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Ketil Bjørnstad

tapa Seafarer's Song
Seafarer’s Song (2004)

El folleto interior de Seafarer’s Song del pianista y compositor noruego Ketil Bjørnstad comienza con una pequeña declaración del autor español Juan José Millás sobre la grave situación del realmente naufragado, el arruinado en nuestras tiempos postmodernos, donde los mensajes de angustia no vienen en botellas, pero si dentro de los reales cuerpos humanos de los refugiados. Esto habla sobre la música incluída aquí. Bjørnstad nos da otro álbum sobre el agua, algo que él ha hecho desde el inicio de su carrera solista para ECM, pero él aquí lo ha hecho de un modo completamente diferente. No hay jazz en Seafarer’s Song, y si; esto es más. Utilizando su banda de largos años, la cual incluye al trompetista Nils Petter Molvær, al guitarrista Eivind Aarset, al baterista Per Lindvall, al bajista Bjorn Kjellemyr, y al violonchelista Svante Henryson, Bjørnstad eleva la apuesta, empleando a la brillante y no convencional vocalista Kristin Asbjørnsen, cuya asombrosa voz camina por el filo del cuchillo entre el gruñido ronco de Kim Carnes y el fraseo jazzero de Victoria Williams. En resumen, Seafarer’s Song es un álbum de rock, aunque de una música rock que nadie ha oído antes porque se inicia en el espíritu del jazz. Bjørnstad ha basado sus letras en los poemas, ensayos y novelas de Homero, Emily Dickinson, Giles Tremlett, Helen Hunt Jackson, Shakespeare, Oscar Wilde, Emily Bronte y Rudyard Kipling. Estas son canciones con el mar en sus corazones, tanto como literal transporte y geográfico y espiritual terreno, y como metáfora de transformación, dislocación, disolución, y redención. La música aquí se arremolina, da vueltas, y ondula, su pulso siempre detectable en la deriva del movimiento y dinamismo, en aquellos momentos en los cuales el caos de un violoncelo fuera de control se encuentra con el sutil lavado de guitarra ambient como en “Tidal Waves”, o en el tiempo de los tambores y guitarras en medio del zumbido modal de las líneas de piano en “He Struggled to the Surface”. Y a travez de todo esto, la voz de Asbjørnsen se eleva por encima, y empuja al oyente dentro de la vorágine que es la esencia de esta música. Pero aquella caótica tensión es balanceada por el otro corazón de esta música: la paz que habita en la profundidad del sonido, de la nostalgia que nos dice que somos humanos, de la aceptación (el dúo de piano y voz que está en “How Sweet the Moonlight Sleeps Upon This Bank”). Las nociones de esperanza, decepción y desaparición flotan y pican la música y las líneas líricas en estas canciones, hasta los dos tracks finales, donde “I Many Times Thought Peace Had Come”, que llama a una promesa y la anula, sólo para comenzar a construir, una vez más, como el violonchelo canta canciones de cada uno de los refugiados desde tiempos inmemoriales. Y el susuro de gracia del piano de Bjørnstad en “Night Is Darkening Around Me”, por Bronte, es un cuento de resolución y un rezo para el rescate. El álbum de algún modo solo se desvanece en el silencio, llevando en su estela el peso, la promesa, y el dolor del desplazado quien busca, contra toda esperanza, un lugar de refugio. Seafarer’s Song es impresionante como obra musical, valiente y resuelta en su visión, y tiene la capacidad de mover a un oyente desde la indiferencia a la empatía y maravilla.

Fuente para la reseña: Thom Jurek para http://www.allmusic.com/album/seafarers-song-mw0001334607

Texto “El mensaje”, de Juan José Millás publicado en el diario El Pais, el 12/09/2003, incluído en las liner notes del disco:

De niños, buscábamos en la playa una botella con un mensaje dentro porque se nos había metido en la cabeza que uno venía al mundo para salvar a un náufrago. No imaginábamos que de mayores, en lugar de encontrar la botella, encontraríamos al mismísimo náufrago. Y no sería uno, sino miles. Ahí están, llegan todos los días a nuestras costas, procedentes de países que se han ido a pique y por cuya borda han logrado saltar en el último instante. Algunos llegan muertos y no nos dejan otra oportunidad que la de enterrarlos, pero los vivos tienen todo lo que se espera de un verdadero náufrago: hambre, sed, pánico, fiebre, frío. Llevamos toda la vida esperándolos y ahora no somos capaces de reconocerlos. A lo mejor resulta que nos conmueve más un grito de socorro escrito en un papel que salido de la propia garganta del desventurado.

