Preso ventanilla


Taylor Haskins

tapa Gnosis
Gnosis (2017)

Si recorres su producción discográfica, no hay un momento en que el trompetista Taylor Haskins haya sido normal. Sus primeras grabaciones muestran un conocimiento intuitivo de los puntos de encuentro entre el post-bop y el indie-rock, y su agudeza en esa área en particular, resultó en una música que rivalizó con las que otras almas afines, tales como Ben Allison y Kneebody estaban haciendo en ese momento. El paso del tiempo vio evolucionar el sonido de Haskins hacia la música que se centra cada vez más en las posibilidades melódicas y cómo podría prosperar en diferentes entornos. Allí estaba el folk-jazz “Americano Dream (2010)”, la cuerdas de cámara de “Fuzzy Logic” (2014) y el proyecto electro-acústicos del 2011, “Recombination”. Mientras que una fuerte presencia electrónica no es nada nuevo para Haskins, Recombination fue emblemática de algo más definitivo. Su más reciente grabación, Gnosis, se presenta mucho más a sí misma como la penúltima visión de esa área en particular de la exploración.

“Hazy Days” es hipotética banda sonora para una AI (*) que está siempre en movimiento. Los teclados electrónicos cantan en idiomas robóticos que se funden con el beat propulsado como subtexto del baterista Nate Smith, y la estructura de la canción emerge intermitentemente desde la nube de efectos electrónicos. “View From Here” es prácticamente el mismo enfoque, pero se ha liberado de las nubes, y la dirección de la canción se enfoca con claridad. Gran parte de este cambio es directamente atribuible a la guitarra y el contrabajo de los invitados Nir Felder y Fima Ephron, que profundizan las texturas electrónicas mientras que trazan una ruta directa para atravesar la melodía. Esto es un resultado similar para su tratamiento de “Equal Night”.

Hay un gran número de invitados en Gnosis, y es refrescante cuánto el líder de la sesión les da espacio para dejar su impronta. La pista del título “Gnosis”, el efecto etéreo de la alto flauta de Jamie Baum empuja a la trompeta de Haskins a alturas aún mayores con el más gentil de los empujones, mientras Brandee Youger dirige su arpa para cubrir aquellas convergencias armónicas con las motas diminutas de melodía, como si fuera la luz del sol que brilla sobre la superficie ondulada del mar. Y luego está el contraste de los sonidos orgánicos del trombonista Josh Roseman y la percusión de mano de Daniel Freedman con la electrónica en “Lost Worlds”, y cómo su tono es el efecto calmante de un sol naciente al final de una noche maníaca. Más diversión en contraste se encuentra en la forma en que la pulsante corriente submarina del bajo eléctrico de Todd Sickafoose es muy diferente de la expresividad salvaje del tecladista Henry Hey y aún así, suenan unidos.

Este es, por lejos, lo más diferente que Haskins ha sonado desde el principio de sí mismo y desde el pack, ahora. Y, teniendo en cuenta dónde comenzó, y los lugares a donde el jazz moderno ha avanzado, es un logro notable. Es también un poco más fascinante. Y mientras Gnosis se comporta como un punto de inflexión en la continua evolución de un artista, también podría ser otro punto de partida. Es algo por lo que vale la pena esperar.

(*) AI (Artificial Intelligence: inteligencia artificial)

Fuente para la reseña: Dave Sumner para http://www.birdistheworm.com/recommended-taylor-haskins-gnosis/

Apunte: En la oportunidad de haber escuchado la discografía de Taylor Haskins, destacamos el hecho de los cambios de direcciones musicales que el talentoso e inquieto trompetista imponía con cada nuevo disco. Gnosis de alguna manera retoma lo iniciado en Recombination, pero en esta oportunidad el impacto que produce es mucho mayor. Haskins está volando ahora por cielos donde también planean, Nils Petter Molvaer, FORQ, Rudder, Jason Lindner, los últimos Christian Scott aTunde Adjuah y Erik Truffaz y también, un poco, los Snarky Puppy, por mencionar algunos casos conocidos en MQC/PV. La electrónica que a veces conspira contra la emoción, en este caso está tan bien gestionada por Haskins, que si algo se puede decir de Gnosis es el poder que tiene de atraparte desde el primer track para soltarte cuando se apaga el último. Párrafo aparte para los músicos que forman parte de esta grabación: entusiasma de inmediato el solo hecho de leer la nómina. Esto es genuina y fascinante fusión del siglo XXI, producto de la apropiación sin ataduras que han hecho estos jovenes del legado musical de mediados del siglo XX para acá.

Track Listing

1. Hazy Days (feat. Nate Smith) (5:07)
2. The View from Here (feat. Nir Felder) (5:48)
3. Gnosis (feat. Brandee Younger & Jamie Baum) (4:15)
4. Equal Night (feat. Henry Hey) (7:38)
5. Circle Theory (3:30)
6. Lost Worlds (feat. Josh Roseman) (4:14)
7. Artificial Scarcity (3:01)
8. Plucky (feat. Daniel Freedman & Brandee Younger) (3:27)
9. alt_X (6:22)

Artist List

Taylor Haskins: analog EVI, synthesizers, piano, programming, trumpet
with:
Nate Smith: drum set
Fima Ephron: electric bass (2,4)
Brandee Younger: harp (3, 8)
Nir Felder: guitar (2, 4)
Henry Hey: rhodes & wurlitzer electric pianos (4, 7, 9)
Josh Roseman: trombone (6)
Todd Sickafoose: acoustic bass (3, 7, 9)
Daniel Freedman: percussion (6, 8)
Jamie Baum: alto flute (3)

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Taylor Haskins

Tuve suerte de tropezarme tempranamente con la música de Taylor Haskins en mi transición de escuchar principalmente jazz del siglo pasado, previo a obsesionarme con el jazz de hoy.

Nativo de New Hampshire y actualmente residente en Nueva York, Haskins corta sus dientes durante veinte años en la escena de Nueva York, grabando música como líder de sesión y también como miembro de ensambles dirigidos por Guillermo Klein, Jamie Baum, Dave Holland, Alan Ferber, y Joel Harrison. Estos ensambles, como mucha de la propia música de Haskins, varían enormemente en términos de articulación, y cuánto uno influenció sobre el otro es una ecuación demasiada compleja de analizar minuciosamente, pero esto habla realmente de la franqueza con la cual Haskins ve la música y su buena voluntad para gravitar hacia sonidos difusos. Cuando se le preguntó acerca de esto, Haskins, explicó, “no tengo ninguna verdadera estrategia principal salvo la introspección profunda y la reflexión”, agregando, “como compositor, me encuentro trabajando como un pintor o el escultor, y la mayoría de las veces, el proceso en sí mismo es el que me revela la música”.

