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John Moulder

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Earthborn Tales of Soul and Spirit (2016)

En una temporada de fiestas de fin de año donde la melosidad musical es prácticamente inevitable en la radio y los centros comerciales, reconforta saber que hay una alternativa. Es que la nueva grabación del guitarrista de Chicago John Moulder “Earthborn Tales of Soul and Spirit” (“Historias Terrenas de Alma y Espíritu”), no ha sido concebida como un menú de fiestas y aborda la espiritualidad en formas mucho más profundas a las que estamos acostumbrados a escuchar en este momento del año. Así que no, no escucharán al gran guitarrista y conductor de Chicago ofrendar su versión de “Jingle Bells”, “Santa Baby” o “It’s the Most Wonderful Time of Year”. Pero su disco llega como un bálsamo a los oídos que anhelaban algo más.

Construida como un gran poema en tono de jazz -completo con la suma de una obertura, tres mini-suites y un ennoblecedor alegato final- “Earthborn Tales of Soul and Spirit” nos muestra a Moulder abordando preguntas profundas sobre el significado de la vida y el más allá. Sin letras o un argumento y ninguna palabra salvo por los títulos de las composiciones, Moulder nos introduce a un terreno de contemplación, prueba y ensimismamiento.

Seguro, si Ud. no conoce el nombre de su obra en tres movimientos “Journey to the East” (Viaje al Este) o su díptico “Soul in Twilight” (Alma en Penumbra), podría no descifrar los mensaje específicos que Moulder quiere expresar. Pero la naturaleza de búsqueda y el peso musical de su trabajo son inconfundibles, y aún más cuando él explica sus objetivos.

Porque Moulder creó “Earthborn Tales” como una serie de retratos de individuos que lo inspiraron (como a millones más). “Pensé que sería una idea piola expresar algunas cosas sobre personas que demostraron mucha espiritualidad o una forma inspirada de ser “, dice Moulder, a quien el Instituto de Jazz de Chicago le encargó “Earthborn Tales“, ejecutado en el Millennium Park en 2014. “Así que eso puso a girar la rueda: quizás yo tenga una manera particular de mirar al alma y el espíritu “, agrega Moulder, quien se ordenó como sacerdote católico pero recientemente dejó el ministerio. “Miro al alma como algo desde la profundidad y al espíritu como algo más trascendente — más desde las alturas, o como el cielo, si se quiere imaginar. Quise mirar a personas que me inspiraron en alguna de esas dimensiones y componer desde ahí “.

El disco comienza con “Earthborn Tales” (Cuentos Terrenales), una especie de levantador del telón para la música que está por venir, en la que Moulder se reúne con varios de los más consumados músicos de jazz de Chicago, más el saxofonista invitado Donny McCaslin (más conocido en estos días por su trabajo en la grabación de “Blackstar” de David Bowie).

Las desgarbadas melodías y las texturas amplias y despejadas que abren “Earthborn Tales” preparan el camino para varios retratos musicales fascinantes, comenzando con el ya mencionado “Journey to the East”. Su hechizante primera parte, exuberante segundo movimiento orquestal y su etéreo final nos cuentan un cuento particular.

” ‘Journey to the East’ conmemora el último viaje de Thomas Merton, justo antes de su muerte “, dice Moulder, refiriéndose al autor y activista político católico que murió en 1968 en Bangkok. “He encontrado que es un personaje tan interesante. Era un místico cristiano, un elocuente escritor espiritual, pero que realmente se abrió mucho en el final de su vida a otras religiones, otras espiritualidades, donde realmente encontró afinidades muy profundas para él.”

“Así que la primera parte (de ‘Journey to the East’) trata sobre el entusiasmo de su viaje a India. La segunda parte es realmente sobre el final de su vida … Y la tercera parte es una especie de insinuación sobre la vida después de la muerte “.

Y así transcurre el disco “Earthborn Tales“, con Moulder refiriéndose a vidas de figuras notables como puntos de partida para componer e improvisar.

Mucho de la expresión más poética de Moulder emerge en el díptico “Ruby’s Way”, que aborda el terror y el trauma que Ruby Bridges sufrió como la única niña afroamericana asistiendo a una escuela llena de blancos en New Orleans en 1960. Ella tuvo que ser acompañada por dos oficiales federales y tanto ella como su familia fueron objeto de abuso y aislamiento.

En el primer movimiento las líneas de la trompeta solitaria y pensativa de Marquis Hill representan los primeros momentos solitarios de Ruby en la escuela. Pero en la sección final, el crescendo rítmico en la música de Moulder resume el triunfo por el que Ruby y su familia tanto pagaron.

“Ella fue tratada tan mal y en muchas maneras tan cruelmente”, dice Moulder. “Pero su capacidad para transitar ese camino, con una gracia y espíritu y fuerza interior inimaginables — sólo el hecho de que haya podido hacerlo es asombroso”, agrega del momento que ha sido inmortalizado en la pintura de Norman Rockwell “The Problem We All Live With”.

Moulder construyó su suite “Ruby’s Way” de modo que “en su inicio quería que fuera triste, casi como música fúnebre, de modo de expresar la pena, la oscuridad y la sensación de caminar solo, aunque ella tuviera un par de oficiales acompañándola. Pero ese camino -sólo me lo estaba imaginando”. “En la segunda parte estaba tratando de retratar, de modo musical, esta sensación de su indomable espíritu humano y el modo en que los derechos civiles estaban avanzando y no iban a retroceder “.

Earthborn Tales” está inundada de todas estas historias, pero su elocuencia e imaginación musical no sorprenderá a quienes hayan seguido el trabajo de Moulder. El gozo que comunicó en “The Eleventh Hour: Live at the Green Mill” (2012), la sensación de serenidad que evocó en “Bifrost” (2009) y el discurso filosófico-religioso que emprendió en “Trinity” (2006) muestran un artista de una profundidad de pensamiento y sentimiento destacables.

En “Farther Reaches”, la pieza final de “Earthborn Tales“, Moulder rinde homenaje a un músico de jazz reverenciado, cuyas contemplaciones de lo divino abrieron una puerta para Moulder y muchos otros: John Coltrane. “Deberían llamarle la atención a uno por hacer John Coltrane, porque sólo John Coltrane puede hacer eso”, dice Moulder, cuyos expansivos solos de guitarra eléctrica en este movimiento sugieren no obstante que ha encontrado un camino propio. Es que “Farther Reaches” se posiciona como un cierre gratificante para toda esta empresa, otra significativa contribución de un singular artista de Chicago.

Fuente para la reseña: Howard Reich para http://www.chicagotribune.com/entertainment/music/reich/ct-jazz-john-moulder-ent-1221-20161220-column.html – Traducción: Nicolobo Ramos (enorme gracias para vos, Nico!!!)

