colaboran con Sánchez para hacer un disco casi perfecto de jazz contemporáneo. Pero Sánchez tenía una carta más en la manga para este año con The Meridian Suite: junto a la banda Migration, Antonio brinda un resumen de su carrera de estos fecundos años: obviamente está allí la impronta del Metheny Group, pero lo más atractivo es la dinámica de todo el grupo que como las olas va y viene llevándonos para un lado u otro, sin dejar de tenernos atrapados esperando lo próximo que va a venir, aún cuando los temas son de una duración que conspira contra toda difusión radiofónica (el último tema, “Pathway Of The Mind” dura veintiún minutos…). Sánchez no deja de tocar absolutamente todo su kit de batería, pero jamás suena excesivo: todo lo que toca tiene un sentido y el espacio para su banda está asegurado, en especial para John Escreet que suena muy convincente (lo he escuchado a Escreet en otro contexto y siempre me ha dado la sensación de no tener absolutamente claro adonde quiere llegar). Aún no he escuchado la banda de sonido de “Birdman” pero aseguro que The Meridian Suite es uno de los discos del año y es el ejemplo perfecto de como la batería puede ser mucho más que la sección rítmica de una banda.

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Wayne Shorter Quartet

tapa Without a Net
Without a Net (2013)

Es, sin duda, uno de los grandes músicos de la historia del jazz. Como saxofonista fue posiblemente el único capaz de procesar la influencia de John Coltrane y, a partir de ella, crear un estilo absolutamente propio. Y, como Coltrane, generó una escuela. Además, es el autor de temas seminales: “Pinocchio”, “E.S.P”., “Nefertiti”, “Masqualero”. Wayne Shorter dejó una huella profunda, como integrante de los Jazz Messengers del baterista Art Blakey o del Quinteto de Miles Davis a partir de 1968, en sus fundantes discos como líder para el sello Blue Note, en la década de 1960 (Juju, Speak No Evil, Etcetera, por sólo nombrar algunos), como miembro de Weather Report o como colaborador, ocasional o no tanto, de Milton Nascimento, Santana, Los Rolling Stones y Joni Mitchell. Pero, además, en el año en que cumple 80 se da el lujo de publicar un disco extraordinario. No sólo un gran álbum de una leyenda, sino una obra de arte capaz de hacer justicia a su título: “Sin red”.

Without a Net se compone, mayoritariamente, por grabaciones realizadas durante la gira de 2011 por el notable cuarteto que integran, junto a Shorter, Danilo Pérez en piano, John Patitucci en contrabajo y el baterista Brian Blade. Con el mismo grupo (salvo el baterista) llegó ese mismo año a Buenos Aires y dio un concierto ejemplar. Ya había estado en 2006. Y el grupo, que se mantiene estable desde 2001, editó tres grandes discos para el sello Verve: Footsprints Live, Alegria y Beyond The Sound Barrier. Ahora, más allá del publicitado regreso a Blue Note (que, en rigor, es apenas un cambio de habitación dentro de la misma casa, ya que tanto este sello como el anterior pertenecen hoy a la misma compañía, Universal), lo realmente importante es la creatividad, el riesgo, la calidad de ejecución y la originalidad de la música.

De los nueve temas incluidos, seis son nuevos y uno solo, “Pegasus”, una suerte de poema sonoro de 23 minutos de duración que incluye al quinteto de vientos Imani Winds, fue grabado en estudio. Allí, a los siete minutos, aproximadamente, a una de las integrantes del grupo de cámara se le escapa, al escuchar a Shorter, un sonoro “Oh My God” que Roy Griffin, el ingeniero de sonido, decidió dejar. De las obras más antiguas, dos son del propio Shorter, “Orbits” (del disco Miles Smiles, de Davis) y “Plaza Real” (de Procession, de Weather Report), y son leídas desde lugares totalmente distintos de los originales. El otro tema reinventado aquí por el cuarteto es “Flying Down To Rio”, del film musical de 1933. “Pegasus” funciona como una especie de centro alrededor del cual gira el resto. Sin embargo, a pesar de las diferencias evidentes en el timbre y las texturas (más homofónicas en la escritura para el Imani), tanto en esta obra como en las piezas más breves la forma nada tiene que ver con las tradicionales improvisaciones sobre secuencias de acordes ni, tampoco, con el free jazz más institucionalizado. Se trata, más bien, de epígrafes, de pequeñas inmersiones en ríos sonoros donde cada instrumento puede entrar o salir y en los que no hay otra guía que la propia interacción de los músicos. Shorter suele recordar la época con Davis diciendo que “no ensayábamos; ¿cómo podría ensayarse lo inesperado?” Aquí demuestra que ese espíritu sigue vigente. Con certeza, ésta no es la obra de alguien que revisita su historia, sino la de alguien que, para bien de todos, aún está escribiéndola.

