Preso ventanilla


Erik Friedlander
mayo 21, 2017, 11:20 pm
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tapa Rings
Rings (2016)

El violonchelista Erik Friedlander siempre está empujando hacia adelante como compositor, músico y creador de música. Ha contribuido a elevar el cello como instrumento líder en la escena del jazz. Ha explorado distintos aspectos de la improvisación, la composición y la performance. En lo último de Friedlander, los 66 minutos de Rings (publicado en su propio sello Skipstone), él continúa para perfeccionándose y adaptándose. Este tiempo fuera, Friedlander utilizó un nuevo trío, Black Phebe (no está claro si el nombre está vinculado a las aves del mismo nombre) para profundizar en las características musicales de la repetición cíclica. A pesar de la aplicación de la reiteración, las doce piezas originales de Friedlander ofrecen una enriquecedor grado de variedad, con un amplio alcance de texturas y estados de ánimo.

Friedlander es un veterano de la escena del jazz/improvisatoria del downtown neoyorquino, pero también trabaja con artistas fuera de esa comunidad. Ha colaborado con la banda folk-indie Mountain Goats, la cantante de rock alternativo Courtney Love, así como con músicos de jazz como Dave Douglas y John Zorn. Los demás miembros de Black Phebe comparten la búsqueda de Friedlander de música innovadora. Shoko Nagai (en piano acústico, acordeón y electrónica) antes ha actuado junto a los guitarristas Marc Ribot y Elliot Sharp; y Miho Hatori de Cibo Matto. Los créditos del percusionista Satoshi Takeishi incluyen a Eliane Elias, Rez Abbasi, Marc Johnson y muchos más.

Cada una de las doce pistas tienen una dinámica de grupo que avanza con las ideas conceptuales de Friedlander de la recurrencia, pero, en particular, tres canciones emplean loop vivos como una herramienta adicional. “Solve Me”, “Canoe” y “Waterwheel” forman la suite Rings. El “looping” es un método que Friedlander no ha intentado antes. Él explica, “Nunca he sido un fan del looping como una técnica de composición pero he cambiado mi mente cuando lo intenté con la banda. Puedo crear los anillos mientras improvisamos y el resultado es hipnótico y bello, pero orgánico”. La apertura de la suite, “Solve Me” ofrece una moderada, principalmente tranquila atmósfera que implica el arco y el violoncelo arrancado. Hay una extraña corriente submarina vía la electrónica de Nagai y el modo en que usa las cuerdas dentro de su piano, así como los ocasionales sonidos de percusión no convencionales de Takeishi. “Canoe” está llena de contraste y dureza, como algo oscuramente alucinante que podría ocurrir dentro de una pesadilla de vigilia. Si hay monstruos saliendo de un armario, esta podría ser la banda sonora. “Waterwheel” repite el consuelo y la serenidad que se encuentra en “Solve Me”. Hay astillas de disparidad, pero en general hay un sentimiento de esperanza y sincero reconocimiento (quizás para otros, quizás por la naturaleza implícita en el título).

Como se ha indicado, el álbum tiene muchos tonos. El primer corte del CD, “The Seducer”, tiene un temperamento de tango, con una maravillosa y optimista actitud que muestra la capacidad del trío para poner humor en su música. Hay un avance similar en el rápido “Risky Business”, el número más corto del CD, que tiene un sabor fuerte brasileño. La cuarta pieza, “Fracture”, tiene una vaporosa y etérea atracción. Los efectos de percusión matizados de Takeishi sugieren indicios de influencias asiáticas y del sur de la India. Las notas graves de Friedlander imparten una cadencia cremosa, mientras que los sutiles teclados de Nagai transportan una suave melancolía (no exactamente triste, pero una pizca de desolación interior).

El acordeón de Nagai viene a la vanguardia en el mid-tempo y folky “Small Things”, que también tiene uno o dos tintes de pedigree latinoamericano.

Otro punto alto “Small Things” es como Friedlander y Takeishi se comunican por el cambio de ritmo. La pista más larga, de casi nueve minutos, “Flycatcher” tiene un fluido y vibrante punto de vista. Hay insinuaciones de klezmer, música folk, minimalismo y jazz de cámara. Los adornos cíclicos de Friedlander tienen una disposición rotatoria pero seductora, acentuada por la resonante percusión de Takeishi (que tiene rastros de música de tabla hindú), las recurrentes notas del cello de Friedlander (que a veces emula una guitarra y otras veces asume el rol de bajista) y las contribuciones de formas free del piano de Nagai (no totalmente vanguardista, pero bastante en algunos casos). El trío concluye con “Silk”, que fusiona facetas de piano trio con propiedades de música de cámara. Mientras Nagai y Takeishi enfatizan el registro inferior, Friedlander favorece el registro más elevado, y la combinación proporciona una vívida comparación y yuxtaposición. Si oyentes atrevidos están hartos de proveedores de ruidos disonantes, pero les gusta buscar el jazz o la música improvisacional que reduce fronteras de género, entonces Rings es uno para mirar, ya que esto sin esfuerzo une el jazz expresivo, el folk y elementos de música de cámara.