Proceso. Como muchos oyentes, tengo un proceso, también. Mis métodos para descubrir nuevos jazz son más regimentados ahora. Tengo asignaciones. Tengo mi propio sitio. Necesito ser eficiente. Pero me acuerdo con cariño los días y las noches en los que simplemente paseaba por los pasillos de Internet, siguiendo una ruta de un músico hacia el siguiente, un álbum al siguiente, viendo lo que apareció… ¿qué nuevo álbum o músico descubriría ese día?. Fue un momento como ese que descubrí la grabación de Haskins del 2002…
tapa Wake Up Call
Wake Up Call (2002)

Track Listing – Wake Up Call

01. You Have Everything You Need (3:57)
02. Equal Being (5:34)
03. Dream With You (3:11)
04. Hecuba (5:47)
05. Nadar (3:33)
06. Nomads (3:47)
07. Parking Lots (4:02)
08. Please Be Quiet, Please (4:12)
09. Wake Up Call (2:19)
10. Ooga Booga (3:58)
11. Precipice (4:46)
12. Live Free or Die (3:46)
13. Lost Poem (4:39)

Artist List

Taylor Haskins: trumpet, synthesizer
Ben Street: bass
Jeff Hirshfield: drums
Ben Monder: guitar
Aubrey Smith: lyrics (tracks: 3, 7), vocals [voice]
Yusuke Yamamoto: percussion, gong
Guillermo Klein: piano
Andrew Rathbun: tenor saxophone, sopranino saxophone
Regina Bellantese: violin

Wake Up Call golpea el mismo territorio donde Ben Allison se sitúa a sí mismo… el eje donde el post-bop se encuentra con el indie-pop, y claramente definidas, excepcionales melodías son aumentadas con desarrollo armónico y un enfoque rítmico que revela todas las complejidades y posibilidades avanzadas de estas simple y bonitas melodías.

Por ejemplo, el tintinear de la guitarra de Ben Monder que engrana con las llamadas sonoras de la trompeta de Haskins tienen una abundante personalidad en si mismo, pero cuando el resto del conjunto se levanta con un coro suave, pero en alza, la melodía solamente florece con colores brillantes y orgullosos. Y  “Dream With You” escarba en un ingenioso groove, añadiendo voces y efectos para producir algo tanto para casa, en la pista de baile, como para el sillón reclinable y auriculares. “Nomads” mantiene la melodía corta y simple, luego va revelando sus facetas más profundas con el piano de Klein que sirve como plataforma de lanzamiento para Haskins y Bellantese para entrelazar los patrones de vuelo de la trompeta y el violín. Y luego está el carácter original de “Please Be Quiet, Please”, que comienza con un raro lirismo que lentamente es eclipsado, revelando una calidad que insinúa una gran majestuosidad.

No me siento cómodo diciendo que fue un precursor de otras grabaciones seminales de indie-rock-jazz-fusión como Todd Sickafoose’s Tiny Resistors o las cosas interesantes que los Reed Wallsmith’s Blue Cranes están haciendo, pero esta no sería la primera instancia donde Haskins estuvo en la cúspide de la vanguardia, años antes de que comenzara a aburrirse del uso y el tiempo.

Como a menudo pasa cuando descubro un nuevo álbum de un nuevo (para mi) músico que pone a flote mi barco, inmediatamente intenté encontrar otra grabación de aquel artista. Esto es cuando detecté su grabación del 2006 …
tapa Metaview
Metaview (2006)

Track Listing – Metaview

01. Biorhythm (7:14)
02. Patience (5:20)
03. Interbeing (6:18)
04. Moodring (5:53)
05. Timespeed (6:31)
06. Trance Dance (5:32)
07. Cranes (3:05)
08. Call Me Tomorrow (3:41)
09. Nyah (2:00)
10. Zuma (5:06)
11. Itty Bitty Ditty (5:55)

Artist List

Taylor Haskins: trumpet, keyboards, percussion, compositions
Matt Penman: double bass
Mark Ferber: drums [drumset], gong
Adam Rogers: guitar
Andrew Rathbun: tenor saxophone, soprano saxophone

Un álbum con un definitivo sonido mainstream, pero de una manera progresiva pensando en lo que podría ser el siguiente paso en la evolución de lo mainstream… un entorno electro-acústico, en el que los grooves para las masas conviven pacíficamente con el calor post-bop para el jazz-de-corazón, y acompañado por una serie de melodías bien elaboradas que prosperan en cualquier medio.

El reflejo del sonido de Haskins en esta grabación son los grooves de “Biorhythm” con su oscura armonías de teclados y “Patience” con el electro-groove y dinamismo, sobre la cual la melodía se monta como rápidos bajo una corriente estable. Y luego está “Trance Dance” con su ritmo torrencial y solos salvajes y free, e “Interbeing”, que da la bienvenida a todas estas calidades bajo el mismo techo, mientras que “Zuma” los tiene estando de pie espalda con espalda.

En ese entonces, Metaview no se pareció a aquellos muchos otros álbumes cercanos en reputación en la multitud de grabaciones de jazz modernas. Este no es tanto el caso. En los últimos años se han visto más músicos abrazando un moderno electro-soul y groove, y aunque cada músico aprovecha este sonido general a donde su específica voz los obliga a ir, para la mayoría, es música que incita al movimiento. Esto cambia con la siguiente grabación de Haskins, me adelanto.

No fue mucho más después, en algún momento en 2010, que Haskins publicó un nuevo álbum, que, en mi opinión, se sitúa como la obra maestra de su desarrollo creativo (hasta ahora)…
tapa American Dream
American Dream (2010)

Track Listing – American Dream

01. Invocation: American Dream (3:21)
02. Theme from “Dead Man” (2:33)
03. Mustangs (Steve McQueen) (4:26)
04. Drifters (6:18)
05. Black Boxes (8:18)
06. No Regrets (5:08)
07. Pyramids (2:02)
08. Idlewild (2:59)
09. Everlong (3:24)
10. The Ballad of Michael Jackson (6:11)
11. The Monetary System Blues (6:05)
12. Johnsburg, Illinois (1:39)

Artist List

Taylor Haskins: trumpet, melodica
Ben Monder: guitar
Ben Street: acoustic bass
Jeff Hirshfield: drums

Taylor Haskins sabe cómo hacer una declaración de apertura. Los gritos desesperados de la pista del título “American Dream” introducen el álbum, sosteniendo la promesa de canciones sobre la esperanza y la angustia, y el drama inherente en ambos.