Reseña de Diego Fischerman para http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/espectaculos/7-28654-2003-12-14.html

Apunte: el joven músico de 80 años, Wayne Shorter, decía en el momento de la publicación de este álbum: “Antes pensaba en mí mismo como un compositor que crea su música en tiempo real; con el tiempo he pasado a considerarme un decompositor . Lo que me gusta del proceso creativo es no saber lo que va a ocurrir, el reto de ver cómo puedes llegar a un acuerdo con lo desconocido. Tenemos que aprender a existir fuera de nuestra zona de comodidad.” Sin red de contención.

Track Listing

01. Orbits (4:49)
02. Starry Night (8:48)
03. S.S. Golden Mean (5:17)
04. Plaza Real (6:56)
05. Myrrh (3:03)
06. Pegasus (23:06)
07. Flying Down To Rio (12:44)
08. Zero Gravity To The 10th Power (8:13)
09. (The Notes) Unidentified Flying Objects (4:12)

Artist List

Wayne Shorter: soprano and tenor saxophones, whistling (7, 8)
Danilo Pérez: piano
John Patitucci: bass
Brian Blade: drums
guests:
The Imani Winds on track 06:
Valerie Coleman: flute
Toyin Spellman-Diaz: oboe
Mariam Adam: clarinet
Jeff Scott: French horn
Monica Ellis: bassoon

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Jon Cowherd
julio 29, 2014, 11:19 pm
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tapa Mercy
Mercy (2013)

El pianista/tecladista Jon Cowherd es más conocido por su asociación con el baterista Brian Blade en el grupo Brian Blade’s Fellowship -que él co-fundó en 1998- pero también como productor y arreglador; es claro que existen otras cuerdas en su arco. Las colaboraciones del teclado de Cowherd con artistas de jazz, country y rock, incluyendo cantantes como Cassandra Wilson, Rosanne Cash e Iggy Pop, indican su versatilidad, por lo que tal vez es algo sorpresivo que su debut como líder, firmemente enraizado en el idioma del jazz, es tan estilísticamente homogéneo. Pesos pesados, Blade, el bajista John Patitucci y el guitarrista Bill Frisell, encajan maravillosamente para iluminar los hilos sutiles de los convincentes originales del líder.

La apertura up-tempo “The Columns” establece la hoja de ruta del cuarteto; Cowherd y Frisell, inseparables en la definida melodía, solos a su turno, con Patitucci y Blade alimentando el motor del cuarteto. Mientras las composiciones raras veces se apartan de este ortodoxo patrón, la música es nunca menos que absorbente, apenas sorprendente con músicos de este calibre. Frisell raras veces ha disfrutado de un papel tan prominente como sideman, tocando solos en casi cada pista; sin embargo dice mucho de la escritura y la manera de tocar de Cowherd, que logra sellar su propia personalidad en estas canciones.

Los 16 minutos, de “Mercy Suite”, de tres partes, es un delicioso ejercicio de interacción grupal. Una bonita melodía y un ostinato del bajo a comienzos de la Parte 1, ceden el paso a un extendido solo de Cowherd, sostenido por la suelta dinámica de Blade. El baterista cambia a los cepillos en la Parte 2, que se define en términos generales por su callado lirismo. La atmosférica Parte 3 gira alrededor de otra melodía de magnífica armonía, con el cuarteto sosteniendo una cuidadosa ardiente intensidad en todas partes.

Un ambiente más audaz colorea “Postlude”; con mínimo alboroto, Blade y Patitucci propulsan a Cowherd y Frisell -que emplea un tono eléctrico- para algunos de los más brillantes juegos del set. Patitucci hace breve la mayor parte de su propio turno, antes de que la música se acabe, disipándose en el típico modo friselliano. La arquitectura más dispersa de la elegante “Báltica” pone en primer plano la fluída inventiva del Blade y el baterista se destacada aún más en el ondulante “Newsong”; la animada intervención de Cowherd es seguida por un melancólico Frisell, quien sutilmente deja al viento las velas en un coloreado loop final.

“Seconds” ve al mellotron de Cowherd fusionarse con los loops de Frisell en un interludio suavemente abstracto, antes de que la serpenteante “Lowertown” restablezca el equilibrio del cuarteto. Cowherd y Frisell toman cada uno sus solos, cuyo lirismo es emparejado por su economía. “Blessings” comparte el ligero melodicismo de la canción de Burt Bacharach y permite a Patitucci estirarse un poco más; Cowherd baila ligeramente en los registros superiores, con Frisell adoptando una función de apoyo. El piano tintinea y brilla, como una pequeña corriente, en la meditativa “Four Rivers”, sustentada por los loops de Frisell.

Hay una simple belleza en estas finamente equilibradas composiciones que recompensan la audiencia repetida. Sólo cuando los egos se suspenden por los intereses de la música, hace que lo que suena sea bueno. El fino debut de Cowherd es claramente construido sobre los cimientos de muchos años perfeccionando su arte. Esperemos que sea solo el primero de muchos más que vendrán.

