Preso ventanilla


Fabian Almazan

tapa Personalities
Personalities (2011)

El CD del debut de Fabián Almazan, Personalities, comienza con el sonido de una aguja áspera cayendo en un viejo LP que se puede escuchar en el comienzo de la pista “Tres Lindas Cubanas”. El sonido de la aguja continúa a medida que el trío del pianista de jazz ejecuta la antigua cadencia de este danzón del siglo XIX, que se oye en casi todas las bodas, cumpleaños o fiestas de aniversario, donde los cubanos o cubanoamericanos se reúnen. Un poco más de dos minutos de la canción, entonces, el sonido de la aguja de repente se evapora y lo mismo ocurre con el decoroso arreglo, cuando Almazan, el bajista Linda Oh y el baterista Henry Cole se adentran en una moderna improvisación melódica. El cambio dramático es eco de los cambios en la vida del propio Almazan: Tenía solamente 23 años cuando se unió a una de las grandes bandas del mundo del jazz, el quinteto de Terence Blanchard, después de pasar su infancia en Cuba, la escuela secundaria en Miami y la universidad en Nueva York. Muchas cosas le han sucedido en un corto período de tiempo, y él trata de incorporar a todos en su primera grabación como líder de la banda. “Una de las cosas que me gustan de la música folklórica es que lleva a cabo dos sentidos para el músico y para la audiencia”, dice Almazán, de 28 años, quien está al frente de su trío en el Blues Alley los sábados. “Primero, que mantiene viva la tradición. Y, segundo, que permite a la nueva generación revisar esa tradición. Un danzón está diseñado para una configuración de sala de baile donde se reúne la élite, por lo que la primera parte es muy formal. Pero hay una larga tradición de improvisar en la música cubana, como en el jazz, por lo que la segunda parte es donde los músicos añaden lo que saben. Esta es mi manera de honrar el lugar donde nací. Es parte de lo que soy, y yo quería que mi primer CD reflejara eso”. Si su versión de “Tres Lindas Cubanas” representa una especie de choque cultural, su versión del Cuarteto de cuerdas N º 10 de Shostakovich representa otra. Es una de las piezas favoritas de Almazan, desde sus años de estudiante de piano clásico, y su trío realiza el tercer movimiento lento con un cuarteto de cuerdas muy sentido. Pero Almazan también es un producto del siglo XXI de la era del microchip, y después de grabar los temas él los manipuló con procesadores para crear lamentos fantasmales, gorjeos y retumbes dentro de la melodía de Shostakovich. “Me gusta mucho ese movimiento”, dice el joven pianista. “Como ser humano, me sentí afortunado de haber escuchado esa pieza. Pero también me encanta la música de Johnny Greenwood de Radiohead, sobre todo su repertorio orquestal, de Pierre Boulez y de Harry Gregson Williams, el compositor de la película que hizo la música de ‘Shrek’. Los tres son sorprendentes en el control de sonido con la electrónica, y pensé que su enfoque sería trabajar bien con el adagio”. Un arreglo musical diferente se puede escuchar en la composición propia de Almazan, “La vida vicaria”, también en este CD. Su mano derecha toca rápidos arpegios, acordes rotos que se ciernen bellamente, pero nerviosa por encima de la sección rítmica, mientras que su mano izquierda toca los acordes oscuros y pisando fuerte. El contraste entre las dos partes crece hasta que la tensión es insoportable. Es como si cuanto más la mano derecha trata de empujar a la melodía en el lirismo romántico, más la mano izquierda se resiste. “Esa pieza fue inspirada por los padres adoptivos”, dice Almazan. “Cuando empecé en la música, yo estaba constantemente rodeado por los niños cuyos padres eran controladores. Me di cuenta de que estos padres realmente amaban a sus hijos, pero actuaban de forma equivocada y hacían sentirse a sus hijos miserables. Esa pieza estaba tratando de reflejar estas cosas. Todos los padres cometen errores, pero creo que mis padres fueron muy buenos al respetar mis decisiones como niño en términos de lo que yo quería hacer profesionalmente. Ellos estaban allí cuando necesitaba consejo, pero me dieron el espacio para descubrir las cosas por mi cuenta.” Otro original de Almazan en el álbum, “H.U.G.S (Historically Unrepresented Groups)”, que fue grabada originalmente por el Grupo de Terence Blanchard, fue escrita en el momento de la elección presidencial de 2008 como un tributo a Barack Obama. Almazan lo volvió a grabar para el álbum de su trío, y es la única pieza en la que interpreta a un teclado electrónico. El año pasado en el New Orleans Jazz & Heritage Festival, Almazan interpretó “Hugs” con el Cuarteto de Brice Winston, una banda liderada por el ex saxofonista de Blanchard y respaldada por la sección rítmica actual de Blanchard. Almazán tocaba la melodía en el piano acústico, trabajando en el medio-tiempo con arpegios propios. Sin embargo, sus frases ondulantes hicieron más que solo esbozar los cambios, ellos crearon una melodía tarareable con un sentido elegante de romanticismo. Había una calidad cinemática en la interpretación de Almazan, y no es casualidad, porque su director y mentor Blanchard es, sin duda el más exitoso compositor de bandas sonoras de películas que también ha mantenido una carrera de jazz floreciente. Blanchard, que ha escrito la mayoría de la música de las películas de Spike Lee, ha utilizado a menudo sus compañeros de banda en las bandas sonoras y los ha educado en las formas de crear música para una narrativa visual. El verano pasado, Blanchard llevó a Almazán para tocar en la banda sonora de la película de George Lucas “Red Tails”. Almazán también asistió al Lab de compositores del Instituto Sundance del año pasado, gracias a la recomendación de Blanchard. Cada pocos días, un compositor profesional de musica para cine visita a los seis estudiantes, hablan de la forma de arte y establecen un reto de hacer el mismo clip de cinco minutos. Dos días más tarde, ellos se reencuentran para escuchar el trabajo de los otros, así como la partitura del compositor veterano para el mismo clip. “Me gusta mucho escribir para películas”, dice Almazan, “porque la música no es el eje central. La música es muy abstracta y se puede interpretar de muchas maneras, pero cuando se tiene una narrativa, hay un mensaje más claro para la audiencia. La música puede ser frustrante cuando se escribe y el público lo interpreta de una manera totalmente diferente a lo que usted pretende. Eso no sucede tan a menudo en el cine”. Almazan ya ha recibido una comisión para componer la banda sonora para la próxima película del director sudafricano Daniel Zimbler. Pero incluso en su proyectos fuera del cine, Almazan crea narraciones con su música instrumental, puede ser la historia de su infancia en La Habana, o de sus primeros conciertos en Manhattan, sus lecciones de piano clásico en Miami, sus experimentos electrónicos en Utah o la observación de los padres de todo el mundo.