Fuente para la reseña: Doug Simpson para https://www.audaud.com/erik-friedlander-cello-rings-skipstone

Apunte: Accesible melódicamente, con improvisación contenida y tendencia claramente vanguardista, Rings es un álbum que cruza las fronteras de la música clásica, el jazz, el folk y la world music empleando como vehículo la repetición. Como se ha dicho, la música es hipnótica, pero también es poética y cinematográfica. Párrafo para Shoko Nagai: sus aportes en el piano son de un sereno y profundo lirismo (realzado por la sabiduría de Friedlander en el cello) y en el acordeón da el toque world sin excesos. Hermoso disco. Altamente recomendable!

Track Listing

01. The Seducer (5:41)
02. Black Phebe (6:22)
03. A Single Eye (4:14)
04. Fracture (6:40)
05. Risky Business (3:22)
06. Tremors (7:16)
07. Small Things (6:13)
08. Solve Me (4:51)
09. Canoe (3:38)
10. Waterwheel (6:02)
11. Flycatcher (8:45)
12. Silk (3:23)

Artist List

Erik Friedlander: cello
Shoko Nagai: piano, accordion, electronics
Satoshi Takeishi: percussion

Link de descarga
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Jakob Bro
abril 16, 2017, 2:05 pm
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tapa Gefion
Gefion (2015)

Ser guitarrista en ECM es cargar con una herencia muy pesada ya que la editora alemana fue la primera en percibir los cambios que la guitarra introdujo en el jazz. Cambios – entiéndase – en el sentido de la innovación y de la creatividad porque sí hubo otros cambios, pero en la dirección de la indecencia.

Metheny, Towner, Abercrombie, Frisell, Gismonti (y hasta Derek Bailey) reposicionaron la guitarra en el jazz y abrieron nuevos lenguajes para el instrumento que Manfred Eicher, responsable del sello, supo identificar y promover. Hoy, la posición de la empresa es diferente, mas interesada en mantener el lenguaje del sonido que la ayudó a definirse, como quien cuida un patrimonio. En este contexto, la relación con Jakob Bro es de convivencia, pues parece una forma de retomar la grandeza del pasado para intentar encontrar nuevos usos: un patrimonio vivo.

El sonido de este guitarrista danés funde el brillo melódico de Frisell con la acidez de Abercrombie. El músico comenzó su carrera discográfica en 2003 y llega a uno de los Olimpos de las grabaciones de jazz como líder (ya había grabado anteriormente con el grupo de Paul Motian el álbum “Garden of Eden” en 2004 y después, en 2009, “Dark Eyes”, con Tomasz Stanko), después de 10 discos editados.

En el proceso de digestión y exploración de todas las innovaciones de los años 70 y 80, a las que hoy asistimos en las más diversas áreas creativas, escuchamos con placer el regreso del baterista noruego John Christensen que, a la par de DeJohnette, fue el músico que puso como base las primeras sesiones rítmicas de la casa (Jarrett, Garbarek, Weber, Towner, Rava, Abercrombie, etc.). Reescuchamos con placer su sonido metálico, con el uso intensivo de los platillos cortado con el bombo, y notamos que ahora esta más abierto y abstracto que en otros tiempos

En el contrabajo está el americano Thomas Morgan que ha integrado los diferentes grupos de Bro desde 2011. Ya lo escuchamos en “Communion”, de Joao Lencastre, en una de las grabaciones de André Matos y en otros discos de ECM con Abercrombie y Taborn. Tiene un sonido fuerte y seguro que se integra particularmente bien en el plano musical conciso y simple del guitarrista, manteniendo clara y nítida la estructura melódica.

El disco suena magníficamente inviernoso en sucesivas audiciones. Alegremente lento, es música para ir a ver la lluvia en el campo, con temas de una belleza serena y contemplativa. Previsible en cuanto al sonido, pero no por eso menos interesante en la música, escuchamos una guitarra bellísima, con composiciones que resuelven con elegancia y sorpresa los lugares comunes. Las guitarras de ECM comienzan a regresar a casa.