Fuente para la reseña: Ian Patterson para http://www.allaboutjazz.com/mercy-jon-cowherd-self-produced-review-by-ian-patterson.php#.U9bzN0Bfv8g

Apunte: Cowherd lanza su primer disco como líder, pero en realidad, de hecho, él co-lidera desde hace un buen tiempo junto a Brian Blade, la Fellowship Band. Como por ejemplo, Lyle Mays en el Pat Metheny Group su presencia es clave en la Fellowship. Y la referencia a Mays es algo que se me cruzó desde la primera vez que escuché a este par de talentosos artistas. En muchas ocasiones, tanto en los discos de la Fellowship como en este “Mercy“, la dinámica de los temas tienen esa progresión característica de la música del PMG. Y como aquí no está Metheny sino Frisell, la cercanía de Cowherd con Mays, al menos para mi, queda bastante evidente. Más allá de esta curiosidad que puede ser perfectamente refutada por cualquiera de ustedes ya que no tengo más argumentos que la memoria auditiva, debo decir que el disco es muy recomendable: a la obviedad de que los músicos participantes en este proyecto son tremendos genios, se puede agregar que sabiamente han sabido arropar con exquisito gusto las buenas composiciones de Cowherd. Que lo disfruten. Salud!

Track Listing

01. The Columns (5:01)
02. Mercy Suite – Part 1 (6:22)
03. Mercy Suite – Part 2 (Grace) (5:25)
04. Mercy Suite – Part 3 (Mercy Wind) (4:46)
05. Positude (8:16)
06. Baltica (5:43)
07. Surrender’s Song (3:58)
08. Newsong (6:33)
09. Seconds (2:38)
10. Lowertown (6:32)
11. Four Rivers (5:23)

Artist List

Jon Cowherd: piano, wurlitzer electric piano, mellotron
Bill Frisell: acoustic and electric guitars
John Patitucci: acoustic bass
Brian Blade: drums

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Ben Monder

tapa Hydra
Hydra (2013)

El guitarrista establecido en Nueva York, Ben Monder, ha sido un miembro activo de la escena del jazz contemporáneo por más de dos décadas, superando las cien sesiones como sideman para luminarias tales como Paul Motian, Maria Schneider y Kenny Wheeler. A pesar de estas prestigiosas colaboraciones, Monder ha mantenido un perfil relativamente bajo en solitario, con menos de media docena de registros como líder o co-líder; “Oceana”, la última realización a su propio nombre, fue publicado por Sunnyside Records en el año 2005.

Cuando se maneja con sus propios dispositivos, Monder revela una singular predilección por yuxtaponer principios del rock progresivo con atmosféricas texturas de la música ambiental. Un aparente heredero de nerviosos pero etéreos estilistas como John Abercrombie y Bill Frisell, el enfoque heterodoxo de Monder le ha valido un amplio reconocimiento de la crítica y la admiración de sus pares, sin embargo la popularidad lo sigue eludiendo. Actuando regularmente con su trío, cuarteto y en dúo con el cantante Theo Bleckmann, Monder, sin embargo, ha establecido una única e identificable estética en sus propios conjuntos, que alternan entre soundscapes de ensueños y la abstracción visceral.

Temáticamente similar a “Oceana” en su dramático flujo y reflujo, Hydra toma el relevo de esfuerzos anteriores de Monder como líder. Indicativo de su idiosincrático arte, Monder una vez más comparte la frontline con Bleckmann, cuya sonora vocalización o bien complementa o contrasta con la técnica multifacética del guitarrista, que atraviesa un amplio espectro. La sección de ritmo primaria consiste en el bajista John Patitucci y Ted Poor, baterista de muchos años de Monder (el bajista Skuli Sverrisson sustituye a Patitucci en dos cortes), con Gian Slater y Marta Cluver proporcionando ocasionales armonías vocales.

La serena apertura “Elysium” y la penúltima “Postlude”, sirven como meditativos sujetalibros, dejando al épico track del título revelar las profundidades de las quijotescas predilecciones de Monder en el contexto de una compleja narrativa musical. Abarcando una serie de cambios estilísticos en poco menos de media hora, el opus principal ilumina la relación experta del grupo, en gran parte en apoyo de las excursiones virtuosas del líder, que incluyen arpegios neoclásicos, caprichosas carreras cromáticas y barridos de saltos intervalicos. Acompañado por los estribillos divinos de Bleckmann, la diestra interacción del trío repetidamente modula en intensidad y complejidad -evocando conceptualmente la regenerativa naturaleza del trabajo homónimo.

Aventurándose más en el territorio de la vanguardia, “Tredecadrome”, de métrica impar, es simultáneamente impulsado por los riff metálicos sostenidos de Monder y las armonías corales multitrackeadas de Bleckmann, lo que redunda en un inusual y fascinante híbrido sónico. Sostenido por compases igualmente poco ortodoxos, el vigoroso calado acústico de Monder en “39” deslumbra con caleidoscópicos detalles, mientras que los exuberantes acordes y la sublime sensibilidad melódica de canciones como “Aplysia” y “Yugen” ofrecen conmovedores ejemplos de un lirismo post-Frisell.