Golpeando a un sonido que bordea las tierras del Jazz/Americana recorridas por Bill Frisell, Haskins aporta un tono oscuro al sonido jazz-folk, una pesada atmósfera que promete una intensidad ardiente, y ninguna certeza para predecir cómo todo se sacudirá.

“Theme From Dead Man” colorea la melodía de Neil Young con enérgicas declaraciones llenas de alarde que van disminuyendo, atractivamente, en momentos de ensueño. “Mustangs” tiene una actitud vigorosa totalmente personificada por la guitarra de Monder, llena de lucha. “Drifters” muestra que el cuarteto sigue todo tipo de energía reprimida, y “Black Boxes” no es menor, aunque, cuando en el primero, las lágrimas del solo de trompeta de Haskins mientras Monder equilibra el calor con vacilantes notas de guitarra, en la última de las dos canciones, vuelve Monder nuevamente al papel de hacer que la temperatura vaya hacia arriba.

La segunda mitad del álbum ofrece la promesa de desamor para eclipsar la esperanza de la primera mitad del álbum, mostrando más de un tono pensativo en todas partes.”No Regrets” posee un tono de melancolía que no deja subir. La tristeza “Pyramids” es como tender la mano a un rayo de luz de la luna y comprender que no proporciona ningún calor. “Idlewild” suena arriba con trozos de brillante melodía, pero sus llamadas asordinadas son más contemplativas en naturaleza, acentuadas por el bajo murmullo del solo de bajo de Street. El álbum termina con una interpretación de “Johnsburg, Illinois” de Tom Waits, una selección que perfectamente enmarca el énfasis sobre lo agridulce del Sueño Americano.

Es un álbum impresionante, con toda clase de evocaciones, pero con una reserva que solamente emana desde una fortaleza del interior… un entramado de malhumor y amenaza.

Y no era nada como su próxima grabación, publicada un año más tarde, en 2011…
tapa Recombination
Recombination (2011)

Track Listing – Recombination

01. Morning Chorale (2:21)
02. Here Is the Big Sky (6:36)
03. Clouds Form Below Us (6:21)
04. Upward Mobility (5:07)
05. The Shifting Twilight (3:37)
06. A Lazy Afternoon (5:02)
07. Lurking Shadows (5:08)
08. Passing Through (7:07)
09. Riverstone (2:53)
10. Möbius (4:26)
11. Alberto Balsam (3:45)
12. Forgotten Memory of Something True (6:45)

Artist List

Taylor Haskins: trumpet, melodica, synths, computer
Ben Monder: guitar
Henry Hey: piano, synths
Todd Sickafoose: bass
Nate Smith: drums
Samuel Torres: percussion (3, 4, 9)

Considerando mi familiaridad con la música de Haskins hasta este punto y su tendencia a que su sonido evolucione de proyecto a proyecto, mirando hacia atrás, no estoy seguro de por qué esperaba de su grabación del 2011, Recombination, que siguiera líneas similares a “American Dream”. Porque no lo hizo, y aún hoy, años más tarde, mientras sigo recogiendo los pedazos de mis expectativas destrozadas, encuentro mi opinión de Recombination en un estado perpetuo de flujo, mi perspectiva cambiando junto con el paso del tiempo.

En cierto modo, esto combina los elementos predominantes de “Metaview” y “Wake Up Call”, aunque presentado con un sonido mucho más redondeado, desarrollado. La pista de apertura “Morning Chorale” es distorsionada armónicamente de manera encantadora, mientras “Here is the Big Sky choca en el espacio con un apetito rock ‘n roll, el cual cambia en el electro-groove de “Clouds Form Below Us”. Haskins excava aún más profundo en “Upward Mobility”, música de baile eléctrico que se atreve a dejar líneas melódicas que se aparta del espeso groove R&B, permitiendo prosperar a ambos elementos. “Lurking Shadows”, con su psicodélica vibración, continúa desarrollando la música de movimiento, trabajando un groove que se comporta como una elaborada cadencia, haciéndolo no menos provocativo en la obtención del movimiento del oyente, todavía diferenciándose de pistas anteriores. Los grooves son estupendos, pero cuando están homogeneizados… no tanto. La labor de Sickafoose, Hey, y Smith ofrecen todo tipo de variaciones en el ritmo.

La segunda mitad del álbum cambia de tono. Esto comienza con “Passing Through”, una canción con un cambio atmosférico, colgada justo encima de una línea de bajo murmurantes y un suave traqueteo de la batería, y continúa en “Riverstone”, con la percusión de Torres añadiendo alguna agradable textura a la sección rítmica. El sentido de la primera mitad del álbum se comporta como un sol naciente y la última mitad como puesta de sol cimentada en el lugar con “Forgotten Memory of Something True”, como el sonido electro-folk encantador de la melódica de Haskins nada en la misma agua que las brillantes notas del teclado.

Me encuentro disfrutando Recombination más aquel tiempo me separa de lo que “American Dream” era y cómo fue que informó a mi deseo de querer más en la próxima grabación de Haskins. Es una de las experiencias más gratificantes en la escucha de música… para poder medir la evolución de la conectividad en el mismo flujo del tiempo como uno vive su propia vida. Es el tipo de cosa que unimos las música a momentos concretos de nuestra cronología.

Y en cuanto a las expectativas y el desarrollo y cambio del sonido de Haskins en el transcurso de su carrera discográfica, afirma, “estoy tratando de permanecer en una trayectoria lineal y seguir los consejos que Ornette [Coleman] me dió, cuando me reuní con él hace muchos años atrás: “No mires atrás'”, añadiendo que “nunca sé cuál es el siguiente paso. Mi trabajo es un reflejo de lo que soy en un determinado momento en el tiempo”.