Fuente para la reseña: Gonçalo Falcão para http://www.distrijazz.com/es/smartblog/77_jakob-bro-trio-cr%C3%ADtica-ao-disco-gefion-na-jaz

Track Listing – Gefion

01. Gefion (10:36)
02. Copenhagen (4:26)
03. And they all came marching out of the woods (4:34)
04. White (5:09)
05. Lyskaster (4:18)
06. Airport Poem (3:32)
07. Oktober (4:21)
08. Ending (2:46)

Rainbow Studio, Oslo, November 1-2, 2013

Artist List

Jakob Bro: guitar
Thomas Morgan: double bass
Jon Christensen: drums
tapa Streams
Streams (2016)

Streams es el segundo disco para el sello discográfico ECM Records del guitarrista danés Jakob Bro. Antes de su primer compacto, Gefion, Jakob Bro ya había aparecido en este mismo sello bajo las grabaciones del legendario baterista Paul Motian, Garden of Eden, y del trompetista polonés Tomasz Stanko, Dark Eyes. En todos estos proyectos, Bro había dejado siempre su marca personal, tal y como hace de nuevo en su más reciente trabajo, Streams.

Para esta ocasión el guitarrista danés se ha servido de una formación en trío conformado por Thomas Morgan al contrabajo y Joey Baron a la batería. El repertorio de Streams es original del líder de la sesión y la música resultante se mueve entre las reflexiones musicales, la delicadeza, la melodía y las notas musicales no expresadas, en muchas ocasiones tanto o más importantes que las emitidas.

En este trabajo en conjunto (que es como se podría calificar), necesario para los propósitos del guitarrista, la sección rítmica a veces sirve de colchón sonoro para que el líder pueda desplegar su discurso musical entre contemplativo y aeróbico, lo que provoca un juego de espacios sonoros brillantes y emotivos, llenos de riqueza y sutileza. Jakob Bro así mismo sabe imprimir en algunas composiciones cierto carácter explorador, como el homenaje que lleva a cabo al baterista Paul Motian en la composición “PM Dream” y donde Joey Baron da una lección de templanza interpretativa; o de carácter distorsionador como en el tema “Full moon Europa”, o la extraordinaria graduación sonora de “Sisimiut”. También hay que apuntar la pieza a solo que interpreta Bro en “Heroines”.

Finalmente señalar el excepcional trabajo que desarrollan Thomas Morgan y Joey Baron, excelentes a lo largo de toda la grabación, atentos siempre al discurso musical del líder, no se puede esperar menos de dos de los mejores músicos de acompañamiento que hay en la actualidad.

Reseña de Joan Carles Abelenda para http://jazzrecordings.blogspot.com.ar/2016/12/jakob-bro-streams.html

Track Listing – Streams

01. Opal (4:40)
02. Heroines (5:35)
03. PM Dream (9:37)
04. Full Moon Europa (10:19)
05. Shell Pink (8:17)
06. Heroines (Solo) (2:33)
07. Sisimiut (7:30)

Artist List

Jakob Bro: guitar
Thomas Morgan: double bass
Joey Baron: drums

Apunte: dejé pasar un largo tiempo para despegarme de joyas como “Time”, “December Song” o “Balladeering” para escuchar estos trabajos de Bro. Apenas vió la luz Gefion, tenía muy frescos esos discos con Konitz, Frisell y Motian y debo decir que no lo sentí como un paso hacia adelante. También hay que decir (y no es ningún gran descubrimiento) que estaba casi cantado que Bro inevitablemente fuera a grabar en algún momento como líder para ECM. Manfred Eicher tiene el marco exacto para las pinturas y texturas de Bro. En estos dos álbumes continúa de manera sencilla, donde lo menos es más, intentando mostrar que el mundo puede ser bello. Para eso cuenta con la ayuda de exquisitos músicos que comulgan perfectamente con su propuesta, en especial Joey Baron que está simplemente magnífico a lo largo de todo Streams. El barco de Bro cambia de tripulantes pero no cambia de dirección. Y está bien, no hay ley escrita o algo por sentado que diga que debe olvidar todo lo hecho y arrancar de nuevo. Seguramente, ya llegaran otros vientos.

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Ernst Reijseger, Harmen Fraanje, Mola Sylla
diciembre 24, 2016, 8:26 pm
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Down Deep (2013)

Sobre el escenario se precisa la desinhibición más absoluta. Lo pensaba hace unos días viendo una obra de teatro. Sólo si el escenario es un espacio natural para el actor (músico), si en él se puede ser el mismo que hace inconfesables muecas frente al espejo de casa con la tranquilidad de sentirse a salvo de miradas ajenas, si en él siente uno expandir su cuerpo en vez de contraerse por la tensión, sólo entonces se puede hacer una música de vuelo tan libre como a la que dan vida Reijseger, Fraanje y Sylla.

Hay una foto en el interior del libreto de este Down deep en la que los tres músicos miran a cámara y gritan. Reijseger, con la boca bien abierta, tensas las comisuras de los labios hasta sus máximos extremos, como si fuera un niño pequeño que estalla en el sollozo de una pataleta. El gesto de Sylla es semejante, pero en su mirada se percibe un brillo de locura y provocación. Fraanje, por su parte, apenas abre la boca y agarra con una mano el hombro izquierdo de Sylla. ¿Casualidad que su gesto, mucho más comedido, sea el del más joven de los tres?