Inspirado por el clásico literario de E.B. White, Charlotte’s Web, el sensible arrullo “Charlotte’s Song” finaliza la entrega con una nota callada, viniendo a cerrar uno de los álbumes más enigmáticamente encantadores de memoria reciente.

Fuente para la reseña: Troy Collins para http://www.allaboutjazz.com/php/article.php?id=44997#.Ur89cvtqSg8

Apunte: Con cierto recelo me dediqué a escuchar Hydra, teniendo en la memoria lo árido y tortuoso que me había resultado la escucha de “Oceana”. Curiosamente, las diferentes reseñas que leí, en general hacen referencia a que Hydra está en la misma senda de “Oceana”; por esa misma razón, he resistido la tentación de volver a escuchar “Oceana”, para entrar en Hydra libre de ataduras. Monder ha colaborado en muchos y buenos discos que hemos destacado en el blog, por lo que el crédito sigue abierto. Hydra es un disco que continuamente interpela al oyente, dado que su complejidad exige una atención permanente. Por otra parte, además de las intenciones artísticas y de todos los recursos técnicos que expone Monder, está siempre presente ese artista exquisito que es Theo Bleckmann, habitual voz de cuanto proyecto musical vanguardista se esté generando por los artistas del momento (Bleckmann tiene un dúo con Monder, suele participar en los proyectos de Hollenbeck, ha grabado junto a los Kneebody, por citar algunos ejemplos más conocidos). Las vocalizaciones de Bleckmann son el complemento ideal para las excursiones submarinas propuestas por Monder. “Dramático flujo y reflujo”, indica la reseña; como el movimiento de las olas, agrego. Corran, caminen o descansen, pero ponganse los auriculares y entren en el extraño pero fascinante mar de Monder.

Track Listing

1. Elysium (4:47)
2. Hydra (24:14)
3. Aplysia (8:45)
4. 39 (11:12)
5. Yugen (7:29)
6. Tredecadrome (15:13)
7. Postlude (2:34)
8. Charlotte’s Song (3:58)

Artist List

Ben Monder: guitars, bass (4)
Theo Bleckmann: voice (2-4, 6-8)
John Patitucci: bass (1, 5-7)
Skuli Sverrisson: bass (2, 3)
Ted Poor: drums (2-6)
Gian Slater: voice (1, 7)
Martha Cluver: voice (5, 7)

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Edward Simon

tapa Danny Boy
tapa A Master's Diary
tapa Live In New York at Jazz Standard
Danny Boy (2010)

Que el pianista Edward Simon es un músico sensible, inteligente y técnicamente dotado, no es exactamente una novedad. En los pasados 15 años él ha sido un altamente demandado sideman y ha realizado un sólido número de álbums bajo su propio nombre. Pero Danny Boy puede ser la primer grabación que le hace justicia completamente. Hay una ironía aquí; aunque solo el nombre de Simon está mencionado en la tapa del álbum esto es compartido con el baterista Stephen Keough y el bajista Philip Donkin. El trío toma buenas canciones, pero unas que están a favor de la invención melódica antes que la exploración armónica. Esta estrategia requiere que ellos adopten una aproximación minimalista, prescindiendo abiertamente de cualquier muestra de magia.

Lo que queda es una profunda investigación del material, combinada con una verdadera interacción. Su contraparte conceptual es probablemente el trío de “standards” de Keith Jarret junto a Gary Peacock y Jack DeJohnette. En todo caso, Simon, Keough y Donkin se ciñen aún más fielmente a la fuente del material que lo que lo hace aquel notable grupo. Para hacer frente a la pista del título, tuve que dejar de lado mi reticencia a escuchar otra versión de “Danny Boy”, una canción que se presta a una interpretación recargado. No había de que preocuparse; el trío interpreta la pieza con una gran sencillez, dignidad y ternura. Ellos añaden alguna fuerza en “How Deep Is the Ocean”, pero aún aquí la propulsión es sutil, cada músico empuja un poquito, y luego se retiran un poquito. “I Fall in Love Too Easily” estará seimpre asociada con los trompetistas Miles Davis y Chet Baker, y se hace inmediatamente evidente que los músicos aquí conocen la historia del jazz. El trabajo de los cepillos de Keough en los bien afinados tambores, acentúan calladamente frases claves.