Esto es quién es Taylor Haskins ahora, su realización del año 2014…
tapa Fuzzy Logic
Fuzzy Logic (2014)

Track Listing – Fuzzy Logic

01. Somewhere I’ve Never Travelled (3:05)
02. Four Moons (3:03)
03. Fuzzy Logic (5:04)
04. Comfortable Disease (5:33)
05. Airwaves (7:37)
06. Perspective (5:33)
07. Too Far (4:02)
08. Conviction (4:59)
09. I Believe In You (1:46)
10. Take It With Me (3:03)

Artist List

Taylor Haskins: trumpet, drone flute, melodica
Ben Monder: guitar
Kermit Driscoll: bass
Jeff Hirshfield: drums
Joyce Hammann: violin
Lois Martin: viola
Jody Redhage: cello

No tiene sentido hablar de Fuzzy Logic, la nueva grabación de Taylor Haskins, sin primero hablar del trío de cuerdas. De los muchos sonidos que representan la progresión de la cambiante voz de Haskins a lo largo de los años, este es el primero que incorpora las cuerdas. Se crea un contexto en el que el álbum entero puede ser descrito.

Fuzzy Logic tiene una atractiva calidad monocromática. El grado de cambio de una pista del álbum a la siguiente, se mide por sus sutilezas y matices, y las mareas cambiantes de luces y sombras.Cada una de las grabaciones de Taylor Haskins tienen una personalidad individual, distintas unas de otras, y cada una de las personalidades poseen ciertas peculiaridades y características que son contrarias a sus representaciones generalizadas.

Fuzzy Logic es la más consistente y redondeada pieza de trabajo de Haskins hasta la fecha… una perspectiva estabilizada que difumina las líneas entre canciones y da la impresión de una expresión larga y sostenida. Esto hace que el álbum suene vasto e interminable, y aunque su desarrollo nunca amenaza con dejar al oyente sin aliento, eso no implica que no haya momentos en los que la música amenaza con robar ese aliento. Parte este efecto es debido a la ubicua presencia del trío de cuerdas, pero igualmente causativo son los nombres familiares para las grabaciones de Haskins que retornan al redil de Fuzzy Logic. La guitarra camaleónica de Ben Monder continúa expresando su mutabilidad entre los momentos de contemplación melódica, ardiente expresionismo, y la excavación profunda en un espeso groove. Jeff Hirshfield está de vuelta en el asiento del baterista, habiendo sido parte tanto de “Wake Up Call” y “American Dream”. Kermit Driscoll es un nombre nuevo en las grabaciones de Haskins, pero el veterano bajista ha sido un colaborador esencial de otros artistas, de manera más relevante como miembro del equipo de Bill Frisell, ayudando a desarrollar el sonido jazz/americana que evoca “American Dream” de Haskins. Y luego, por supuesto, el trío de cuerdas de Jody Redhage, Joyce Ammann y Lois Martin.

De la misma forma que el autor Michael Chabon es un maestro de los párrafos iniciales de una novela, Taylor Haskins elabora algunas majestuosas declaraciones de apertura en sus álbumes. La melancólica apertura de “Somewhere I’ve Never Traveled” es un rayo de luz solar cortando un banco de nubes oscuras, el zumbido de la flauta nativa americana un evocador subtexto para otra melodía optimista.

Y los cambios de tono en “Four Moons”, en la cual la línea de bajo pulsante de Driscoll instila un sentido de urgencia a la melodía… un efecto que tira a las cuerdas y a la trompeta de Haskins en su órbita. Los tonos más oscuros cambian a tonos ligeros en la pista del título “Fuzzy Logic”, anclados por la cuidadosa guitarra de Monder trazando notas hacia arriba, yendo a la deriva y golpeados por el insistente trabajo de batería de Hirshfield. El trío de cuerdas agudiza el tono en “Comfortable Disease”, bancando la asombrosa armonía de la melodía angular de Haskins, un efecto que oscila al extremo opuesto del espectro con la interpretación del conjunto de la escultural melodía “Airwaves” de Thomas Dolby. Haskins ensancha la extensión de la fuerte melodía de Dolby, permitiéndose ir cuidadosamente a la deriva donde Dolby había decidido elevarse.

Los tonos claros son explorados en la recta final del álbum. La balada de “Perspective” se mueve con la efímera gracia de un penacho de humo, con la armonía de la trompeta y cuerdas proporcionando su diminuta calidez y suave resplandor. Y “Too Far” abre con armoniosas declaraciones de cuerdas y trompeta, estirando lentamente la melodía en una manera ordenada y luego inmediatamente se ajustan para recomenzar. “Conviction” juega un poco con el tempo, tanto la melodía como el ritmo engañan las expectativas de donde caerá el siguiente zapato, superponiendo una lenta melodía con rápido ritmo pensante.

Los tonos ligeros y matices continúan con “I Believe In You” una breve melodía, una idea de una canción, y tan exquisitamente creada para personificar, quizás, el latido de corazón de esta grabación. Hay una pizca de perfección en como inmaculadamente esta canción está diseñada, de la manera en que árboles enormes y deslumbrantes arreglos florales son empequeñecidos por la gloriosa simplicidad de la semilla de la que provienen.

Haskins finaliza el álbum con una versión de “Take It With Me” de Tom Waits. La agridulce tristeza inherente de una canción del Tom Waits “Mule Variations”, encaja perfectamente con este álbum de expresionismo monocromático de nubes-oscuras-en-un-día-soleado. Es un poco una repetición de álbumes anteriores. Haskins cerraba “American Dream” con una versión de “Johnsburg, Illinois” (del álbum “Swordfishtrombones”) y como hizo en la canción final de “Recombination”, finaliza Fuzzy Logic en la melódica… un instrumento de viento que se parece un poco a un teclado y suena un poco como una armónica, y que transmite una tristeza y una calidez que son igualmente encantadores. Este tipo de cosas comunes son bonitas y sutiles ataduras entre álbumes de diferentes personalidades, ilustrando que aparentes diferencias son simplemente facetas de expresiones similares.

Es una sublime conclusión a un álbum encantador.