Apunte: Nada más decir que “Earthborn Tales of Soul and Spirit” es una excelente obra musical, de un músico que ya hemos disfrutado en el pasado y que aquí se encuentra rodeado por un elenco estelar que trabaja para enfatizar la profunda espiritualidad que Moulder le imprime a sus composiciones. Discazo.

Track Listing

1. Earthborn Tales (7:05)
2. Journey to the East Pt.1 (6:31)
3. Journey to the East Pt. 2 (5:17)
4. Journey to the East Pt. 3 (2:15)
5. Soul in Twilight (Intro) (2:01)
6. Soul in Twilight (6:05)
7. Ruby’s Way Pt. 1 (6:24)
8. Ruby’s Way Pt. 2 (10:24)
9. Farther Reaches (7:30)

All music composed by John Moulder

Artist List

John Moulder: electric and acoustic guitars
Donny McCaslin: tenor saxophone
Marquis Hill: trumpet
Jim Trompeter: piano
Steve Rodby: acoustic bass
Paul Wertico: drums
Larry Gray: acoustic bass
Eric Hochberg: acoustic bass
Xavier Breaker: drums
Kalyan Pathak: tablas

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Marzio Scholten’s Identikit

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Garage Moi (2013)

“Voices, Echoes & Whispers” del guitarrista Marzio Scholten fue, para mi, uno de los highlights del 2012, sus melodías y arreglos magníficamente diseñados una confirmación que Scholten es uno de los mejores nuevos guitarristas de jazz en Europa.

Ahora él regresa con su cuarto álbum como líder, esta vez liderando un nuevo proyecto de banda con el nombre de “Identikit”. Este nuevo quinteto destaca a Scholten en guitarra, junto a Lars Dietrich en saxo alto, Jasper Blom en tenor y una sección rítmica compuesta por Sean Fasciani en contrabajo y Kristijan Krajncan en batería.

Con la nueva banda, llega un nuevo sonido. Y para Garage Moi, Scholten entra en un nuevo territorio, mezclando influencias de rock alternativo e indie con el sonido de jazz contemporáneo. Mientras que algunos experimentos de cruces de género deja algo que desear, es claro desde el inicio que Scholten ha creado algo especial.

El álbum abre con una guitarra cool que marca el inicio de la edificante “Contragramma”, una melodía donde los dos saxos se combinan para reproducir el riff principal y también tejer uno alrededor del otro y la introducción hablada de The War Of The Worlds.

La pista del título es de tres minutos de gozoso pop-rock que se apresura a lo largo del primer minuto y medio antes de irse a la deriva por un territorio improvisacional más de ensueño hasta apagarse. Esto lleva a “Heisenberg”, una melodía que empieza lenta y tranquilamente, pero gradualmente acumula en intensidad. Jesper Blom entrega un maravilloso saxo tenor, antes de que Scholten intervenga con un solo de guitarra abrasador que realmente destaca su sonido único.

“The Great Race” comienza con algo de un ritmo arranque-parada durante el cual los dos saxos y la guitarra tocan en armonía antes de pasar a un estribillo pegadizo. Otro número destacado.

El tempo cae para “Fire And Snow”, la melodía que evoca al sonido de Voice, Echoes And Whispers, del mismo modo que “Revolution Is Everywhere” en ese álbum ahora puede ser visto como un gusto de lo que iba a venir con Garage Moi.

“We Are All Bankers” es otra melodía rockera con un estribillo que despierta, y como en muchas de las pistas del álbum, muestra feliz a Scholten repartiendo a sus saxofonistas grandes partes de las melodías, antes que tomar el centro de la escena con sus solos.

En la última sección del álbum se ve una secuencia de canciones tituladas “The Architect”, “The Architect II” y “The Architect III”. Los dos primeros temas son canciones uptempo con un claro sentir indie rock, mientras que la pista del cierre es un número más tranquilo con un ambiente más introspectivo.

Marzio Scholten es claramente un muy talentoso guitarrista que tiene su propio sonido, y es también un talentoso compositor y arreglador. Él ha tomado un paso audaz para crear algo completamente nuevo con Garage Moi y le ha rendido sus frutos con todo en el álbum encajando perfectamente. Este es un álbum que tiene un público potencial mucho más allá de las fronteras del jazz tradicional y definitivamente merece ser escuchado. Altamente recomendado.

Fuente para la reseña: Sean Smith para http://tokyojazznotes.blogspot.com.ar/2013/11/marzio-scholten-identikit-garage-moi.html

Track Listing – Garage Moi

1. Contragramma (5:24)
2. Garage Moi (2:52)
3. Heisenberg (7:00)
4. The Great Race (6:10)
5. Fire And Snow (8:14)
6. We Are All Bankers (4:31)
7. The Architect (5:05)
8. The Architect II (5:47)
9. The Architect III (3:31)

All compositions by Marzio Scholten.

Artist List

Marzio Scholten: guitar
Lars Dietrich: alto
Jasper Blom: tenor
Sean Fasciani: bass
Kristijan Krajncan: drums

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Here Comes A Riot (2015)

Para algunos de ustedes, puedo decir simplemente que el álbum Here Comes a Riot cae bajo la categoría de Brian Blade Fellowship y dejarlo en eso. Pero sólo porque creo que la música de la Fellowship debe ser universalmente conocida, esto no es así, y por lo tanto, para aquellos que no estén familiarizados con esa banda, permítanme comenzar diciendo que el quinteto Identikit elabora melodías que son tan bellas como duraderas. Todo el mundo sabe qué es una hermosa melodía, por lo que no hay necesidad de continuar con esa línea de conversación, pero la durabilidad…eso es lo que permite al guitarrista Marzio Scholten, el bajista Sean Fasciani, al baterista Niek de Bruijn, al saxo alto de Lars Dietrich y al saxofonista tenor de Jasper Blom marchar de solos y viajes grupales vagando lejos de aquella hermosa declaración de apertura de la melodía y aún siguen haciendo referencia a ella, como si la estuvieran llevando en su bolsillo trasero todo el tiempo.

Pero es más que simplemente hacer referencia a la melodía… el quinteto altera, remodela, aumenta su fuerza, se deja caer en un estado de vulnerabilidad… incluso cuando entran en una etapa de la canción tras otra, dando la impresión de viajar una gran distancia. Es un efecto ingenioso y un talento para no ser subestimado. Y mientras que la Brian Blade Fellowship tiende a enfatizar las influencias del jazz moderno y folk dentro de las composiciones, Identikit ejecuta una dirección diferente, adoptando en su lugar una forma de expresión indie-rock, y por eso estas cautivadoras melodías también son tan condenadamente divertidas.