Reseña de https://www.cibercuba.com/noticias/2012/05/25/fabian-almazan-artista-de-jazz-toca-con-nuevos-aires-los-clasicos-cubanos

Track Listing – Personalities

01. String Quartet No. 10, Op. 118 – III. Adagio (8:33)
02. H.U.Gs (Historically Underrepresented Groups) (7:12)
03. Personalities (9:18)
04. The Vicarious Life (5:21)
05. Grandmother Song (5:48)
06. Bola De Nieve (5:51)
07. Russian Love Story (6:48)
08. Sin Alma (6:02)
09. Tres Lindas Cubanas (4:59)
10. Una Foto (5:53)

Artist List

Fabian Almazan: piano, Fender Rhodes, electronics/audio manipulations
Linda Oh: bass
Henry Cole: drums
Meg Okura: violin I (1, 3)
Megan Gould: violin II (1, 3)
Karen Waltuch: viola I (1, 3)
Noah Hoffeld: cello (1, 3)

tapa Rhizome
Rhizome (2014)

Rhizome es demasiado diverso para ser llamado álbum conceptual. Pero es un único arco, una profunda reflexión personal sobre nuestro momento actual. Un rizoma es un sistema de planta gigantesco en el cual plantas individuales sobre la tierra comparten un solo tallo subterráneo. Para Fabian Almazan es una metáfora de cómo la humanidad está toda conectada. Su álbum es una afirmación de la hermandad humana dentro de una dolorosa conciencia de su continua violación

Su trabajo con Terence Blanchard lo ha revelado como un brillante y expresivo pianista. Pero la complejidad de la materia en Rhizome requiere muchos recursos adicionales: una sección rítmica de la bajista Linda Oh y el baterista Henry Cole, un cuarteto de cuerdas; la violinista de siete cuerdas, Ronit Kirchman; la guitarra y la inquietante voz de Camila Meza; un sintetizador. El logro de Almazan consiste en como él pone en orden todas estas contrastantes texturas y colores en un poderoso y conflictivo retrato de nuestro tiempo.