Fuente: La reseña original en inglés de todos los discos de Taylor Haskins pertenece a Dave Sumner, para http://www.birdistheworm.com/i-listen-to-all-of-this-taylor-haskins-fuzzy-logic-and-everything-else/

Apunte: Taylor Haskins está siendo aclamado como una de las voces más originales en la trompeta de hoy en día. Ha actuado, grabado y ha salido de gira por el mundo tocando con una amplia variedad de músicos en sus más de 24 años de carrera, incluyendo la Orquesta de Artie Shaw y la Maynard Ferguson’s ‘Big Bop Nouveau’ y más recientemente con el grupo de Richard Bona. En la actualidad Taylor suele actuar y grabar con Guillermo Klein y su grupo ‘Los Guachos’, con la Big Band de Dave Holland (con quien ganó un premio Grammy en el año 2005 por el álbum “Overtime”), con la Big Band de Alan Ferber (nominado para un premio Grammy en el año 2015 por el álbum ‘March Sublime’), y más recientemente con Nels Cline y su proyecto ‘Lovers’. Su carrera como líder se compone de este puñado de cinco discos, los cuales tienen cada uno de ellos diferentes direcciones musicales, pero todas ellas agrupadas en un jazz moderno, abierto a sonoridades varias pero fundamentalmente rock y folk. Si a este atractivo combo le sumamos el mesurado lirismo de su trompeta, la destreza para la escritura y los brillantes elencos que lo acompañan (entre los cuales están, por citar algunos, Ben Monder, Adam Rogers, el propio Klein, Todd Sickafoose y Henry Hey) el disfrute sonoro está asegurado. Buen provecho!!

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Enoch Lee
mayo 1, 2015, 10:05 pm
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tapa Finish Line
Finish Line (2014)

Una cosa es para un aspirante a músico hacer su álbum debut con talentosos veteranos pero otra muy distinta para él es que haya creado un consumado trabajo como el que se encuentra en Finish Line del pianista y compositor de New York, Enoch Lee. Esto respira originalidad y objetivos, no sólo por las contribuciones de incondicionales que incluyen al saxofonista David Binney y al bajista Drew Gress, sino también porque las cartas de Lee -por medio de provocadoras composiciones y encantadoras melodías- inspiran a performances demoledoras de los veteranos mencionados anteriormente y de las estrellas en ascenso, el guitarrista Nir Felder y el baterista Nate Smith.

El jazz es sólo una parte de la ecuación, el conjunto se revela como un arco de historia donde cada composición construye la narrativa. La apertura, “Remember The End” establece el tono impulsado por el back beat funky de Smith mientras la banda se ajusta en un apretado groove. In The Battle tien una decisiva vibración indie-rock con armonías que se retuercen y abrasadores solos de Binney y Lee doblándolo en el piano y teclados, mientras “Too Cold” es un instrospectivo diálogo con música clásica y elementos de improvisación, destacando la relación entre el bajista y el pianista que comenzó cuando Gress instruyó a Lee en la New York University.

La propensión de Lee por los temas que suenan como canciones es evidente en “Still Awaiting” y “Think Carefully”; lírica y coloreada, con agraciados movimientos, es su composición original “Peace”, la cual incorpora sonidos sampleados de guerra y de conflicto civil para transmitir un significado más profundo. No hay mensajes ocultos en la música, pero lo que es evidente es la positividad de todo el conjunto.

Otros favoritos incluye el groovy “Circling” con Felder ofreciendo una pegadiza y psicodélica “guitar vamp” y un lacerante saxofón alto de Binney mientras Smith bombea el ritmo. La melodía tiene un aire de “domingo a la tarde en el parque”, sugiriendo el sinuoso patrón de flujos y reflujos de la vida.

Finish Line tomó vuelo cuando Lee creó una muestra de la música usando instrumentos de software y se la envió a cada músico con la pregunta si estarían interesados en unirse a él para el proyecto. Los resultados son muy gratificantes, escuchados en la memorable y reflexiva música de un talentoso pianista y compositor.

Fuente para la reseña: Mark F. Turner para http://www.allaboutjazz.com/finish-line-enoch-lee-self-produced-review-by-mark-f-turner.php

Apunte: Enoch Lee (Seong Yeob Lee) es un pianista, productor y compositor treinteañero de origen coreano que está construyendo su profesión en Nueva York. Estudió en Berklee y tiene un Master en Jazz Studies de la Universidad de Nueva York. Enoch cree que un artista tiene que encontrar y compartir la verdadera belleza para dar luz al corazón de la gente en tal circunstancia, porque los seres humanos son fácilmente afectados por lo que ven, se enteran y piensan. Intenta expresar la belleza genuina -los valores comunes de las personas, como la compasión, la bondad, el cuidado, el sacrificio, el amor entre el padre y un niño, y las maravillas de la naturaleza- por intermedio de su música. Con esa premisa (claramente no menor!), Finish Line ha sido concebido para una audiencia más grande que la de los aficionados incondicionales al jazz. Después de escuchar repetidamente lo que Lee viene a ofrecer desde su corazón, da toda la impresión de que está en buen camino.

Track Listing

01. Remember The End (Intro) (1:33)
02. In The Battle (4:55)
03. Circling (4:44)
04. Blur (3:28)
05. What Are You Looking For? (3:30)
06. Too Cold (4:16)
07. Still Waiting (5:08)
08. Think Carefully (4:21)
09. Bravery (3:31)
10. Peace (4:15)
11. Coming Back (5:34)
12. Another Beginning (Outro) (1:23)

Artist List

Enoch Lee: piano, keys
David Binney: saxophone
Nir Felder: guitar
Drew Gress: bass
Nate Smith: drums

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Password: presoventanilla



Chris Potter

¿Quién es Chris Potter?

Nacido en Chicago en 1971, se mudó a Columbia, South California, al poco tiempo de nacer. Chris Potter empezó como hobby con la guitarra y el piano a los 3 años. Siete años más tarde comenzó con el saxo alto y actuó por primera vez con 13 años. Pero su ecléctica educación musical realmente empezó con la investigación personal de la colección de discos de sus padres. Abarcando todo tipo de música, desde Bach hasta Schoenberg, pasando por música de los Beatles, Chris exploró todo, vorazmente, dando especial atención a los álbumes de Miles Davis y Dave Brubeck.

Cuando Marian McPartland, leyenda del piano, lo escuchó por primera vez, cuando Chris tenía15 años (un encuentro que permitió finalmente el contrato con Concord Records en 1994), le dijo a su padre que Chris estaba preparado para ir de gira con un grupo como Woody Herman. Pero acabar el colegio fue la prioridad, y tras graduarse se dedicó de pleno a tocar el instrumento que más le apasionaba el saxo (alto, tenor y soprano, el clarinete bajo y la flauta alta).