La pista del título “Heres Comes a Riot” es breve y al grano, y su puro entusiasmo es casi tan contagioso como se obtiene. “Wilco” comienza en un estado de ensueño, luego muestra unos dientes afilados antes de finalmente encontrar una manera de dar una sola voz a los dos estados.“The Day We Lost It All” espira la melodía con la encantadora belleza de la escena parisina; me tiene pensando en artistas tales como Pierre Perchaud y Nicolas Moreaux, y luego, de repente, el quinteto solo prende fuego la maldita canción entera y ahora hablamos de una completamente nueva clase de belleza, una donde la melodía se tambalea y tiembla dentro de las olas de calor. “Erath” avanza por un groove un ratito, entonces de repente rompe en un galope y monta el ritmo como una batería de ondas entrecortadas, entra en un ojo de tormenta con el suave aliento de la melodía rasgueada con cuidado sobre la brisa, antes de la nueva entrada en la tormenta para el gran final. El álbum termina con “We Stand Alone”. El quinteto vuelve al expresionismo de ensueño que pagó grandes dividendos anteriormente en la grabación y, a continuación, la rampa hasta una ligera intensidad dramática que las señales de alto y claro que la conclusión se aproxima rápido en el horizonte. y luego aceleran hasta una ligera intensidad dramática que señala alto y claro que la conclusión se aproxima rápidamente en el horizonte.

Un álbum muy divertido de una banda que sabe cómo crear una bella melodía y qué hacer con ella cuando la construcción está terminada.

Fuente para la reseña Dave Sumner para http://www.birdistheworm.com/recommended-identikit-here-comes-a-riot/

Track Listing – Here Comes A Riot

1. Here Comes A Riot 2:27
2. Wilco 7:10
3. The Day We Lost It All 5:09
4. Erath 7:32
5. We Stand Alone 4:58

Artist List

Marzio Scholten: guitars, compositions
Lars Dietrich: alto sax
Jasper Blom: tenor sax
Sean Fasciani: bass
Niek de Bruijn: drums

Apunte: El guitarrista holandès Marzio Scholten, 34 años, viene registrando desde el año 2008 una más que interesante discografía. Sus primeros tres discos, enrolados en la vertiente más tradicional del jazz contemporáneo de guitarra son “Motherland” (2008), “World Of Thought” (2010), “Voids, Echoes And Whispers” (2012), mientras que sus últimos dos, “Garage Moi” (2013) y “Here Comes A Riot” (2015), son desarrollados dentro de un concepto distinto, más de banda, donde el jazz es la plataforma pero es muy fuerte la impronta de rock indie y alternativo que le imprimen a las astutas e inteligentes composiciones de Scholten, sorprendiendo con bellas y potentes melodías que quedan dando vueltas por la cabeza aún cuando se han terminado. Puntos de contacto con otros grupos y/o artistas? Además del mencionado de la Fellowship Band, el empaste de los saxofonistas tiene un aroma a los arreglos que suele hacer David Binney con otros saxofonistas, y por el lado del rock y del sonido en forma global (por así decirlo) me recordó a la talentosa banda argentina Octafonic, aunque aquí la música es solo instrumental. Inteligente y divertido. Altamente recomendable!.

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Ernst Reijseger, Harmen Fraanje, Mola Sylla
diciembre 24, 2016, 8:26 pm
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Down Deep (2013)

Sobre el escenario se precisa la desinhibición más absoluta. Lo pensaba hace unos días viendo una obra de teatro. Sólo si el escenario es un espacio natural para el actor (músico), si en él se puede ser el mismo que hace inconfesables muecas frente al espejo de casa con la tranquilidad de sentirse a salvo de miradas ajenas, si en él siente uno expandir su cuerpo en vez de contraerse por la tensión, sólo entonces se puede hacer una música de vuelo tan libre como a la que dan vida Reijseger, Fraanje y Sylla.

Hay una foto en el interior del libreto de este Down deep en la que los tres músicos miran a cámara y gritan. Reijseger, con la boca bien abierta, tensas las comisuras de los labios hasta sus máximos extremos, como si fuera un niño pequeño que estalla en el sollozo de una pataleta. El gesto de Sylla es semejante, pero en su mirada se percibe un brillo de locura y provocación. Fraanje, por su parte, apenas abre la boca y agarra con una mano el hombro izquierdo de Sylla. ¿Casualidad que su gesto, mucho más comedido, sea el del más joven de los tres?

Ernst Reijseger es uno de esos locos maravillosos y ejemplares músicos de la improvisación europea, que en Holanda tienen un característico humor que comulga sin complejos con los lenguajes más abiertos y experimentales (esos que tanto asustan). Reijseger ha ido desarrollando una carrera en el que a la vertiente más jazzística y libre improvisadora (Clusone 3, ICP Orchestra, Louis Sclavis…) suma una relación muy particular con diversos folclores, como demostró, por ejemplo, en el asombroso Colla Voche (junto a los sardos Tenore e Concurdu de Orosei); también otras facetas, como la de compositor de música para películas de Werner Herzog (obviamente, no hablamos de música cinematográfica al uso; tampoco el cine de Herzog lo es). Reijseger es un improvisador total, a la par que un músico que vive una relación con su instrumento tan natural que le permite, si es preciso, manejarlo sin complejos como una guitarra, además de cantar (o algo similar), aullar y lo que haga falta. No guarda las formas, no imposta, simplemente es, y el chelo baila en sus manos como un excelso bailarín de salsa haría balancearse entre sus brazos a la pareja de baile.

El holandés Reijseger y el senegalés Mola Sylla ya se habían reunido de antemano en un proyecto conjunto en 2003 (Janna, junto al percusionista Serigne C.M. Gueye) y coincidido en varios grupos desde finales de los 80. Es en 2007 cuando el pianista Harmen Fraanje les sugiere la reunión y 2012 el año de la grabación. Antes, Fraanje y Reijseger ya habían grabado juntos en un disco de 2004 del trompetista Eric Vloeimans, y el pianista había sido uno de los instrumentistas (organista, además de pianista) en la música de la película La cueva de los sueños olvidados, de Herzog, un fascinante viaje al interior de la cueva rupestre de Chauvet (Francia).

Sólo hay improbables cuando la mentalidad está sellada como una ostra. Sólo puede resultar inconcebible tal unión de instrumentos y talentos si se entiende la música como un compartimento estanco. Y la reunión de este trío es lo más natural del mundo, así se comprende al escucharlo. No hay empaste de lenguajes, sino la hibridación lógica de tres expresiones individuales que conjuntamente han logrado un trabajo que emociona profundamente (ahí, deep down) y que no hace concesión alguna al africanismo comercial de world music. Hay recitados como hay gritos, y hay una voz que estalla salvajemente en Amerigo, la increíble versión que hacen del original del flautista Magic Malik. Aparentemente el tema se desarrolla bajo los fundamentos de un lenguaje de minimalismo instrumental al uso con la incesante repetición de una serie de arpegios. Sobre ellos, la invocación casi ritual de las percusiones aéreas de Sylla y el solo de Reijseger. Hasta que… ¡bum! Bien avanzada la música, Mola Sylla prende la mecha y dinamita todo control canónico de la voz. La belleza bruta expresa lo más hondo y ese vendaval vocal le deja a uno sin aire.