La pista del título fue motivada por la masacre de 26 personas, incluidos 20 niños en Sandy Hook Elementary School de Newtown, en Connecticut. Contra un oscuro fondo de cuerdas hirviendo silenciosamente y los gritos sin palabras de Meza, el piano elegíaco de Almazan y el solemne bajo de Oh sondean la esperanza en su luto. “Jambo”, con su violín de pánico y violencia de tambor, es una representación visceral de conflictos contemporáneos. El único standard, “Stormy Weather”, pertenece. Esto es una bellamente desolada y vacilante línea de piano de una sola nota dentro de los inquisitivos suspiros de las cuerdas.

Pero a veces la búsqueda de la fé de Almazan descubre momentos como “Hacia el Aire”, una conmovedora y ascendente mezcla de piano y violines. “A New Child in an Old Place” proviene de una visita a New Orleans, cuando Almazan vió niños jugando en el seno de la devastación causada por el huracán Katrina. Como el rizoma, los niños son una metáfora de la regeneración.

Este álbum es mucho más que los dones de Almazan como improvisador e instrumentista, pero sigue siendo una carrera cuando él se suelta, como en “Espejos” y desata su propia invención de piano en una ola tras otra dentro de la narrativa mayor.

Fuente para la reseña: Thomas Conrad para https://jazztimes.com/reviews/albums/fabian-almazan-rhizome/

Track Listing – Rhizome

01. Rhizome (8:25)
02. Jambo (6:56)
03. Espejos (6:08)
04. A New Child in a New Place (8:07)
05. Hacia el Aire (8:03)
06. The Elders (5:20)
07. Stormy Weather (4:04)
08. El Coqui’s Dream (2:05)
09. Sol del Mar (6:04)

Artist List

Fabian Almazan: piano
Megan Gould: violin
Tomoko Omura: violin
Karen Waltuch: viola
Noah Hoffeld: cello
Camila Meza: guitar, vocals
Ben Street: bass
Henry Cole: drums

tapa Alcanza
Alcanza (2017)

Cuando su disco debut, Personalities, fue lanzado en 2011, el pianista Fabian Almazan puso sobre aviso a todos: este era un músico sin miedo a tomar algunas grandes posibilidades con su oficio. Este álbum comenzaba con una pieza de Shostakovich (aumentada con un cuarteto de cuerdas y electrónica, nada menos), y establecía efectivamente la trayectoria que Almazan ha continuado desde entonces, en los que fusiona lenguajes musicales basados en lo clásico, lo latino y el post-bop, en maneras que son siempre sorprendentes e innovadoras. Aunque ha demostrado ser un más que capaz sideman en todo tipo de contextos, no ha sido menor la dominación de los deberes del piano para la banda de Terence Blanchard desde 2007, su visión personal de sus propios proyectos siempre ha sido audaz y ambiciosa -sin miedo, realmente, a la hora de trascender géneros.

Después de Personalities, Almazan lanzó su segundo registro Rhizome en 2014, y al igual que su predecesor, incluye un cuarteto de cuerdas para ayudar a realizar sus complejas y atractivas composiciones. La novedad de aquel registro fue la vocalista y guitarrista Camila Meza, quien se ha convertido en un componente básico del ensamble de Almazan, junto con la bajista Linda Oh, el baterista Henry Cole y el cuarteto de cuerdas que incluye a Megan Gould y Tomoko Omura en violín, Karen Waltuch en viola, y Noé Hoffeld en cello. Con esta alineación ahora aclimatada en el lugar para la actual grabación de Almazan, Alcanza, el escenario se estableció para algo extraordinario. Y para estar seguro, esto es un triunfo absoluto.

En consonancia con la enorme visión de Almazan, este es un álbum conceptual, una suite de nueve movimientos de una hora de duración, que explora las preguntas de autodescubrimiento, identidad, y el lugar de los seres humanos en un complejo y a veces intimidante universo. La voz prístina de Meza da vida a la lírica que invita a la reflexión de Almazan, y aunque ella cante exclusivamente en español, la belleza y el esplendor de la música son más que suficientes para trascender las fronteras lingüísticas -un rasgo que caracteriza el cuerpo entero de trabajo de Almazan, así como su música tan a fondo desafía la categorización y clasificación.

Las dos cualidades más sorprendentes de la suite son su energía y su potencia emocional. Desde la apertura con “Vida absurda y Bella”, uno está inmerso en la infecciosa sinergia del ritmo e impulso de la música. Impulsado por la potencia percusiva del piano de Almazan, las ágiles línea de bajo de Oh, y los fluidos polirritmos de Cole, la música cambia hacia adelante, y las cuerdas son absolutamente esenciales para el proceso. Lejos de ser usadas como mera ornamentación, son integrales a la progresión de la suite, a veces en la declaración de los temas melódicos (como en el sublime movimiento de cámara, “Verla”), en otros ofreciendo el contrapunto cargado o la disonancia para acentuar el gusto picante de la música. Hay una inquieta y anhelante calidad de la música que es fascinante: incluso en sus momentos más tranquilos y más sombríos, uno siente la vida pulsando debajo, esperando a emerger con un estallido de energía creativa.