A los 18, Potter se mudó a Nueva York para estudiar en la “New School” y después en “Manhattan School of Music”. Allí se formó una gran amistad con Kenny Werner, uno de sus profesores, con quien grabaría más tarde un dúo. También volvió a tocar al gran trompetista Red Rodney, con quien había tocado antes en un festival de Jazz en Columbia. Pasó cuatro importantes años con Rodney, perfeccionando sus aptitudes.

Graduado en 1993, Potter empezó una larga serie de actividades como acompañante de nombres estelares como Mingus Big Band, Paul Motian, Ray Brown, Jim Hall, James Moody, Dave Douglas, Mike Mainieri y muchos más.

Después de tocar con Marian McPartland en una grabación para Concord en 1993, “In my Life”, el aventurero saxofonista se convirtió en un miembro sorprendente de lista de Concord, finalmente grabando cinco álbumes para esta compañía, así como el mencionado dúo con Werner. Su último trabajo con Concord (Vertigo, 1998), fue nombrado uno de los diez mejores trabajos por “Jazziz Magazine” y “The New York Times Magazine”.

Chris también actuó con los nominados a los Grammy “Steely Dan”, en el álbum de oro “Two Against Nature”. Con ellos estuvo de gira en el año 1994, y de la que se editó un CD en directo “Alive in America”.

Potter recibió su propia nominación a los Grammy como “Best Instrumental Jazz Solo” por su trabajo con Joanne Brackeen: “Pink Elephant Magic”. Y es el más joven premiado, en recibir el premio anual “Danish Jazzpar”.

Aunque ha actuado extensamente con el increíble bajista y compositor Dave Holland (desde su primera colaboración, en el año 1999) Potter ha estado actuando alrededor del mundo con sus propios grupos desde que lanzara su trabajo “Gratitude”, a principios de 2001. Actuó por toda Europa (incluido París, Londres, Florencia y el North Sea Festival), Canadá (Festivales en Montreal, Toronto y Vancouver) y en los mejores clubes de Estados Unidos, así como una colaboración en el Monterey Jazz Festival.

Siguiendo un tour europeo con “Steve Swallow Trio” en Diciembre de 2001, Potter grabó “Traveling Tercies” en Enero de 2002, antes de sacar a su cuarteto de gira por la Costa Oeste en Febrero. En Marzo y Abril, salió de gira por Estados Unidos con Holland y Dave Douglas respectivamente, y en el otoño empezó su extensa gira con su propio grupo, trabajando por toda Norte América en Septiembre y Octubre, y en Europa durante Noviembre y Diciembre.

Como compositor Chris Potter es citado con frecuencia por críticos, músicos y continuamente por su creciente número de fans como excelente saxofonista de su generación. Su álbum aclamado por la crítica en 2001, Gratitude (Verve) pretende ser un tributo a los grandes titanes que influenciaron a Potter, incluyendo John Coltrane, Sonny Rollins, Joe Henderson, Eddie Harris, Wayne Shorter, Lester Young, Coleman Hawkins, Ornette Coleman y Charlie Parker.

Pero como muchos otros de sus contemporáneos dentro y fuera del Jazz, las influencias de Chris van desde muchas y variadas fuentes.

Junto con la creatividad ilimitada, un vibrante sentido de cambio y una conciencia completa del pasado, presente y futuro, que la variedad de sensibilidad musical ha llevado a Chris a una la línea de visión de una colección diversa y embriagadora de artistas, incluidos James Moody, Jim Hall, Marian McPartland, Dave Douglas, Larry Carlton, Steely Dan y Dave Holland.

“Cada líder de banda, cada gran músico con los que he tenido la oportunidad de trabajar me ha inspirado en cierta manera… Sin todas estas experiencias no creo que hubiera estado preparado para hacer esto ahora”.

“Quiero que la gente baile si puede, sienta la música y no piense en algo complicado o prohibido. Quiero comunicar algo. Puedes hacer eso y no sacrificar nada artísticamente”

Biografía publicada en http://www.tebarasociados.es/index.php?main=artistas&accion=id&id_artista=47&PHPSESSID=o77gapnpf56lfno7c7gj66fo50

tapa Underground
Underground (2006)

Con sólo 35 años, el saxofonista Chris Potter ha amasado una discografía sorprendentemente grande -más de una docena de registros como un líder, y colaboraciones que incluyen la maratónica relación de ocho años con el bajista Dave Holland. Su destreza técnica, el tono robusto y el control misterioso son emparejados por una imaginación aparentemente infinita, permitiéndole construir extendidos solo que nunca pierden el foco. Y, sin embargo, a pesar de su aparición como uno de los saxofonistas más importantes de su generación, siempre ha habido una persistente sensación de promesas pero a realizarse plenamente.

Hasta ahora. Con Underground, Potter entrega el álbum que sus pasados esfuerzos consistentemente impresionantes solo sugerían que era posible. Combinando complejidad y composiciones de gran alcance emocional con a menudo nudoso pero siempre accesible grooves, Potter finalmente ha creado un álbum que, más que anunciar su potencial, lo entrega de principio a fin, con una clara voz.

“Lift: Live at the Village Vanguard” (Sunnyside, 2004) documentaba una banda que ya ha sido suplantada por un nuevo cuarteto presentando al eternamente menospreciado guitarrista Wayne Krantz, al ubicuo tecladista Craig Taborn y al baterista Nate Smith. El guitarrista Adam Rogers es invitado para dos tracks, pero para la mayor parte de Underground es sobre la impresionante química del cuarteto, que se ha perfeccionado con el tiempo.

Para grupos que quieren prescindir de un bajista conservando aún una plenitud de amplio espectro, Taborn se hace una opción cada vez más popular. Su trabajo en los grupos del saxofonista Tim Berne, “Science Friction” y “Hard Cell”, han demostrado la clase de independencia mano izquierda/mano derecha que le permite ser más que un acompañante decidido. Como solista él es capaz de desarrollar ideas útiles, al mismo tiempo manteniendo asombrosamente idiosincrásicas líneas a base de figura rítmicas con su doblamiento izquierdo, de hecho, con Krantz en el poderoso “Big Top”, que tiene la energía de la fusión sin su exceso.

A pesar de la prolongada duración de muchas pistas, Underground está sorprendentemente libre de grasa. Cuando Smith sustituye a Billy Kilson en el Quinteto y la Big Band de Dave Holland, quedó claro que si bien él es capaz de complejas polirritmias y métricas irregulares, también es más económico en su estilo. En el funky “encuentro el uno” desafío de “Next Best Western”, su habilidad para mantener un groove visceral a pesar del movimiento siempre cambiante de líneas de barra es sorprendente.