Amerigo es la única versión del disco junto a E lucevan le stelle (de la ópera Tosca, de Giacomo Puccini), un inciso operístico que asoma improbable en el chelo de Ernst Reijseger después de un inicio abstracto con el piano de Fraanje disociado, en su fraseo jazzístico, del juego con los armónicos en el frotar del arco de Reijseger (característica sonoridad cinematográfica del chelista) y de los efectos selváticos de Sylla.

El disco tiene altibajos, no tanto por demérito de los valles como por altura de los picos. Es difícil seguir después de la congoja que produce Amerigo, aunque el aparente estatismo de Shaped by the tide (con el tempo determinado por el pulsar de la mbira y un golpeo constante cuyo origen no logro determinar –quizá Sylla percuta el suelo con los pies-) serena las emociones y permite que Reijseger frasee con cierta placidez una especie de espiritual luminoso que va atardeciendo en su declive. El chelista establece un estupendo groove, con el chelo a modo de contrabajo, en Hemisacraal, territorio para el recitado de Mola Sylla bajo el que el propio Reijseger canturrea y retuerce su voz (como si de una línea de direccionalidad armónica más se tratara), mientras Fraanje lo mismo complementa el pulso del chelista que va desplegando su solo sobre éste o apunta maneras de elegante nocturno de Chopin.

En parecidos terrenos a los de Shaped by the tide se mueve Ana, con la mbira hipnotizando mediante un patrón constante. Sylla canta mientras Fraanje determina una atmósfera etérea que, junto al pulso de la mbira, libera a Reijseger para entrar y salir de la base. El inicial Elena es un precioso, emotivo y delicado vals somnoliento en el que Fraanje disfruta de espacio para sus particulares (y siempre contenidas) digresiones, mientras M´br es lo más parecido a un blues del desierto en el que lo interesante, además del efecto hipnótico de la repetición, es la forma en la que Reijseger y Fraanje juegan con ella. Eso sí, el contraste más radical lo proporciona Down deep, cuya percusión inicial bien pudiera ser un zapateado flamenco al que sigue un enloquecido “rapeo” de Sylla, antes de clausurar con Her eyes, una sencilla melodía casi infantil que repiten y repiten a modo de canción de cuna. Y es que la música del trío, en su compleja expresión de sencillez, puede hacer a los melómanos tan felices como una nana a un niño.

Reseña de Carlos Pérez Cruz para http://www.elclubdejazz.com/discos/reijseger_fraanje_sylla_down_deep.html

Track Listing – Down Deep

1. Elena (6:04)
2. M’br (5:23)
3. Amerigo (8:32)
4. Shaped By The Tide (5:28)
5. Hemisacraal (6:00)
6. E Lucevan Le Stelle (3:43)
7. Ana (8:52)
8. Down Deep (2:15)
9. Her Eyes (2:48)

Artist List

Ernst Reijseger: cello, voice
Harmen Fraanje: piano, voice
Mola Sylla: vocals, m’bira, xalam, kongoma

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Count Till Zen (2015)

Aunque este es el segundo disco del trío, Ernst Reijseger está últimamente que no para, porque hace poco ha editado dos trabajos en solitarios: Crystal Palace y Feature. Aquí se acompaña del pianista Harmen Fraanje y el senegalés Mola Sylla, que canta en wolof, el idioma mayoritario en Senegal.

Count Till Zen es un trabajo que lo tiene difícil para ser fácilmente etiquetado en las tiendas de discos. Es jazz, sí, pero se sostiene fuertemente sobre diversas músicas tradicionales de África. Sin embargo, esta no es una calculada mezcla de géneros. Es un disco sencillo y fresco. Todo parece fluir de forma natural. Aunque la mayor parte de las composiciones tienen la voz de Sylla como protagonista, en escuchas posteriores podemos apreciar el enorme trabajo de Reijseger y Fraanje, especialmente en temas como Badola, Headstream y Debenti.

Si hace poco hablábamos aquí del disco de Anders Jormin, Lena Willemark y Karin Nakagawa como uno de los trabajos más interesantes que se han editado últimamente en esto que algunos llaman world jazz, Count Till Zen sería su pareja perfecta. Distintas influencias y distintas formas de afrontar las canciones, pero con el mismo y excelente resultado.

Reseña de Juan Manuel Vilches para http://www.musicopolis.es/ernst-reijseger-harmen-fraanje-mola-sylla-count-till-zen-2015/1649262015/

Track Listing – Count Till Zen

01. Perhaps [4:07]
02. Bakou [5:48]
03. Badola [3:01]
04. Count Till Zen [5:08]
05. Headstream [2:41]
06. Debenti [5:54]
07. Out Of The Wilderness [7:19]
08. Faleme [7:27]
09. E Konkon [3:55]
10. Friuli [4:51]

Artist List

Ernst Reijseger: cello [5 string cello]
Harmen Fraanje: piano, voice
Mola Sylla: voice, idiophone [kongoma], xalam, percussion

Apunte: No puedo apuntar nada en especial, ya que Jesús Gonzalo en su excelente blog hace una amplia reseña donde lo dice TODO sobre los tres discos en los que el dúo Reiseger / Sylla unieron sus talentos. Espero lo disfruten. Felicidades!!

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Ernst Reijseger with Mola Sylla and Serigne C.M. Gueye
diciembre 24, 2016, 7:31 pm
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Janna (2003)

Janna es la grabación en la cual el extraordinario violoncelista e improvisador Ernst Reijseger colabora con el poeta e instrumentista senegalés Mola Sylla y el percusionista Serigne C.M. Gueye sobre un programa de canciones y poesía que borra las fronteras entre tradiciones europeas y africanas y crean algo completamente nuevo desde las ruinas. Esto sólo puede lograrse si cada miembro de este trío trae consigo la totalidad de su herencia musical a la mesa y lo coloca allí para ser oído, pillado, reformado, y moldeado por el fuego de la creación. Desde la apertura “Jangelma”, una canción/poema que ofrece una cáustica visión de la educación de los africanos francófonos, la voz de Sylla, entonando sus palabras tan deliberadamente y suavemente al principio, es completamente poseída por la emotividad creciente del toque de Reijseger y comienza a gritar su rabia y dolor. Esto es bruscamente contrastado con “Baba”, un himno percusivo de gratitud, donde canción, baile, e improvisación son entrelazados. La interacción entre instrumentos de percusión y el violoncelo en “Sang Xale Man” (“Cover Me Up”) es de otro mundo en su articulación como alma musical tan arraigada en la antigüedad es imposible creer que es una moderna composición/improvisación. Cada pieza está bastante extendida. Hay sólo ocho selecciones aquí, sumando casi un total de 70 minutos. Texturas, dinámicas y tonos son las inquietudes musicales que transmiten estas hermosas canciones, poemas e historias sin el compromiso o el respeto para la ceremonia. Esta es profundamente, maravillosamente, emocionalmente dada, música exploratoria que no puede ser clasificada, gracias a Dios.