Y en cuanto a la vitalidad emocional del registro: es simplemente impresionante. Ya sea a través de la intensidad de “Mas”, con la vocalización creciente de Meza transportando al oyente a través de una meditación sobre los misteriosos propósitos de la vida, o el majestuoso lirismo de “Pater Familias”, dedicada al padre de Almazan, el alcance del sentimiento y la pasión abarcado por esta música es notable. Y aunque los temas musicales a menudo poseen un aspecto aparentemente simple, como folk, la música es decididamente no simplista: el barrido emocional de cada movimiento se ve reforzado por su complejidad rítmica. Escuchando los ademanes propulsivos de Almazan junto a la deslumbrante técnica multi-rítmica de Cole y las oleadas dinámicas de Oh hacen el arco melódico de “Pater Familias” aún más convincente y emocionalmente resonante.

Al examinar el registro, Almazan dijo que su intención era “sumir al oyente, para llevarlo completamente a otro lugar”. Con un álbum de este poderío, inflexiblemente creativo, lo ha hecho. Esta es música que exige ser escuchada y experimentada.

Fuente para la reseña: Troy Dostert para https://www.allaboutjazz.com/alcanza-fabian-almazan-biophilia-records-review-by-troy-dostert.php

Track Listing – Alcanza

01. Alcanza Suite: I. Vida Absurda y Bella (5:43)
02. Alcanza Suite: II. Marea Baja (6:35)
03. Alcanza Suite: III. Verla (3:21)
04. La Voz De Un Piano (Fabian Almazan) (2:11)
05. Alcanza Suite: IV. Mas (feat. Camila Meza) (3:50)
06. Alcanza Suite: V. Tribu T9 (5:46)
07. La Voz De Un Bajo (Linda May Han Oh) (2:16)
08. Alcanza Suite: VI. Cazador Antiguo (5:56)
09. La Voz De La Percusión (Henry Cole) (1:05)
10. Alcanza Suite: VII. Pater Familias (8:39)
11. Alcanza Suite: VIII. Este Lugar (9:18)
12. Alcanza Suite: IX. Marea Alta (4:51)

Artist List

Fabian Almazan: piano, electronics
Camila Meza: voice and guitar
Linda Oh: bass
Henry Cole: drums
Megan Gould: violin I
Tomoko Omura: violin II
Karen Waltuch: viola
Noah Hoffeld: cello

Apunte: Fabian Almazan nació el 16 de Abril de 1984 en La Habana, Cuba. A temprana edad comenzó a estudiar piano clásico en su patria. Junto a sus padres se exilia en Miami, Florida, pero allí no podía permitirse lecciones privadas de piano. Gentilmente, la pianista Conchita Betancourt le enseñó gratuitamente a Almazan durante más de tres años, permitiéndole hacer una audición en la New World School of the Arts de Miami, donde él estudió desde 1998 hasta 2002. En el 2003, Almazan se traslada a Nueva York, donde estudia con Kenny Barron en la Manhattan School of Music. Persiguiendo su licenciatura, estudia instrumentación y orquestación con Giampaolo Bracali. Bajo la tutela de Bracali, Almazan compone piezas para orquestas y conjuntos de cámara. En 2009, Almazan recibe el grado de Maestro de la Manhattan School of Music, y paralelamente estudia en privado con Jason Moran. Desde el año 2007 es un miembro permanente del quinteto del trompetista Terence Blanchard. En el año 2011 graba Personalities su primer álbum como líder el cual es bien recibido por la crítica especializada, algo que sucede nuevamente con su segundo álbum Rhizome del 2014 y finalmente llega este año su tercer entrega, sin dudas la más lograda, y también hay que decirlo, uno de los discos que seguramente encabezará las encuestas de revistas y sites a fin del presente año en el rubro “lo mejor de”. Hace varios días que vengo escuchando intensamente estas tres obras, y es gratamente sorprendente la evolución de una a la siguiente. De recrear su herencia musical tamizada por la impronta clásica adquirida desde la niñez hacia lo universal. Lo que sin dudas Fabián Almazan ha “alcanzado” es un estado de gracia, por así decirlo. “Alcanza” es musicalmente desbordante. Es grandioso sin pretender serlo: así de natural y profundas son las músicas creadas por Almazan. Al pianista le duele el mundo, la suerte de los expatriados, el destrato a la naturaleza, lo que pueda ocurrir con nuestros destinos y desde donde puede, él trabaja para curarnos. Y para nuestra buena suerte, tiene el don. “Alcanza” impresiona y realmente conmueve profundamente. Dos cosas más: una, aplaudo que las letras cantadas en estos discos sean en castellano, y dos, la letra de “Alcanza Suite: IV. Más” cantada como un ruego por Camila Meza, es de un sentimiento y humanidad estremecedora. En resumen: obra de arte exquisita, de lo mejor que he escuchado en los últimos años.