La inhabilidad de Krantz de alcanzar audiencias más grandes del cual los contemporáneos como Rogers y Kurt Rosenwinkel disfrutan, es curiosa. Armónicamente él es un músico modernista como pocos, pero con un siniestro toque rockero que no excluye una gran sutileza en el más etéreo “Celestial Bell”.

La destreza de Potter en la concepción narrativa de solos se ha perfeccionado, en gran medida, a través de su relación de ocho años con Holland. Pero más que simplemente transferir las lecciones aprendidas como un artista intérprete o ejecutante a su propio proyecto, Underground representa lo mejor y más consistente escrito por Potter a la fecha. Y su capacidad para reinventar el muy gastado “Lotus Blossum” de Billy Strayhorn en atmosférico poema de tono rubato, perfectamente en el contexto de su propia estética más contemporánea, es una prueba más de la cada vez más firmemente formada voz conceptual.

Potter no está en absoluto en su pico creativo -o lo único que podemos hacer es esperar- pero con Underground ha hecho su más personal y exitosa declaración hasta la fecha.

Fuente para la reseña: John Kelman para http://www.allaboutjazz.com/underground-chris-potter-sunnyside-records-review-by-john-kelman.php#.U_op06Nfv8g

Track Listing – Underground

1. Next Best Western (9:37)
2. Morning Bell (5:41)
3. Nudnik (9:50)
4. Lotus Blossom (5:08)
5. Big Top (11:44)
6. The Wheel (6:59)
7. Celestial Nomad (6:27)
8. Underground (11:09)
9. Yesterday (2:50)

Artist List

Chris Potter: tenor saxophone
Wayne Krantz: electric guitar
Craig Taborn: Fender Rhodes
Nate Smith: drums
Adam Rogers: electric guitar (6,9)

tapa Ultrahang
Ultrahang (2009)

Ultrahang. Una frase machacona, repetitiva de Potter inicia la grabación. Sus compañeros del cuarteto Underground se van sumando rápidamente pero, lejos de introducir variedad en la música que les sale, ahondan en la cadencia machacona: Nate Smith a través de un trazado rítmico nervioso, resoluto e inconstante; Craig Taborn y Adam Rogers merced a sonidos misteriosos, cargados de aromas extraterrestres.

Llevan poco más de un minuto en marcha cuando la tensión acumulada se desborda en forma de contundencia sónica y refuerzos escritos: el tema prosigue su caminar tremebundo hollando nuevas frases, sin abandonar su cansino desarrollo. Hacia el minuto dos Potter hace un intento de desprenderse del poderoso yugo rítmico de sus muchachos: naufraga pero le ha dado tiempo a lanzar un mensaje que servidor capta en el acto: amigo, vas a flipar con mi último disco. Mientras, Taborn culebrea por los bajos fondos en plan insidioso, pringándolo todo de esencias que nunca soñamos percibir en este contexto, y Rogers hinca sin piedad las potentes texturas rítmicas de Smith al terrizo polvoriento que nos sostiene. Prudente, Potter prefiere arrancar su improvisación en aguas un poco más calmas; prosigue Taborn con su cansino caminar pero Rogers abandona el martillo y se dedica a lanzar hermosas marcianadas al aire. La batería, libre por ahora, se vuelve un poco más aérea. El solo de Potter transcurre arrastrado, muy melódico pese al abrasivo sustrato, causa maravilla el momento en el que el grupo cambia la textura rítmica para dejarse invadir por el rock y deslumbra cuando retoma la trituradora, a la que Potter se suma gozoso y no os cuento cómo me sumo yo. Taborn es breve en su improvisación pero deja bien clarito lo que ya sabíamos: que no es de este planeta y que eso no importa a la hora de espanzurrarnos con sus evoluciones a los teclados.

Así transcurre el primer corte de una grabación monstruosa. He hecho trampa: no escribo a la primera escucha como el pasmo con que la describo puede dar a entender. Ya sé de sobra que en este rato, con el lápiz en la mano y Ultrahang inundando con sus sonidos el salón, voy a flipar como he flipado ya antes. Si no no estaría escribiendo este mamotreto.

Facing East. Aires orientales desde la melodía y desde los toques de los teclados. Rogers construye una improvisación preciosa desde un estado de gran relax, el tío sabe ir implementando la tensión desde sus cuerdas paso a paso, sin ninguna prisa. Justo cuando entra Potter con su clarinete bajo Rogers hace una frase maravillosa, de esas que sabe él sacarse de la chistera de vez en cuando. Potter hace una improvisación en plan Taborn: marciana total, me deja estupefacto este solo, menos mal que lo paso tan bien escuchándolo que no me da tiempo a quedarme embobado con él. Cuando termina Potter el grupo ya ha encontrado un groove fabuloso que sostiene para nuestro disfrute: uno de mis momentos favoritos del disco. Que Potter aprovecha para hacer otra improvisación, esta vez al tenor, sobre ese Groove estático: un monstruo este tipo. Confieso que la primera vez que escuché el tema, al principio pensé “no me va a gustar”… me troncho de acordarme.

Rumples. Veloz tema, los músicos se entregan a vertiginosos e impecables unísonos. El ritmo es muy estable, Smith lo menea constantemente pero el trasfondo es pétreo, Smith está en Ultrahang menos pirotécnico que en otras ocasiones, más ajustado; sigue sorprendiendo porque no para quieto ni un momento pero es evidente que cada vez tiene más claro como objetivo tratar de aportar ante todo música, y no meramente golpes. Rogers y Potter hacen improvisaciones que no se ceban en las posibilidades nerviosas del tema, consiguen que este corte veloz y largo (7 minutos) se haga corto y provechoso.

It Ain’t Me, Babe. El precioso sonido del grupo se luce en esta composición de Bob Dylan. Medio tiempo reposado, consiguen que la reproducción de la melodía original no solo no suene a pegote sino que transmita. Taborn no se va por los cerros de Úbeda en su improvisación, hace unas pocas líneas que dejan bien clara su capacidad melódica, lástima que no tenga más minutos en la grabación. Potter, también sin salirse de madre, es capaz de inyectar buenas dosis de urgencia en su solo, otra colección de hermosas líneas: asombra la facilidad con que llena de profundidad, de volumen, lo que toca. Mientras, Rogers lo empapa todo tras él con ese sonido líquido y eléctrico.