“Monk’s Dream” es el track más agresivo del álbum, pero mantiene la urbanidad que es consistente con el carácter del trío. Donkin y Keough cierran sus líneas juntos de una manera inusual: como en la mayoría de las melodías, ellos tienden a parar y arrancar (pienso en algunas secciones rítmicas de Bill Evans), haciendolo al unísono, y luego moviéndose en un tiempo “straight ahead”. El solo de Donkin trae a la mente algunos de los de Charles Mingus. La bella “Blame It on My Youth” es realzada por la batería agitada de Stephen Keough. Él está relativamente alto en la mezcla, una sabia elección de ingeniería que milita contra la performance muy dulce. El optimista solo de Simon es muy ganador, pleno de encanto e ingenio. El álbum finaliza en una inusualmente sombría “She Moved Through the Fair”. Simon toca austeras quintas paralelas, Keough introduce mazos, y Donkin agrega algunas oscuras octavas con adornos. Allí, la pieza se abre a un solo de piano duro y encantador, apoyado por tonos de pedal de bajo y el platillo metálico. Es un contemplativo final para un completamente bien concebido álbum.

Fuente para la reseña: http://www.emusic.com/music-news/review/album/edward-simon-stephen-keogh-philip-donkin-danny-boy/

Track Listing – Danny Boy

01. Danny Boy (4:06)
02. How Deep Is The Ocean (7:52)
03. I Fall In Love Too Easily (4:30)
04. Monk’s Dream (7:04)
05. Matriarch (5:27)
06. Birthday Samba (3:08)
07. Blame It On My Youth (7:33)
08. She Moved Through The Fair (7:28)

Artist List

Edward Simon: piano
Philip Donkin: bass
Stephen Keogh: drums

A Master’s Diary (2012)

El director de teatro Giorgio Strehler una vez dijo en una entrevista al hablar de los trabajos de uno de los compositores más importantes del siglo XX: “Mi teatro se mantiene unido por las notas de Fiorenzo Carpi. Muy a menudo su música me ha dado -al principio o en el tiempo de duración de mi trabajo- la interior “aclaración” que más necesitaba, la iluminación de un “conjunto” que yo no era capaz de capturar.”

La filmografía que fue escrita por el compositor milanés, es una que es ilimitada, con algunos de sus éxitos mundiales junto a grandes directores como Louis Malle, Luigi Comencini o Carlo Mazzacurati, escogiendo al azar entre sus infinitas bandas sonoras. Hoy las notas escritas por Carpi nacen otra vez en este nuevo proyecto encabezado por el renombrado pianista Edward Simon, quien junto a confiables músicoa como Scott Colley, Clarence Penn y Diego Urcola (aquí como invitado), reúne a las más bellas páginas escritas por el maestro Carpi. Desde “Le avventure di Pinocchio” a “Mio Dio come sono caduta in basso!”, realizada por la espléndida Laura Antonelli en 1974, pasando por “Diario di un maestro” y “La baraonda”.

La fuerza narrativa de la melodía se convierte en un instrumento valioso y conmovedor en las manos de Simon, y la fuerza de este relato alcanza alturas de absoluto lirismo en las ochenta y ocho teclas del pianista venezolano. No es una relectura de jazz de una pieza modificada, sino una reinterpretación capaz de dar nueva vida y nuevo alimento a las composiciones de Carpi. Por eso, A Master’s Diary es sin duda una de las más interesantes obras que Simon ha grabado para CAM Jazz.

Fuente para la reseña: http://www.camjazz.com/labels/cam-jazz/edward-simon/8052405140517-a-master-s-diary-cd.html

Track Listing – A Master’s Diary

01. Eugenia’s Theme (quartet) 5:58
02. Passeggiata Nel Parco 7:33
03. In Cerca Di Cibo 5:49
04. Nel Parco (piano solo) 3:06
05. Diario Di Un Maestro (piano solo) 3:33
06. Valzer Lento 5:19
07. Eugenia’s Theme 6:18
08. Passeggiata Nel Parco (reprise) 6:31
09. Diario Di Un Maestro 3:39
10. In Cerca Di Cibo (piano Solo) 3:55

Artist List

Clarence Penn: drums
Edward Simon: piano
Scott Colley: bass
Special Guest:
Diego Urcola: trumpet

Live in New York at Jazz Standard (2013)

Algunos artistas mantienen un ajetreado calendario de lanzamientos, con un álbum al año y, a veces, en el caso de músicos como el guitarrista Bill Frisell, incluso más frecuentes- mientras que otros, por una variedad de razones, son menos prolíficos. El pianista Edward Simon, en los últimos años, ha venido publicando álbumes con la más amplia distribución bajo su propio nombre -lo que automáticamente se discontinuó con la realización independiente del 2010, pero innegablemente fina, “Danny Boy”- una vez cada tres años en sellos que van desde el holandés Criss Cross al italiano Cam Jazz. Live in New York at Jazz Standard es la tercera de una serie de grabaciones consecutivas donde se destaca su trío de siete años de antigüedad junto al bajista John Patitucci y el ubicuo baterista Brian Blade, pero también es su primera grabación en vivo, y la primera que se publicó en el sello americano Sunnyside. A veces, hacer esperar a sus fans es una cosa buena; en este caso, el set de Simon grabado en el New York’s Jazz Standard, -con temas principalmente de “Unicity” (Cam Jazz, 2006) y de “Poesia” (Cam Jazz, 2009), pero conteniendo una o dos sorpresas- sin lugar a dudas ha valido la espera, y sigue colocando al siempre inventivo pianista, como uno de los de su generación más dignos de ver.