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Chris Dingman

tapa Waking Dreams
Waking Dreams (2011)

Conocido como compañero de banda del saxofonista Steve Lehman (en “Travail, Transformation, and Flow” y “On Meaning”), del baterista Harris Eisenstadt (en “Canada Day” y “Canada Day II”) y del trompetista aquí presente (en “Prelude to Cora”), Chris Dingman nos presenta aquí, rodeado por un conjunto de músicos del más alto nivel, su debut como líder, con un resultado difícilmente superable.

“Prelude” y “Vijayanagara”, las dos pistas que abren el disco, secuenciadas sin interrupción entre si, están marcadas por el tipo de lirismo que hace imposible (o incomprensible) que uno quede indiferente, pero más importante aún es la tensión creada por ellos, una atmósfera de suspenso y misterio que despierta en el oyente una curiosidad por escuchar el resto de esta obra. Y la verdad es que poco o nada de lo que sigue desilusiona. “Jet Lag” se nos presenta por el contrabajo de Joe Sanders, que luego se junta con la batería de Justin Brown, momento a partir del cual nos sentimos en la presencia de una de las mejores secciones rítmicas de hoy, y el interés en lo que nos espera sigue en aumento. Sigue un unísono de trompeta, saxo y vibráfono sobre los acordes de Fabian Almazan en el Fender Rhodes, que, haciendo justicia al título del tema, me dejó mareado y con la cabeza en un remolino. La temperatura aumenta aún más, como es de esperar, con el solo de Ambrose Akinmusire, después de lo cual el vibrafonista trata gentilmente de adornar una nueva sección escrita que antecede al retorno del vertiginoso tema, esta vez con interesantes variaciones de Loren Stillman. El final tomado por el fantasma de la guitarra de Ryan Ferreira y por el vibráfono del líder es lo menos que uno puede esperar…solo por aquello que se puede escuchar en estos 15 minutos iniciales, el disco valdría -y mucho- la pena.

“Manhattan Bridge” me suena como una forma de reconocimiento de parte de Chris Dingman a la importancia de Bobby Hutcherson, en particular de su producción para Blue Note a lo largo de los años ’60. Es una emocionante balada, casi toda tomada en cuarteto y con dos magníficos solos de piano y vibráfono, en cuya apoteosis se une Akinmusire a la trompeta. La conexión con el gran maestro del vibráfono pasa a ser más explícita en una versión de “Nocturnal”, una composición del baterista Joe Chambers que integrara “Patterns”, álbum grabado en 1968 a nombre de Hutcherson. Si la flauta invitada de Erica Von Kleist no me satisfizo en exceso en “Same Coin”, es usada con el mejor de los efectos en la lectura del tema de Chambers, no adeudando nada a la prestación de James Spalding en el original.

“Indian Hill” (así como los breves “Reflection” y “Epilogue: Stillness”) bien podría ser una pieza de autoría del trompetista, siendo bastante obvia su similitud con “Henya”, uno de los más espectaculares temas de su álbum “When The Heart Emerges Glistening”.

Waking Dreams es, como aquel álbum del trompetista (y como otros recientes estrenos discográficos de Carlo De Rosa, Travis Reuter, Curtis Macdonald o Ben Van Gelder – véase “Frame of Reference”), un perfecto ejemplo ilustrativo del mejor jazz que hoy se practica en Nueva York bajo la inspiración y la protección de músicos tan influyentes como Steve Coleman, David Binney o Steve Lehman, que es básicamente lo mismo que hablar del mejor jazz que actualmente se practica en cualquier rincón del planeta. Un álbum imperdible y un importante paso inicial en la carrera de un músico que me parece que tiene un enorme futuro por delante.