Time’s Arrow. Tras unos segundos de tanteo el tema se acelera y cobra una sorprendente energía. Hay buenas dosis de arreglos aquí, es un tema abigarrado, con multitud de giros y secciones, aunque un poderoso riff sostenido por la guitarra y los teclados vuelve periódicamente. Potter improvisa más libre que en otros cortes, se nota cómodo, sus líneas tienen un sentido asombrosamente fuerte, culebrea arriba y abajo sin dejar de menear la tensión de un lado a otro. Taborn en cambio no me llega tanto esta vez, lo encuentro un poco divagante y sin rumbo pese a tres o cuatro frases que me recuerdan que con él es mejor no despistarse, que sigue estando ahí.

Small Wonder. Es un poco como Ultrahang pero con el ritmo menos destructivo: frases descriptivas permiten a los chicos encajarse en el ritmazo con comodidad mientras dejan buena muestra de los preciosos sonidos que poseen. En seguida van llegando nuevos segmentos compositivos que enriquecen el tema. Potter, embustero él, hace como que su improvisación es tranquilita: en realidad nos está atizando alto voltaje, aprovechando como un diablo la fabulosa melodía principal de la composición. El juego de Rogers es otro: sinuoso, líquido, extravagante, con un feelin’ que alucinas… Me enloquece este tema ya sobre el papel, pero es que luego ellos se lo llevan a las estrellas.

Boots. Me pregunto a dónde les llevarán estos temas en directo, aquí se nota que entre los cuatro se lían y se lían y hay ratos de fantástica improvisación colectiva, pero se nota también que no quieren irse de varetas, que tienen muchos temas que grabar y que esos temas son lo bastante alucinantes como para demandar nuestra atención absoluta. Taborn, puñetero, parece que no hace nada pero no veas cómo menea el asunto desde la base; Smith lo mismo, no hace fuegos artificiales pero tampoco para quieto. Y Potter y Rogers se embarcan en viajes sin billete de vuelta, aunque luego saben largar anclas y quedarse (y dejarnos) con ganas de más. No es mal trato. En resumen: Boots es otro trallazo deslumbrante.

Interstellar Signals. Bonito tema que tras ser expuesto se disuelve en un éter de ruidos muy bonitos, los Underground se enzarzan en un diálogo abierto a cuatro bandas que eventualmente desemboca en una bonita sección con acordes extraños y atractivos y… sí, muy interestelares. Curioso y muy atractivo final para este monumento.

Joder, qué discazo.

Reseña de Ricardo Arribas para http://www.jazzitis.com/web/content/ultrahang

Track Listing – Ultrahang

1. Ultrahang (6:46)
2. Facing East (9:58)
3. Rumples (7:14)
4. It Ain’t Me Babe (5:18)
5. Time’s Arrow (9:12)
6. Small Wonder (7:27)
7. Boots (10:00)
8. Interstellar Signals (6:30)

Artist List

Chris Potter: tenor saxophone, bass clarinet
Adam Rogers: guitar
Craig Taborn: Fender Rhodes
Nate Smith: drums

tapa The Sirens
The Sirens (2013)

Chris Potter es sin duda una de las voces más originales en el panorama de la música del presente siglo. Con 42 años ha tenido ocasión de picar en flores de muy diferente sabor pero sobre todo ha desarrollado una labor como líder de un gran calado. Como instrumentista de saxo tenor me recuerda mucho a Michael Brecker en su desconcertante desenvoltura pero con un sonido más pleno y cálido. Con el soprano es soportable, que no es poco decir. Sus composiciones son originales y elegantes, no exentas de una cierta contundencia: es decir, reúne todos los requisitos para dejar huella en nuestra memoria.

En ésta su primera grabación como líder para ECM se hace acompañar por una rítmica que interviene en el proceso de una manera decisiva haciendo que su aportación sea fundamental. Taborn, pianista que no se prodiga en exceso, aporta los elementos necesarios para que esa rítmica esté perfectamente acorde con la voz solista. En cierta manera este cuarteto, quinteto puntualmente con la aportación del pianista cubano Virelles, alcanza en The Sirens un cierto grado de perfección colectiva que está por encima de las aportaciones individuales y esto es, sin duda, sinónimo de resultados brillantes.

Reseña de Vicente Ménsua para http://www.cuadernosdejazz.com/index.php?option=com_content&view=article&id=2671:chris-potter&catid=4:discos&Itemid=7

Track Listing – The Sirens

1. Wine Dark Sea (8:47)
2. Wayfinder (6:49)
3. Dawn (With Her Rosy Fingers) (7:23)
4. The Sirens (8:38)
5. Penelope (7:14)
6. Kalypso (8:24)
7. Nausikaa (5:40)
8. Stranger At The Gate (8:12)
9. The Shades (2:11)

Recorded September 2011 Avatar Studios, New York

Artist List

Chris Potter: tenor saxophone, bass clarinet
Graig Taborn: piano, keyboards
David Virelles: piano, keyboards
Larry Grenadier: bass
Eric Harland: drums

Apunte: Para la edad que tiene, Chris Potter tiene una extensa discografía como líder y ha participado como sideman en innumerables discos. Hemos disfrutado de algunas de sus obras personales y otras tantas acompañando a grandes músicos (viene a mi memoria su fundamental participación en el disco “Pat Metheny Unity Band”). Underground, Ultrahang y The Sirens son tres excelentes discos, que a mi entender, figuran entre los cuatro o cinco mejores de toda su discografía a la fecha. Underground y Ultrahang comparten un determinado tipo de sonido, cercano al funk y a la fusión, y además la misma base rítmica: Nate Smith en batería, que fue compañero de Potter cuando coincidieron en bandas de Dave Holland, y el increíble Craig Taborn en teclados, haciéndose cargo de la tarea del bajista ausente. Los guitarristas Wayne Krantz y Adam Rogers completan estos cuartetos desbordantes de talento y energía. The Sirens, el reciente debut de Potter en ECM, es un disco conceptual y como corresponde a toda obra de ECM, más reflexivo y levemente ambiental, pero con un igualmente brillante Potter tanto en el tenor como en el clarinete bajo. Tres dis-ca-zos con temas que seguramente quedaran en vuestra memoria luego de escucharlos.

Reportaje a Chris Potter en Tomajazz: http://www.tomajazz.com/perfiles/chris_potter_entrevista.htm

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