En una reciente discusión con Richie Beirach, el pianista sugirió que una de las características de los “verdaderos improvisadores” es ser conducida por adornos, y mientras su declaración podría ser controversial, que engendrara mucha discusión y debate, esto seguramente encaja con el acercamiento de Simon. Tanto “soleando” dentro de los límites algo más apretados del estudio de grabación o estirándose como lo hace aquí, Simon siempre es un músico atento, cuyos solos a menudo se construyen desde motivos que se desarrollan; cerebral, aún, pero como se evidencia en melodías como la irregularmente medida, teñida de latino “Pere”, -el tema modal de cierre proviene de una muy temprana colaboración con el saxofonista David Binney, “Afinidad” (RED, 2001)- el pianista demuestra que la música de la cabeza no excluye necesariamente al corazón, como su solo se construye, cuidadosamente, consideradamente, inevitablemente, hasta su clímax final antes de ajustarse en una performance basada en ostinato de Blade, un nombre para quien el término “incendiario” a sido siempre un sinónimo. Dinámico, pero salpicado con atronadores choques y audibles chillidos y gritos, lo de Blade es tan sin trabas -un músico que, de algún modo, es la antítesis de Simon en su acercamiento casi completamente instintivo- y, quizás, es la razón misma por la que ellos trabajan tan bien juntos.

Patitucci -cuyos primeros años se desarrollaron en gran parte en la fusión y en el territorio cercano al smooth-jazz con artistas como los pianistas Chick Corea y David Benoit, y el saxofonista Eric Marienthal- se ha reinventado completamente durante la década pasada, en gran parte por su trabajo en el cuarteto del saxofonista Wayne Shorter (también con Blade), oído recientemente en la excelencia exploratoria de “Without a Net” (Blue Note, 2013). Aquí, él se demuestra igualmente imaginativo, tanto balanceándose con fervor implacable en la apertura del set de Simon (la pista del título de Poesía), o contribuyendo con el arco para el terreno más abstracto del pianista, “Pathless Path”, de “Unicity”, que se extiende a casi tres veces su duración original. Delimitada por la primera mirada a “Chovendo na Roseira” de Antonio Carlos Jobim -comenzando con un solo pizzicato a capella de Patitucci que conduce a un pulso más movido, pero que sigue siendo de etérea lectura, solo ajustándose en una más reconocible reverencia a medio camino de sus casi 14 minutos de duración- y la toma por parte de Simon del cambiante rito de pasaje de John Coltrane, “Giant Steps”, escuchado por primera vez en “Poesía”, se encuentra “Pathless Path” que se convierte en la dramática pieza central de este set en vivo de una hora.

Simon sigue siendo un músico muy ocupado, en particular con su actual labor como miembro del SFJAZZ Collective, tocando en vivo y grabando la música de la leyenda del soul Stevie Wonder, y en “Ninety Miles” (Concord, 2011), girando con la banda, con el vibrafonista Stefon Harris, el saxofonista David Sánchez y el trompetista Nicholas Payton (sustituyendo a Christian Scott), la cual ha registrado un considerable tiempo en la carretera en el 2012, incluyendo una tremenda actuación en el TD Ottawa Jazz Festival. Él no puede registrar sus propios álbums tan a menudo como algunos quisieran, pero cuando una grabación como Live in New York at Jazz Standard llega -una fecha estelar que combina cabeza y corazón, mainstream e intereses más eclécticos, y atractivos, combinando originales con distintivos arreglos de bien conocidos standards, todos tocados por un trío claramente en la cima de su juego- todo es perdonado y, mientras esperamos la siguiente grabación de Simon, hay una creciente discografía con una más fina entrada para volver sobre ella, una y otra vez.

Fuente para la reseña: John Kelman para http://www.allaboutjazz.com/php/article.php?id=44563#.Ub3PfNhqSg8