Fuente para la reseña: Thom Jurek para http://www.allmusic.com/album/janna-mw0000035163

Track Listing

1. Jangelma [Mola Sylla] (12:42)
2. Baba [Mola Sylla] (6:42)
3. Sàng Xale Man [Mola Sylla, Traditional] (7:19)
4. Noon [Mola Sylla] (7:13)
5. Fier [Mola Sylla] (7:00)
6. Njaarelu Adiye [Mola Sylla] (8:32)
7. Doxandéem [Mola Sylla, Arrg. Mola Sylla, Serigne C.M. Gueye] (9:22)
8. Sicroula [Mola Sylla] (8:29)

Artist List

Ernst Reijseger: cello, percussion
Mola Sylla: vocals, nose flute, mbira, kongoma, xalam, bejjen
Serigne C.M. Gueye: soruba, djembe, bougarbou, leget

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Pablo Novoa / Nono García
diciembre 10, 2016, 12:14 pm
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Radio Pesquera (2014)

Norte y Sur. Galicia y Andalucía. El uno, Pablo Novoa, de Vigo. El otro, Nono García, de Barbate (Cádiz). Dos guitarras. Uno, la guitarra eléctrica. Otro, la guitarra española. Entre atún gaditano y mejillones gallegos anda la cosa. Y en el centro un proyecto común, Radio Pesquera, que presentan con un primer disco instrumental grabado en directo.

Son dos músicos que han navegado en barcos diferentes: Pablo fue componente de Golpes Bajos y en la actualidad toca en la banda de Iván Ferreiro. Nono se ha movido en las aguas del flamenco jazz y ha publicado varios discos en solitario. Pero han llegado a un mismo puerto en el que confluyen peces que traen sonoridades bañadas por el Atlántico.

¿Qué se pesca en esta radio?

Pablo: (Risas) Pues todo tipo de peces del Atlántico, aunque principalmente cuando nos vamos hacia el Sur atún y cuando nos vamos hacia arriba más bien choco.

Nono: Yo creo que pescamos las almas de la gente que nos escucha. Pero sí, también de paso marisco gallego y pescado andaluz.

Viendo los títulos de algunas canciones (que si ‘Un par de huevos fritos’, que si ‘Percebes’), se ve que esto de la comida tiene un peso importante en este dúo musical…

Pablo: Es que al mar no sólo se va a dar un paseo, se va a pescar. Los dos somos de puertos pesqueros, no sólo de puertos marineros. Nos une el tema de la pesca. Una de las canciones se llama Palangre y a mucha gente le tenemos que explicar que es un arte de pesca.

Nono: Viene del griego: polyankris (muchos anzuelos). Es un arte de pesca que se pone en la playa con la marea baja y cuando sube se enganchan los pescados.

Entonces, que os llaméis Radio Pesquera se entiende muy bien.

Pablo: Se le ocurrió a Nono.

Nono: Una vez me embarqué en un barco de pesca. En la cabina de mando estaba puesta Onda Pesquera, que era una emisora de onda corta que informaba del tiempo a los marineros, hablaban en gallego. Es como un vínculo que se extendió entre nosotros.

¿Y cómo pasáis del vínculo marino a formar un dúo musical?

Pablo: Surge porque los dos tocamos con otra gente muy talentosa e interesante, pero también haciendo canciones propias y queríamos darle espacio a esas músicas. Te planteas cómo hacerlo con calma porque no está el planeta esperando tu próximo disco (risas) y me planteé que tenía que ser un disco a dos guitarras. Quería hacerlo con alguien que tuviera una sensibilidad diferente a la mía, admiraba ya mucho a Nono, conocía sus discos, sabía que su música tenía otras raíces pero al fin y al cabo bebe en las mismas fuentes que yo. Radio Pesquera tiene que ver con todos los sitios que baña el Atlántico: desde Galicia a Andalucía o la música africana y del Magreb llegando al blues de EE UU, el tango argentino o los ritmos brasileños y cubanos.

Nono: Me sentí muy halagado cuando me lo propuso. Hay muchos guitarristas muy buenos en España. Y al final ya es el proyecto de los dos.

¿Qué matices aporta cada uno?

Pablo: Sobre todo, hay una cosa común, además de lo de la gastronomía o el pescado y el mar, que no es broma; miramos hacia los mismos sitios aunque de forma muy diferente. Nono ha tocado mucha bossa nova, son cubano, blues. A mí también me gusta eso, hay un terreno común. Pero creo que cada uno aporta una sensibilidad particular. Yo soy del Norte, toco más firmemente, y Nono tiene esa raíz flamenca con la que juguetea, le da otro aire, otra respiración a las cosas. Se trataba de conseguir que eso pudiera fluir.

Nono: Bueno, es que ya lo ha dicho todo él, no me deja… (Risas).

En vuestro disco se perciben esas dos sensibilidades musicales subrayadas por la desnudez de los dos instrumentos.

Nono: Sí, solamente de los instrumentos. (Risas). Y la desnudez del alma también. Es una puesta en escena humilde, sin muchas pretensiones de inventar nada nuevo. Elegir los temas, ponernos de acuerdo, exige un ejercicio de sinceridad y humildad.

Pablo: Los dos estábamos de acuerdo en juntarnos y defender la música, defender las canciones. Esto no podía ser un duelo de guitarras. Se trataba de arropar las canciones para dejarles espacio, teniendo en cuenta que la música instrumental no tiene letra, así que no puedes llegar a la segunda estrofa y hacer lo mismo que en la primera. Por eso la sensibilidad de cada uno enriquece y permite que la canción fluya. Y, además, estuvimos juntos como monjas en una casa unos días solos para ser también amigos y conocernos mejor. No es sólo ser capaces de tocar a la vez.

¿Qué pasa con la música instrumental?

Nono: Es música para melómanos. La tendencia actual desgraciadamente y desde hace tiempo es darle prioridad a la música comercial, que mayoritariamente es cantada. Son canciones melódicas, románticas, que no siempre tienen ni buena música ni buenas letras, pero eso es lo que invade. A la gente no se le da la oportunidad de descubrir la música instrumental u otro tipo de canciones. Sigue siendo privilegio de unos pocos acceder a la cultura en su sentido más amplio, no se da esa oportunidad.

Pablo: Tenemos muy poquitos cauces para entrar. Las cadenas de radio e incluso las revistas de música lo consideran extraño. Les parece que la música instrumental es como una especie de hilo musical de fondo que te pones para hacer otras cosas mientras hablas, como si no tuviese sentido en sí misma. No está abierto el abanico para darle espacio a otras posibilidades. Y en nuestro caso hay gente que se acerca después de un concierto para decirnos que les ha encantado, pero que no venían muy convencidos… ‘A ver cómo va a ser esto de un guitarrista flamenco y un gallego, a ver si va a ser un ladrillo’. Y no tiene nada de eso nuestro disco.