Fuente para la reseña: Paulo Barbosa para https://sites.google.com/site/jazzxxiproject/CRITICAS/chris-dingman-waking-dreams

Track Listing

01. Prelude (1:40)
02. Vijayanagara (5:26)
03. Jet Lag (7:54)
04. Manhattan Bridge (7:59)
05. Indian Hill (3:39)
06. Waking Dreams (7:55)
07. Interlude (0:38)
08. Same Coin (7:01)
09. Shift in the Wind (6:18)
10. Reflection (1:46)
11. Clear the Rain (9:19)
12. Nocturnal (4:45)
13. Zaneta (7:43)
14. Epilogue: Stillness (2:21)

Artist List

Ambrose Akinmusire: trumpet
Loren Stillman: saxophones
Fabian Almazan: piano
Joe Sanders: bass
Justin Brown: drums
Chris Dingman: vibraphone

with special guests:
Ryan Ferreira: guitar (track 3)
Erica Von Kleist: flute (tracks 8 & 12)
Mark Small: bass clarinet (track 8)

tapa The Subliminal and the Sublime
The Subliminal and the Sublime (2015)

En su segundo álbum como líder, Chris Dingman ha sacado a la luz una obra de gran ambición e impresionante realización. The Subliminal and the Sublime es una suite de cinco partes compuestas por encargo de la Chamber Music America. Dingman fue inspirado para escribirla (durante 18 meses) por viajes en el desierto del oeste americano.

Obtiene un notable sentido de escala de seis instrumentos, y retrata de manera creíble masivas montañas del Nevada y enormes cañones de California. Pero él también hace primeros planos.”Voices of the Ancient”, uno de los tres grandes movimientos, contiene detalles como la lluvia distante (desde el piano de Fabian Almazan y el contrabajo de Linda Oh) y una hilera de luciérnagas en un bosque a la medianoche (desde el vibráfono de Dingman, en colaboración con el silencio). Piano, vibráfono, alto saxofón (de Loren Stillman) y guitarra (de Ryan Ferreira) se superponen en la gama tonal. Colectivamente, constituyen una sonoridad formidable que continuamente cambia de forma. Por debajo, Oh y el baterista Justin Brown generan la energía en olas.

Esta música se mueve en consonancia con su materia. Esto surge, luego se junta y arrasa. A veces la perspectiva aérea es tan alta que toma el arco de la Tierra. En las tres largas piezas (“The Pinnacles” y “All Flows Forth” son las otras), los temas de Dingman inician con unas pocas y persistentes notas significativas, luego evolucionan. Hilos de contrapunto se funden en intrincados diseños. El ensamble es tan perfecto y orgánico que no importa qué voz individual surge momentáneamente para introducir el próximo motivo o cambio de estado de ánimo. El penetrante y lastimero saxofón de Stillman y las flotantes vibraciones de Dingman son manifestaciones de una conciencia

Este álbum está meticulosamente montado al servicio de la profunda emoción. Para Dingman, fenómenos del mundo natural, como el desmoronamiento de paisajes en el Pinnacles National Park, son personales. Así son los círculos de las nuevas secoyas rojas que nacen de las raíces de secoyas rojas muertas. Su logro, a través de la música, es hacer aquellos misterios naturales y renovaciones personales para todos nosotros.

Fuente para la reseña: Thomas Conrad para http://jazztimes.com/articles/162886-the-subliminal-and-the-sublime-chris-dingman

Track Listing

1. I. Tectonic Plates (4:33)
2. II. Voices of the Ancient (17:26)
3. III. Plea (3:00)
4. IV. The Pinnacles (19:49)
5. V. All Flows Forth (16:02)

Artist List

Chris Dingman: vibraphone
Loren Stillman: alto saxophone
Fabian Almazan: piano
Ryan Ferreira: guitar
Linda Oh: bass
Justin Brown: drums

Password en ambos casos: presoventanilla

Apunte: Lo primero que tengo que decir sobre The Subliminal and the Sublime es que excede largamente la etiqueta de “música de jazz”. Esta música no se puede etiquetar, o bien podemos inventar nuevas etiquetas que se instalen más bien en el terreno de las sensaciones: “profunda”, “bellísima”, “instrospectiva”, “paisajística”, “naturalista”, etc, etc. Lo segundo que tengo para decir es que no tengo dudas de que es uno de los mejores cinco discos del año 2015. Si no llegó antes a PV/MQC es porque no había escuchado a Waking Dreams, del cual debo decir que coincido en la mirada que da sobre él Paulo Barbosa en la reseña traducida, salvo en lo que dice respecto a que Waking Dreams tiene un resultado final “difícilmente superable”: The Subliminal and the Sublime ha venido a demostrar que Dingman ha superado con creces el desafío de evolucionar hacia el riesgo de tener una obra absolutamente personal, lográndolo, valga la paradoja, con un disco que ha sido un trabajo por encargo de la Chamber Music America. Finalmente, les dejo unas palabras de Dingman sobre su último disco: “The Subliminal and the Sublime se basa en el concepto de que, bajo la superficie de nuestra realidad aparente, existen capas subliminales de patrones, detalles y profundidad. Cuando miramos más de cerca estas capas, tenemos la oportunidad de descubrir verdades sublimes acerca de nuestro mundo y de nosotros mismos”. Escúchenlos, no se van a defraudar.