De hecho, si encontráramos el mensaje de un náufrago dentro de una botella, nos pelearíamos parar dar con él para contar su historia en exclusiva. Las empresas de alimentación, de ropa, de ocio y de informática pagarían enormes sumas de dinero para apropiarse del cuerpo del infeliz, de modo que la noticia de su salvamento quedara unida para siempre al logotipo de su marca. Los políticos desbaratarían sus agendas para entregar al desdichado las llaves de la ciudad y proveerle de la documentación precisa para que circulara sin problemas. Por fin, dirían algunos, hemos hallado al náufrago cuya salvación justificaba nuestra vida.

En lugar de eso, los burocratizamos con una eficacia tal que cuando la marea abandona sus cuerpos en la playa han dejado de ser personas con una biografía dentro (con dos, en el caso de las mujeres embarazadas) para convertirse en un objeto de consumo de las leyes. ¿Qué diríamos de alguien que frente a una catástrofe natural se pusiera a legislar la catástrofe en vez de acudir en ayuda de los damnificados? Pues eso es lo que están haciendo los políticos: negociar el modo de regular los naufragios, lo que, además de ser una locura, no soluciona el problema, ni siquiera lo alivia. Mientras los cuerpos de los náufragos que han venido a salvarnos se amontonan en el depósito, aún seguimos buscando la botella.

Apunte. El disco “La Notte” fue la puerta de acceso que abrimos al universo musical del pianista y escritor noruego Ketil Bjørnstad, quien tiene una extensa discografía y es uno de los músicos que mejor representa el sonido ECM. Seafarer’s Song es distinto a lo que Bjørnstad hace en ECM, fundamentalmente porque está la entrañable voz de Kristin Asbjørnsen. Pero además hay una banda que vendría a ser un seleccionado de galácticos nórdicos, donde se destacan Svante Henryson en el violonchelo y Eivind Aarset con su guitarra noise y sus efectos, la cual viene como anillo al dedo para la voz ronca de Asbjørnsen. Letras inspiradas en leyendas de la literatura, una buena y humanista intención de denuncia de alguna de las tantas injusticias de este mundo, un pianista casi clásico como Bjørnstad, con músicos que han venido desarrollando la veta del nu-jazz, la electrónica fusionada con el jazz y el ambient (Nils Petter Molvær, el propio Aarset), hacen de Seafarer’s Song un disco emotivo, atractivo y de borrosos límites, como la lenta bruma que da en los muelles.

Track Listing

01. Seafarer’s Song (2:30)
02. He struggled of the surface (6:27)
03. Dying to get to Europe (3:58)
04. Orion (4:48)
05. Tidal Waves (6:08)
06. How sweet the moonlight sleeps upon this bank (3:44)
07. Navigator (5:18)
08. Ung forelsket kvinne (5:41)
09. The Beach (3:40)
10. Her Voice (5:40)
11. Dreaming of the north (5:41)
12. I had been hungry, all the years (2:42)
13. The exile’s line (3:47)
14. When police came they also hit me (4:13)
15. Refugees at the rich man’s gate (6:22)
16. I many times thought peace had come (3:46)
17. The night is darkening round me (5:53)

Music by Ketil Bjørnstad
Music arrangements by the group
Words by Homer/E.V.Rieu, Ketil Bjørnstad after Rory Carroll and
Giles Tremlett, Helen Hunt Jackson, William Shakespeare, Stein Mehren,
Oscar Wilde, Emily Dickinson, Rudyard Kipling and Emily Jane Brontë