Nono: Aunque nos gusta nuestra tierra y nuestros orígenes, somos ciudadanos del mundo, nos une la música cosmopolita y universal.

Es un disco que sale también adelante con financiación colectiva (crowdfunding). La pregunta de turno es si ésta es la manera de hacer discos.

Nono: Como en este país desgraciadamente el apoyo a la cultura es escaso o inexistente, tenemos que juntarnos y crear nuestros proyectos en base a nuestras posibilidades y hacer labores de todo tipo: manager, oficina, organización, además de lo musical.

Pablo: En cierto modo eso da un grado de libertad en las decisiones para hacer las cosas como quieres. Manejas tus tiempos. Pero gastas muchas energías.

Escuchar el disco de Radio Pesquera repone de alguna manera la energía. Es como tumbarse al lado del mar en plan relax total.

Nono: Es que yo creo que es un disco que se escucha sin esfuerzo, no es estridente, es tranquilo, se deja escuchar amablemente. Está muy bien grabado, ha quedado un trabajo bonito. Y ha pasado la prueba del algodón, que es una cena con velitas.

Pablo: Hemos cuidado mucho las canciones, tratando de que todo fuese bello. Hay momentos muy dulces, otros más intensos y vivos, otros son más amargos, hay canciones más positivas. Está grabado en directo, hemos tratado de que haya la mayor emoción posible.

¿Qué más os gustaría pescar?

Pablo: A mí me gustaría pescar pequeños conciertos, tranquilamente, para mostrar nuestra música. Y un sueño que tengo es combinarla incluso con danza contemporánea.

Nono: Pescar cantantes para que algún tema tenga voz y ampliar un poquito, sólo un poquito, el elenco aportando ese colorido. Incluso con otros instrumentos.

Reportaje de Silvia Melero para http://elasombrario.com/radio-pesquera-fusion-de-guitarras-que-miran-al-atlantico/

Apunte: Pocos días atrás, un internauta dejó un comentario en un viejo post del año 2009, “Atún y Chocolate” del guitarrista Nono García. Esas breves líneas actuaron como disparador para ponerme en la tarea de investigar que había sido de la vida musical de Nono García en estos años. Ese deambular me llevó a Radio Pesquera, disco a dúo con otro guitarrista, Pablo Novoa. Primero hay que decir que es un tanto inusual este dúo por la combinación de la guitarra flamenca de Nono García (Barbate, Cádiz) y la guitarra eléctrica del gallego Pablo Novoa. Por iniciativa de Novoa, los guitarristas se unen en este trabajo de canciones instrumentales que revelan sus influencias de jazz, blues, flamenco y músicas latinas. Radio Pesquera supone un punto de encuentro entre dos regiones de España, un acercamiento de sus puertos pesqueros que además de estar unidos por el mar ahora estarán siempre ligados por la música.

Lista de temas

01. Palangre (4:34)
02. Siento Moito (3:18)
03. Balada para un Romanón (3:17)
04. Ovella (3:04)
05. Calma Chicha (2:19)
06. Un par de huevos fritos (3:35)
07. Percebes (3:37)
08. Illas Cíes (3:48)
09. Viento en popa (4:37)
10. Sylvie (3:07)
11. La pelota y la bufanda (5:36)

Lista de artistas

Pablo Novoa: guitarra eléctrica
Nono García: guitarra española

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Guilhem Flouzat

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Portraits (2015)

Para su segundo álbum como líder, el baterista Guilhem Flouzat decidió rendir homenaje a músicos que le inspiran a través de retratos musicales. Del luminoso « Ben’s Song » (para Ben Wendel) hasta el delicado « Knight » final (para el fiel contrabajista Desmond White) llevado por la voz de Becca Stevens, navegamos entre varias aguas: balada etérea (« Where We Should Go »), suites elegíacas donde se entremezclan los saxófonos de Ben Wendel, Jay Rattman y Anna Webber (« At This Juncture In Time », « What’s Up Yourself ») o el clásico trio piano / bajo / batería revisitada de manera movida (« Underachiever »).

Entre los músicos presentes al lado del baterista, observaremos más particularmente dos de ellos: el saxofonista neoyorquino Ben Wendel, de lirismo y precisión notables, y el desconocido pianista alemán Can Olgun, que brilla en cada una de sus intervenciones y del que se volverá a hablar ciertamente de ahora en adelante. En cuanto al líder, se confirma todavía más como uno de los bateristas hexagonales que cuentan y se revela como un compositor dotado.

Fuente para la reseña: Julien Aunos para http://www.citizenjazz.com/Guilhem-Flouzat-3473319.html

Apunte: El baterista y compositor Guilhem Flouzat en su segundo álbum como líder, ratifica y amplía todo lo bueno que había mostrado en su debut del año 2011, “One Way…or Another”. Sus canciones son formas limpias y asimétricas, activadas por su diversa e inteligente energía como baterista, privilegiando siempre el todo antes que un lucimiento personal. Siete jovenes y talentosos músicos son parte de este proyecto y a quienes el líder rinde homenaje con sus retratos musicales, configurandolos en cinco alineaciones diferentes, para ejecutar sus ideas con precisión e inyectando sus propias líneas frescas, y a la vez, intensas. Portraits es un álbum sutil, de un sofisticado compositor, que se disfruta y gana ampliamente con cada nueva audición.

Track Listing

1. Ben’s Song (5:28)
2. Where We Should Go (4:45)
3. Underachiever (5:00)
4. At This Juncture In Time (7:02)
5. Knight (5:53)
6. Sleepwalk (4:22)
7. Truce (5:14)
8. What’s Up Yourself (7:52)
9. A Dream (5:00)

Artist List

Guilhem Flouzat: drums
Becca Stevens: voice (2 & 9)
Ben Wendel: tenor sax (except 3)
Jay Rattman: alto sax (4, 6 & 8)
Anna Webber: tenor sax & flute (4, 6 & 8)
Laurent Coq: piano (2, 5, 7 & 9)
Can Olgun: piano (1, 3, 4, 6 & 8)
Desmond White: bass

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Andre Canniere

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As Of Yet (2006)

El debut del trompetista André Canniere es la prueba auditiva que cosas buenas pueden bajar de la Torre de Marfil. Cada uno de los músicos en As of Yet es diplomado de la Eastman School of Music (Canniere en 2003), pero ellos superan los típicos estereotipos a menudo asociados con músicos entrenados por universidades, el más común de ellos es que “piensan” la música, antes que “sentirla”. Como muestra este álbum, mucho de lo que solía ser considerado música académica ha sido asimilada por una nueva generación de músicos que se sienten tan cómodos en la periferia como en el bolsillo. (En aras de plena revelación, he conocido varios de estos músicos durante años).