Linda Oh

tapa Entry
tapa Initial Here

Entry (2008)

Las primeras apariciones y sonidos pueden engañar. La estatura menuda de Linda Oh desafía la musculatura que su instrumento emana -un resonante bajo nudoso que es a la vez autoritario y fluído, que se entrega con ímpetu y entusiasmo.Y al igual que los notables arcos de Charles Mingus, Dave Holland y Charlie Haden, Oh ya tiene los rasgos para convertirse en una importante intérprete y líder, como se ve en Entry.

Nacida en Malasia, establecida en Australia, y viviendo en Nueva York, la extensa capacitación de Oh incluye el piano clásico, el fagot, y el bajo eléctrico. Académicamente inteligente, obtuvo logros y notoriedad -una maestría en la Manhattan School of Music, un premio Young Jazz Composer’s en el 2007, y una mención de honor en la competencia Thelonious Monk Bass del 2009.

El debut de Oh es una grabación de trío con pares que están buscando dejar sus marcas en la música -Ambrose Akinmusire, uno de los trompetistas jovenes más brillantes, y Obed Calvaire, un baterista de poder y delicadeza que ha trabajado con Kurt Rosenwinkel y muchos otros. Juntos, crean y no sólo desarrollan música, como declara Oh, “El concepto detrás de este grupo es crear algo crudo y con borde”. Y lo hace. Entry evita la trampa del debut de mostrar muchas formas. No hay infinidad de estilos sólo por el hecho de exhibir el talento del artista; en cambio, el objetivo es iluminar las habilidades de los músicos y su relación entre ellos.

Resulta obvio dentro de estas nueve pistas (ocho originales de Oh y una de los Red Hot Chili Peppers) que hay un diálogo único entre los músicos; un intercambio de ideas en composiciones, melodía e improvisación pesada. Las cosas realmente se ponen funky, el swing es duro, y evocan ánimo, pero no solo en las convenciones normales.

Uno de los muchos ejemplos es “Número Uno”. La intro de Akinmusire nos lleva al increíble pattern del bajo de Oh, seguido del kit de exploración de Calvaire. Los tres, a continuación, se introducen y extraen ideas dentro de un territorio más libre, con un ferviente propósito.”Fourth Limb” sigue, como los dedos de Oh tejen musculosas líneas que son tan complejas como hipnotizantes, que conduce a una declaración solista que compite con las mejores.

Hay una sorpresa en cada esquina: un movimiento sincopado en “Gunners”, con la trompeta refunfuñante de Akinmusire; un toque europeo en “Before The music”, y una oda al bebop en “201” (memorias de Charlie Haden y Don Cherry), donde el estruendoso solo de Oh se ve ensombrecido por la pirotecnia de Calvaire. Pero Oh no se queda encasillada; su lectura del hit de 1991 de los Chili Peppers, “Soul to Squeeze” es tocado con empatía, sin embargo, queda mucho temperamento, señalando que ella puede rockear y jazzear en sus propios términos. Entry es excepcional.

Fuente para la reseña: Mark F. Turner para http://www.allaboutjazz.com/php/article.php?id=35192#.UNOf86zp7Fw

Track Listing Entry

1. Morning Sunset (6:21)
2. Patterns (6:38)
3. Numero Uno (6:41)
4. Fourth Limb (4:56)
5. Gunners (2:10)
6. A Year From Now (5:36)
7. Before the Music (3:59)
8. 201 (5:30)
9. Soul to Squeeze (3:59)

Artist List

Ambrose Akinmusire: trumpet
Obed Calvaire: drums
Linda Oh: acoustic bass

Initial Here (2012)

La famosa cita del presidente Theodore Roosevelt, “camina sigilosamente y lleva un gran palo”, personifica a Linda Oh, la bajista/compositora de voz dulce que dibuja total respeto con su intrépida maestría. Con su aclamado debut autoproducido, Entry (2008), y su mayor visibilidad a través de grabaciones y conciertos como el Tour “Tea for 3” de Dave Douglas, Oh está emergiendo como una de las brillantes artistas del jazz.