Artist List

Ketil Bjørnstad: piano, keyboards
Kristin Asbjørnsen: vocals
Nils Petter Molvær: trumpet
Svante Henryson: cello
Eivind Aarset: guitar
Bjørn Kjellemyr: bass
Per Lindvall: drums

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Ketil Bjørnstad
octubre 20, 2013, 10:06 pm
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tapa La Notte
La Notte (2013)

El pianista Ketil Bjørnstad es un músico con una destreza para sintetizar el sereno ambiente en un medio acústico, dando como resultado música tranquila para mañanas tranquilas. En La Notte, su más reciente producción, él se hace un poco más expansivo. Con los filmes de Michelangelo Antonioni como inspiración, Bjørnstad crea un álbum de grandes epopeyas y expresiones en miniatura de soledad.

Dicho esto, Eivind Aarset no va a dejar la permanencia pacífica así mucho tiempo. Tal como su electrónica puede empujar la música a una dicha pesadamente atmosférica, su guitarra chillará y gruñirá y llevará la música al otro extremo. Bjørnstad debe haber anticipado esto, y esta es la razón por la cual alistó a Andy Sheppard para esta sesión, un saxofonista que, históricamente, ha asumido la responsabilidad de elevar la temperatura en otros registros de ECM, y que claramente no tiene dificultad para adaptarse al fuego de Aarset con algo de su propio calor.

El cello de Anja Lechner viene muy bien para mantener la tapa de las cosas, y devolver el álbum a sus pacíficas raíces. Lechner y Bjørnstad se combinan para las secciones de sugestivo expresionismo, de momentos tan bonitos que casi duelen un poco, y de momentos tan ricos en melancolía que no pueden ayudar, pero que provocan una sonrisa.

Aquellas secciones no serían tan efectivas sin las decisiones sabias de la percusionista Marilyn Mazur, cuyo historial en ECM demuestra una diversidad de enfoque que siempre aparece como algo poco convencional, añadiendo cualidades dinámicas a la música que a menudo se mantiene en un susurro. El bajista Arild Andersen, otro veterano de ECM, se siente en casa con este tipo de música. Su propio álbum “Hyperborean” anda por un camino similar a La Notte, coqueteando con declaraciones épicas que no arriesgan de despertar a alguien de sus sueños felices.

Esto todavía tiene toda la serenidad que uno podría requerir de Bjørnstad… él sólo permite que el fuego llegue a hervir de vez en cuando.

Fuente para la reseña: Dave Sumner para http://www.birdistheworm.com/ketil-bjornstad-la-notte/

Apunte: Ketil Bjørnstad es pianista, compositor, improvisador, pero también es novelista, poeta y ensayista. La Notte es un homenaje al director de cine Michelangelo Antonioni. Al respecto, Bjørnstad decía: “Al mismo tiempo que yo descubría lo que el jazz podía ser, después de escuchar a Miles Davis en “In A Silent Way”, también ví las películas de Godard, Bresson y Antonioni. Quizás era la lenta, rítmica autoridad en las películas de Michelangelo Antonioni lo que me hizo pensar en la música… Mientras el arte visual crea la música en nuestras mentes, y la música crea cuadros y expresiones visuales con la misma intensidad, los dos son profundamente interdependientes”. Creo que el pensamiento de Bjørnstad se traslada a la perfección en La Notte: los temas, sin nombre, apenas numerados pero muy expresivos gracias a la exquisita colaboración de los tremendos músicos que colaboran en este proyecto, se escuchan como el soundtrack de un filme reflexivo, que nos va contando una buena historia (la que cada uno de nosotros podamos imaginar) sin necesidad de palabras, solo con imágenes que se suceden sin prisa pero sin pausa. Como el buen cine, no?

Track Listing

1. I (6:53)
2. II (8:23)
3. III (4:36)
4. IV (5:27)
5. V (8:31)
6. VI (6:44)
7. VII (7:04)
8. VIII (7:00)

Artist List

Ketil Bjørnstad: piano
Andy Sheppard: tenor & soprano saxes
Eivind Aarset: guitars, electronics
Anja Lechner: violoncello
Marilyn Mazur: percussion, drums
Arild Andersen: double bass

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