Track Listing – Live in New York at Jazz Standard

1. Poesia (11:17)
2. Chovendo na Roseira (13:45)
3. Pathless Path (15:36)
4. Giant Steps (10:19)
5. Pere (8:31)

Artist List

Edward Simon: piano
John Patitucci: bass
Brian Blade: drums

Apunte: En los últimos tres años Edward Simon ha lanzado igual cantidad de discos con el formato piano trío. Disímiles entre si, con formaciones distintas (pero solidísimas) y la misma calidad de siempre, la que lo ha llevado a ser uno de los muchachos preferidos de este blog del conurbano del mundo. Danny Boy del 2010 es una producción independiente enfocada en standards que hemos escuchado incontables veces, pero está hecho con tanto respeto y enfocado en las melodías, que dan la sensación de que los estamos escuchando por primera vez. A Master’s Diary fue grabado en el 2006 pero se editó en el año 2012, y se trata de un proyecto muy particular, pues se trata de darle nueva vida a las composiciones del pianista y compositor italiano Fiorenzo Carpi, muy conocido por haber trabajado con el director de cine Luigi Comencini. Junto a Clarence Penn y Scott Colley, Edward Simon logra un bello disco que emociona por el lirismo que logran imprimir a composiciones que ya de por si cuentan sus propias historias. Finalmente, Live in New York at Jazz Standard, es la grabación en vivo de Simon junto a Patitucci y Brian Blade (nada menos!), donde tocan temas de Simon y un par de standards. Con solo mirar la duración de cada tema uno inmediatamente puede intuir el “juego” al que se han prestado los músicos, ese que uno espera justamente de las actuaciones en vivo. Pues bien, los temas originales adquieren otra dimensión en la interacción de los músicos, con un Blade exultante por momentos, empujando a Simon a más. Tres-grabaciones-tres, para disfrutar, en el (tal vez) formato instrumental de jazz más popular de la historia.


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Enrico Pieranunzi Latin Jazz Quintet
octubre 1, 2011, 9:04 pm
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Live at Birdland (2010)

Tras el triunfo cosechado con su Pieranunzi Plays Scarlatti, podría pensarse que este músico italiano siguiese por esa senda, pero no, decidió que iba a dar un giro de 180º a su carrera, y así, en el año 2008 se embarcó en la formación de un quinteto de latin jazz. Todo un riesgo que ya por sí sólo merece el aplauso de los buenos aficionados. Pieranunzi se rodeó de músicos muy bregados en distintos estilos jazzísticos, y así se unieron a su proyecto artistas con tanto talento como el trompetista Diego Urcola y el saxofonista Yosvany Terry y en la sección rítmica contó con la presencia de John Patitucci y Antonio Sánchez. El debut del grupo se realizó en el Birdland de Nueva York y este disco recoge la actuación que el quinteto ofreció el 1 de noviembre de 2008. Todos los temas están firmados por el italiano, y en ellos se muestra lo bueno que hace Pieranunzi: una música sólida, melódica y muy accesible. Lo mejor del disco son los temas lentos y donde flojea más es en los temas rápidos, a los que le falta ese punto de altura y desenfreno que suelen tener habitualmente los discos protagonizados por músicos de jazz latino.

Reseña de José Manuel Pérez Rey para http://www.variaciones.es/live-at-birdland-enrico-pieranunzi-latin-jazz-quintet-camjazzkaronte/

Apunte: Como quien necesita reencontrarse con las bases, vuelvo a repasar nuestros héroes. Enrico una vez más en MQC/Presoventanilla. “Debo confesar, tengo una secreta pasión: la música latinoamericana, una pasión que se extiende a lo que conocen como jazz latino”, confiesa Pieranunzi y el dato no es menor y revela que no estamos ante el típico disco de “latin-jazz”, ya que por ejemplo, “Tierra Nativa” tiene ritmo de samba brasilera, y más aún en algún momento del tema, Antonio Sanchez se enrosca en una contagiosa batucada. “Rosa del Mare” y “Miradas” (el temazo del álbum) tienen un hermoso aire mediterráneo que es claramente donde Enrico brilla en las teclas. Yosvany Terry, en primer lugar, y Diego Urcola ahí nomás, cerquita, se lucen en esta actuación en vivo del quinteto latino del gran Enrico. Sin estar entre lo más brillante de Pieranunzi, es un muy lindo disco y una muestra de un artista que quiere explorar otros rumbos y no quedar encasillado en un estilo.

Track Listing

1. Talk (Valenti) (0:11)
2. Danza 2 (Pieranunzi) (14:41)
3. Choro Del Infinito Hombre (Pieranunzi) (9:07)
4. Rosa Del Mare (Pieranunzi) (6:22)
5. Danza Nueva (Pieranunzi) (5:52)
6. Miradas (Pieranunzi) (9:06)
7. Tierra Nativa (Pieranunzi) (12:29)

Artist List

Enrico Pieranunzi: piano
Yosvany Terry: soprano saxophone, alto saxophone, percussion
Diego Urcola: trumpet
John Patitucci: electric bass
Antonio Sanchez: drums

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Edward Simon Trio
septiembre 11, 2010, 4:52 am
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Poesia (2009)

Con una combinación ganadora, es raro que una idea buena se ensucie. El pianista Edward Simon ha grabado con un buen número de grandes tríos, incluyendo aquel en el corazón de Simplicitas (Criss Cross, 2005). Su música pegó un gigantesco salto adelante, sin embargo -en términos de composición, arreglos y perfomance- con Unicity (Cam Jazz, 2006), destacando al bajista John Patitucci y al baterista Brian Blade. La libertad mayor, la latitud y el tiempo que Cam permite a sus artistas, son seguramente el otro factor, a diferencia de las sesiones antiguas, de seis horas de Criss Cross (que, de todos modos, notablemente, logra coherentemente producir finas grabaciones). Patitucci y Blade vuelven en Poesia, un álbum que lleva el éxito de Unicity a otro nivel