La grabación abre con la pista del título, una colección de intrincadas melodías construídas lentamente sobre una sólida línea de bajo de Ike Sturm. Canniere y el saxofonista Josh Rutner en el se meten en el anillo para cortar y tejer uno alrededor del otro para llevar a la pieza a un punto culminante. La melodía laxa pero intrincada estaría bastante en casa en un registro de Ben Allison o Dave Douglas

Rutner abre “Bridges” en un estilo Brecker-Berg- un aspecto de su manera de tocar más relacionado con su trabajo “latino”, antes que en su banda principal, The Respect Sextet. La melodía gospel es propulsada por los tambores rodantes de Ted Poor, quien ha estado haciendo su propio nombre desde hace pocos años atrás en un trío conducido por el trompetista Cuong Vu.

“Accelerated Decrepitude” tiene una melodía con influencias balcánicas que conduce al fuerte trabajo de trompeta de Canniere. El guitarrista Ryan Ferreira abre la pieza con tonos de ataque menos largos, luego cambia a un puntiagudo comping bajo los solos.

Una cuestión programática con el registro es la preponderancia de melodías lentas, ligeras. Tras las dos pistas de apertura, el disco probablemente podría haber sido hecho sin “The Rest”, otro enredado lento. Cortarlo, sin embargo, significaría quedarse sin el puntilloso y precioso solo de guitarra de Ferreira. No sorprende que Ferreira sea el guitarrista elegido por Canniere, dado los trabajos anteriores del trompetista con Ben Monder, otro guitarrista que hace maravillas con espacios abiertos.

El CD se cierra con tres temas en directo de una calidad mejor que bootleg, grabados en diversos clubes de la ciudad de New York en 2005. Ryan Ferreira muta en otra criatura en “Thirteenth Species”. Ha desaparecido el sonido Frisell y los espacios tamaño camión Mack entre cada nota, sustituido por una conducción fuzz chop que impulsa a Rutner a gritar en las alturas. A continuación, la música toma otro giro a la izquierda y Poor y Ferreira, inician una monstruosa marcha a lo Metallica detrás del solo de Canniere. Apasionante. Versiones en vivo de “As of Yet” y “Accelerated Decrepitude” cierran la grabación.

A pesar de unos pocos spots más lentos que lo necesario, As of Yet es una fuerte declaración de apertura de Canniere, que se ha sumergido con cada uno de la escena de New York, de María Schneider y Donny McCaslin a la Westchester Chamber Orchestra y la New York Repertory Orchestra. Su debut da a los oyentes una razón para esperar en la parte inferior de la Torre de Marfil para ver qué más podría descender de los sagrados recintos de la academia.

Fuente para la reseña: Jason Crane para https://www.allaboutjazz.com/as-of-yet-andre-canniere-omatic-records-review-by-jason-crane.php

Track Listing – As Of Yet

1. As Of Yet (11:55)
2. Bridges (7:05)
3. Accelerated Decrepitude (6:17)
4. The Rest (6:08)
5. 13th Species (live bonus) (7:40)
6. As Of Yet (live bonus) (14:01)
7. Accelerated Decrepitude (live bonus) (8:28)

Artist List

Andre Canniere: trumpet/composer
Josh Rutner: tenor saxophone
Ryan Ferreira: guitar
Ike Sturm: bass
Ted Poor: drums

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Forward Space (2012)

Aunque Estados Unidos todavía puede reclamar ser el hogar del jazz y su mayor mercado comercial, hay todavía muchos músicos de aquel país que deciden ir a nuevas pasturas El trompetista Andre Canniere es uno de estos: un joven músico y compositor de EE.UU., que ahora está establecido en Londres. Como con muchos de sus emigrados compañeros músicos, él es un talentoso músico con originales ideas composicionales, y Forward Space demuestra que lo que es una pérdida para EE.UU., es una ganancia para el Reino Unido.

Canniere estudió en la Eastman School of Music, trabajo con artistas tales como Maria Schneider y Donny McCaslin y realizó su álbum debut As Of Yet (Omatic Records, 2006) antes de trasladarse al Reino Unido en el 2008. Desde el groove funk-encuentra-rock de apertura de “Cruch”, las repeticiones tipo trance de “Forward Space”, el ampuloso paseo de “Cure” y la espaciosa, considerada belleza de “September Piece” -la cual tiene algo de sonido nórdico- Canniere demuestra una capacidad para mezclar y combinar las influencias de diferentes géneros para crear un original cóctel todo propio. Esta música es accesible, con algunos ganchos preparados y algunas melodías atractivas, pero esta accesibilidad nunca es el resultado del exceso de temas familiares o banal y simplista escritura.

Los duros, efervescentes, ritmos en Forward Space exclaman en los parlantes. El bajista Ryan Trebilcock es el personaje clave aquí, trabajando en tándem con Jon Scott o con Chris Vatalaro en baterías. Ambas combinaciones dan a Canniere y Hannes Riepler la seguridad de un sólido latido del corazón sobre el cual el trompetista y el guitarrista pueden tejer sus inventivas líneas. Riepler y el tecladista George Fogel son igualmente adecuados para los roles de ritmo y liderazgo; el trabajo de Fogel en teclados eléctricos funciona especialmente bien en establecer el “mood” de una pieza. Canniere toca la trompeta en la mayoría de las canciones, pero también resulta ser algo de un multi-instrumentista, tocando todo en la delicadamente suelta “Song For J.”, dedicada a su hijo Jonas.

Canniere toma su inspiración de la política y economía mundial, así como de su propia familia, haciendo de Forward Space algo no predecible, pero siempre tocado desde el corazón.

Fuente para la reseña: Bruce Lindsay para https://www.allaboutjazz.com/forward-space-andre-canniere-whirlwind-recordings-ltd-review-by-bruce-lindsay.php

Track Listing – Forward Space

1. Crunch (6:43)
2. Forward Space (5:48)
3. Cure (7:59)
4. Marshlands Blackout (7:00)
5. September Piece (6:02)
6. Lost In Translation (6:18)
7. Spreading Hypocrisy (5:45)
8. Song For J (4:13)

Artist List

Andre Canniere: trumpet, flugelhorn (4), melodica (3), Rhodes piano (8), guitar (8), cahon (8)
Hannes Riepler: guitar
George Fogel: piano, keyboards
Ryan Trebilcock: bass
Jon Scott: drums (2, 6, 7)
Chris Vatalaro: drums (1, 3-5)

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Coalescence (2013)

Coalescence es el título perfecto para esta fascinante colección de Andre Canniere. La idea que nuestras experiencias e influencias son absorbidas en un todo más grande trabaja en muchos niveles, tanto personal como musical. Algunos quisieran hacernos creer que la verdadera originalidad en estos tiempos post-modernos viene sólo a través de la yuxtaposición de los diferentes elementos e influencias en nuevas combinaciones y formas. Esto es, por supuesto, discutible y enciende el antiguo argumento ‘naturaleza o nutrición’, en la medida en que tenemos una esencia individual identificable o propia.