La segunda grabación de Oh y primera para Greenleaf, Inicial Here, revela aún más de su inteligencia. Ampliando del trío del estreno a un cuarteto más desarrollado con el virtuoso pianista Fabian Almazan, el talentoso baterista Rudy Royston, y otro joven, el saxofonista Dayna Stephens, este set, que incluye material fresco y un par de standards, es una vista de la identidad cultural y musical de Oh, dibujando la inspiración de muchas influencias.

El sonido robusto de Oh, contiene mordedura y empuje, es inmediatamente sensible en todas partes, incluyendo “Ultimate Persona”, el cual es conducido por el elocuente lenguaje pianístico de Almazan, la percusión rápida de Royston, y el tenor lírico de Stephens. Con su implacable swing, el comando del contrabajo de Oh es inflexible en “Something’s Coming/Les Cinq Doigts”, una exclusiva sutura de dos diferentes obras de los compositores Leonard Bernstein e Igor Stravinsky.

Las propias composiciones de la bajista dejan impresiones duraderas. Aquí se incluyen la afectante “Mr. M”, donde su solo marca con fuerza y empatía como el cuerno de Stephens ronronea como un felino, y la inquietante “Thicker Than Water”, en donde el bajo doblado y el fagot acompañan la lírica emotiva en mandarín e inglés de la cantante Jen Shyu.

Las locas habilidades de Oh en el bajo eléctrico también son reveladas en este set. En “Little House” y “Deeper Than Happy”, sus dedos se mueven con poder y gracia, así como Royston proporciona enérgicos beats y Almazan muestra sus habilidades en el Fender Rhodes. Pero es difícil de batir la belleza de “Come Sunday” de Duke Ellington, donde melodía y composición se mueven en perfecta armonía acústica. Y como guinda sobre el pastel, el conjunto concluye con “Deeper Than Sad”, el sentimiento opuesto de la canción anterior, optimista contraparte. Como en las pistas anteriores, este es marcado con espíritu, atmósfera y la creatividad de una artista en ascenso

Fuente para la reseña: Mark F. Turner para http://www.allaboutjazz.com/php/article.php?id=42080#.UNOcIqzp7Fw

Track Listing Initial Here

01. Ultimate Persona (6:13)
02. Something’s Coming/Les Cinq Doigts (8:28)
03. Mr. M (5:41)
04. No. 1 Hit (7:19)
05. Thicker Than Water (4:20)
06. Little House (5:34)
07. Deeper Than Happy (4:44)
08. Desert Island Dream (5:34)
09. Come Sunday (5:57)
10. Deeper Than Sad (4:08)

Artist List

Linda Oh: acoustic and electric bass, bassoon
Fabian Almazan: piano, Fender Rhodes
Rudy Royston: drums
Dayna Stephens: tenor saxophone
Jen Shyu: vocals (5)

Apunte: llegué a Entry siguiendo los caminos del excelente trompetista Ambrose Akinmusire. No dejó de llamarme la atención la tapa del disco, caricaturizando a Linda Oh como a una especie de heroína del contrabajo, acechando desde la oscuridad y los techos de alguna ciudad del mundo por donde el destino, primero familiar y luego profesional, la ha llevado. En su autoproducido debut, Linda define en pocas palabras lo que podemos constatar escuchando uno a uno los tracks del disco: el material no se dispersa en distintas formas, suena crudo, potente y virtuoso. Ambrose Akinmusire aporta su siempre sorprendente enfoque de como debe sonar una trompeta para resultar original y el baterista Obed Calvaire apenas puede contener su pirotecnia para entrelazarse con el robusto sonido de la contrabajista. Disco de un trio talentoso, no tan común en lo que respecta a los instrumentos en juego, clásico y moderno a la vez.


Dave Douglas tomó nota de Linda, y ya su segundo disco sale editado por Greenleaf Records, rodeando a la contrabajista con otros jovenes y talentosos músicos, incorporando al pianista Fabian Almazan, al baterista Rudy Royston y al gratamente sorprendente saxofonista Dayna Stephens. Initial Here no suena tan crudo y desbordante como Entry, pero ha ganado en coloratura y sutilezas, en elaboración de las composiciones, además de mostrar a Stephens como una voz principal que tiene cosas interesantes para aportar.


En resumen, buenos discos de una joven promesa de la música, a la cual seguiré con atención sus próximos pasos.

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