La escritura de Simon sigue minando el nexo entre la cabeza y el corazón, pero también es cada vez mejor, al ver que a menudo es difícil de alcanzar la coyuntura. La música cerebral está todo bien y la fina, pero si esto no pega, tiene poco significado. La música de Simon – ya sea una lista compleja como la episódica y dramáticamente expansiva “Intention”, o la melancólica pieza “My Love For You”, un tema final con solo de piano de Poesia, con dos diferente tomas- siempre será emocionalmente profunda. De todos modos, mientras el tiempo pasa, su capacidad innata de crear fácilmente los contextos de cualquier pequeño desafío para su trío, alcanzan profundamente el corazón y el alma, y sigue siendo un definidor compositivo para su virtuosismo como pianista, pero nunca excesivo

Los intereses de Simon van a lo largo y a lo ancho, incluyendo una pequeña cantidad de referencias clásicas, insinuaciones de su propia herencia latina y, desde luego, la tradición del jazz. Pero mientras muchos han creado arreglos para “Giant Steps” de la leyenda del saxofón, John Coltrane, pocos le han dado este extenso lavado de cara. Está todo allí -los implacables cambios de acordes, la melodía inequívoca- pero Simon lo ha torcido en tal ángulo, que esto se convierte en una melodía rara, que se eleva desde una melodía escalonada, a un claro swing ocasional, mientras ambos, él y Patitucci, tejen melodías fuertes, y Blade actúa como respondedor y conductor.

Simon, un músico económico que nunca abusa de su bienvenida, eligiendo en cambio componer material con narrativas más largas y, dejando mucho espacio para que el grupo explore, evita sentir cualquier acercamiento a una estética “cabeza-solo-cabeza”. En cambio, hay un sentido casi cinematográfico en melodías como “Winter”, que tiene un tema inequívoco que vuelve para seguir un particular solo de piano.

“One for J.P” es un tema brillante, que es una melange de cambiar métricas, y cercano al funk, aún mientras Patitucci sobredobla una línea armónica de registro superior en bajo eléctrico, aumentando a Simon encima de su más pulso-céntrico bajo acústico. “Roby” es una balada oscura conducida por los palillos suaves de Blade y el deslumbrante toque de Simon, mientras la pista del título es una composición up-tempo que, en su propio modo distinto, tiene un parentesco con otro artista de Cam, el trompetista Kenny Wheeler

La visión de Simon continua creciendo y, al mismo tiempo de la desafiante y hermosa Poesia, el entrega de nuevo un álbum que merece ser considerado como uno de los mejores discos de trío con piano del año.

Fuente para la reseña: John Kelman para http://www.allaboutjazz.com/php/article.php?id=33269 – Traducción: La Bestia Políglota !!!

Apunte: debo decir que me quedé enganchado con Binney y Simon; por ese motivo les traigo este finísimo disco del trio de Simon. ¿Qué puedo decirles de Patitucci y Blade aquí?? que están en una sintonía total con Simon; que Patitucci suena brillante en “One for J.P.”, tema con reminiscencias a la Chick Corea Elektric Band, pero con una ejecución en el punto exacto de moderación por parte de Simon en el piano, sustituyendo a la (excesiva, a veces) pirotecnia de Corea. Blade, en general, sin mostrarse de más, pero dúctil como siempre (brillante en “Intention”, con su energía empujando a sus compañeros) y Simon entregándonos inteligentes composiciones, balanceadas (concuerdo con la reseña) en una sutil e inasible línea entre lo cerebral y lo emotivo. En todos los temas termina prevaleciendo lo emocional, ya sea por el motivo propio del tema o bien por el desarrollo que al mismo le van dando los músicos (escuchar “Triumph”, tremendo tema, con ese in crescendo que va tomando la música impulsada por los tambores y platillos de Blade; me mata Blade tocando así, que quieren que les diga…). Para cerrar el disco, Simon entrega una toma alternativa del melancólico “My Love For You” y me queda la agradable sensación de que el disco no tiene puntos débiles, nos convence de mantener la atención todo el tiempo en la audición y nos muestra a tres grandes músicos y a un gran compositor, dispuestos a darnos poesía de la buena, para nada empalagosa.

Track listing

01. My Love For You (take 1) (3:28)
02. Winter (7:06)
03. Giant Steps (9:43)
04. One for J.P. (5:16)
05. Roby (7:43)
06. Poesia (7:46)
07. Intention (5:33)
08. Triumph (4:22)
09. My Love For You (take 2) (3:19)

Artist List

Edward Simon: piano
John Patitucci: bass, electric bass
Brian Blade: drums

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