Tengo la sospecha de ello, el segundo álbum de Canniere tras “Forward Space” desde el 2012, que probablemente podría inclinarse hacia el lado de la nutrición que divide, dado las insinuaciones que él da al explicar las inspiraciones detrás de los títulos de las canciones en las notas del álbum. Así, la animada apertura “Sweden Hill” está inspirada en…”recuerdos fragmentados de la pequeña ciudad rural donde pasé los primeros cinco años de mi vida”. La pieza pasa a través de una animada estructura episódica en la que el pianista Ivo Neame brilla no sólo en la apertura de rítmica latina y su impresionista solo sino también en su reflexivo diálogo con Canniere durante el último solo. De modo similar “Gibbs & East” es un homenaje a Rochester NY, aunque el significado del lugar para el compositor no es divulgado, como también es el caso con el evocador y sereno cierre del álbum “Elk Run”, un tranquilo camino de tierra en el norte de Pennsylvania, aparentemente. Esta última pieza es la única balada del álbum y se siente como si deseara indicar el final de un viaje, o, al menos, una reflexión sobre la pérdida durante el mismo. Neame otra vez sobresale aquí, su inicialmente circunspecto solo construye un lento y burbujeante climax.

Estos fragmentos biográficos sugieren que Canniere es un interesante personaje, una impresión reforzada por un rápido vistazo a su intimidante currículum, que incluye trabajos con Maria Schneider, Bjorkestra, Donny McCaslin & Darcy James Argue, y su decisión de trasladarse a Londres en 2008. Nuevamente las notas del álbum revelan que “Nylon” fue inspirada por esta salida y llegada dibujando un amplio y free solo de Canniere en la última sección de la pieza. La única reserva de esta composición es, sin embargo, el solo de guitarra de Hannes Riepler el cual se siente demasiado apoyado en el estilo AOR (Adult Rock Oriented) de los ´80 para mi gusto personal, pero que no puede ser una cuestión para otros. En otras partes las contribuciones de Riepler son perceptiblemente más circunspectas, encajan bien con el ensamble y el “mood” de las piezas, de modo que es muy descabellado sugerir que el solo pretendía demostrar lo que Canniere ha dejado en los EE.UU.?

Otra manera en que Canniere es inusual es en su deseo de comunicar o conectar con determinados temas o conceptos a través de la música instrumental. Así, mientras muchos contemporáneos evitan conexiones con los problemas del mundo real, “Gaslands” es una melancólica conversación principalmente entre Canniere y Neame que es una protesta contra las prácticas ambientalmente cuestionables del fracking, destinada a extraer el gas de esquisto de la roca subyacente. “Point Zero” también se propone protestar contra las leyes de armas estadounidenses a la luz de los tiroteos del 2012 en Newtown. Ese deseo de comunicar sobre cuestiones reales, tal vez sorprendentemente sólo ha sido igualado recientemente en el jazz del Reino Unido por el Kairos 4tet, quién también destaca a Ivo Neame, y sugiere una interesante y meritoria trayectoria futura.

El álbum fue lanzado el pasado otoño, pero en realidad parece haber perdido en la temporada de box setas y buena voluntad para todos los hombres. Mientras la performance de Canniere en el lanzamiento como parte del Festival de exhibición del sello Whirlwind trajo avisos positivos, la colección como un todo parece haber recibido poca atención. Eso sería una lástima, creo que la calidad de las actuaciones de Canniere y Neame en particular son de un alto estándar y también es refrescante escuchar un álbum con esa rara ambición y deseo de conectar con los problemas del mundo real.

Fuente para la reseña: Phil Barnes para https://www.allaboutjazz.com/andre-canniere-coalescence-by-phil-barnes.php

Track Listing – Coalescence

1. Sweden Hill (8:32)
2. Gibbs and East (3:48)
3. Nylon (6:31)
4. Gaslands (7:00)
5. Zuid Intro (1:46)
6. Zuid (9:27)
7. Parallax (7:10)
8. Point Zero (4:13)
9. Elk Run (6:41)

Artist List

Andre Canniere: trumpet
Ivo Neame: piano, accordion
Hannes Riepler: guitar
Ryan Trebilcock: bass
Jon Scott: drums

Apunte: Originario de la zona rural de Pennsylvania (E.E.U.U.), Canniere es un aclamado trompetista, compositor y educador establecido actualmente en Londres. Durante los aproximadamente cinco años que desarrolló su carrera en su pais de origen, Canniere trabajó con artistas tales como Maria Schneider, Becca Stevens, Donny McCaslin, Kate McGarry, Ingrid Jensen y Darcy James Argue, actuando en giras por los EE UU y Europa y performances en el Wigmore Hall, Carnegie Hall, The Barbican, Birdland, The London Jazz Festival, The Hague Jazz Festival y The Rochester International Jazz Festival. Desde su arribo al Reino Unido, el perfil de Canniere ha ido siempre en ascenso, tanto como artista solista o como colaborador. Su debut en el sello Whirlwind Recordings con el disco Forward Space (2012) fue según la revista especializada Jazzwise “uno de los mejores registros en largo tiempo” y además listado como uno de los mejores álbumes del 2012. Al año siguiente, lanza Coalescence, su segundo disco en Whirlwind Recordings el cual fue igualmente alabado por la prensa y estableció firmemente a Canniere como “uno de los artistas más convincentes de la actual escena del jazz londinense” (The Scotsman). Como compositor, Canniere ha sido descripto como “un recién llegado imaginativo” cuya música es “audazmente trabajada” y “muestra atisbos de una insólita fluidez y libertad dentro del contexto de un sonido de jazz contemporáneo denso y rítmicamente intrincado” (Guardian). La revista Jazzwise entiende que “las composiciones de Canniere contrastan elementos de jazz y folk con un más oscuro lenguaje armónico que extrae de Radiohead y un acercamiento más crudo rockero, basado en el groove, traído de la escena alternativa jazzera de Nueva York”. Además de sus trabajos como líder de banda y compositor, Canniere mantiene una activa carrera como sideman y músico de sesión. Ocupa la silla de trompetista en diversas bandas establecidas en Londres, incluyendo a Henrik Jensen’s Followed By Thirteen, Dee Byrne’s Entropi y The Overground Collective. También ha colaborado con otros celebrados artistas del jazz en el Reino Unido como son Michael Janisch, Jasper Hoiby, Ivo Neame, Jim Hart, James Maddren, Alex Garnett y Alice Zawadzki. Recientemente, ha lanzado “The Darkening Blue” su tercer y último disco a la fecha, también por el sello Whirlwind Recordings, pero aún no ha llegado al barrio…estaremos atentos!!

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