Ernst Reijseger es uno de esos locos maravillosos y ejemplares músicos de la improvisación europea, que en Holanda tienen un característico humor que comulga sin complejos con los lenguajes más abiertos y experimentales (esos que tanto asustan). Reijseger ha ido desarrollando una carrera en el que a la vertiente más jazzística y libre improvisadora (Clusone 3, ICP Orchestra, Louis Sclavis…) suma una relación muy particular con diversos folclores, como demostró, por ejemplo, en el asombroso Colla Voche (junto a los sardos Tenore e Concurdu de Orosei); también otras facetas, como la de compositor de música para películas de Werner Herzog (obviamente, no hablamos de música cinematográfica al uso; tampoco el cine de Herzog lo es). Reijseger es un improvisador total, a la par que un músico que vive una relación con su instrumento tan natural que le permite, si es preciso, manejarlo sin complejos como una guitarra, además de cantar (o algo similar), aullar y lo que haga falta. No guarda las formas, no imposta, simplemente es, y el chelo baila en sus manos como un excelso bailarín de salsa haría balancearse entre sus brazos a la pareja de baile.

El holandés Reijseger y el senegalés Mola Sylla ya se habían reunido de antemano en un proyecto conjunto en 2003 (Janna, junto al percusionista Serigne C.M. Gueye) y coincidido en varios grupos desde finales de los 80. Es en 2007 cuando el pianista Harmen Fraanje les sugiere la reunión y 2012 el año de la grabación. Antes, Fraanje y Reijseger ya habían grabado juntos en un disco de 2004 del trompetista Eric Vloeimans, y el pianista había sido uno de los instrumentistas (organista, además de pianista) en la música de la película La cueva de los sueños olvidados, de Herzog, un fascinante viaje al interior de la cueva rupestre de Chauvet (Francia).

Sólo hay improbables cuando la mentalidad está sellada como una ostra. Sólo puede resultar inconcebible tal unión de instrumentos y talentos si se entiende la música como un compartimento estanco. Y la reunión de este trío es lo más natural del mundo, así se comprende al escucharlo. No hay empaste de lenguajes, sino la hibridación lógica de tres expresiones individuales que conjuntamente han logrado un trabajo que emociona profundamente (ahí, deep down) y que no hace concesión alguna al africanismo comercial de world music. Hay recitados como hay gritos, y hay una voz que estalla salvajemente en Amerigo, la increíble versión que hacen del original del flautista Magic Malik. Aparentemente el tema se desarrolla bajo los fundamentos de un lenguaje de minimalismo instrumental al uso con la incesante repetición de una serie de arpegios. Sobre ellos, la invocación casi ritual de las percusiones aéreas de Sylla y el solo de Reijseger. Hasta que… ¡bum! Bien avanzada la música, Mola Sylla prende la mecha y dinamita todo control canónico de la voz. La belleza bruta expresa lo más hondo y ese vendaval vocal le deja a uno sin aire.

Amerigo es la única versión del disco junto a E lucevan le stelle (de la ópera Tosca, de Giacomo Puccini), un inciso operístico que asoma improbable en el chelo de Ernst Reijseger después de un inicio abstracto con el piano de Fraanje disociado, en su fraseo jazzístico, del juego con los armónicos en el frotar del arco de Reijseger (característica sonoridad cinematográfica del chelista) y de los efectos selváticos de Sylla.

El disco tiene altibajos, no tanto por demérito de los valles como por altura de los picos. Es difícil seguir después de la congoja que produce Amerigo, aunque el aparente estatismo de Shaped by the tide (con el tempo determinado por el pulsar de la mbira y un golpeo constante cuyo origen no logro determinar –quizá Sylla percuta el suelo con los pies-) serena las emociones y permite que Reijseger frasee con cierta placidez una especie de espiritual luminoso que va atardeciendo en su declive. El chelista establece un estupendo groove, con el chelo a modo de contrabajo, en Hemisacraal, territorio para el recitado de Mola Sylla bajo el que el propio Reijseger canturrea y retuerce su voz (como si de una línea de direccionalidad armónica más se tratara), mientras Fraanje lo mismo complementa el pulso del chelista que va desplegando su solo sobre éste o apunta maneras de elegante nocturno de Chopin.

En parecidos terrenos a los de Shaped by the tide se mueve Ana, con la mbira hipnotizando mediante un patrón constante. Sylla canta mientras Fraanje determina una atmósfera etérea que, junto al pulso de la mbira, libera a Reijseger para entrar y salir de la base. El inicial Elena es un precioso, emotivo y delicado vals somnoliento en el que Fraanje disfruta de espacio para sus particulares (y siempre contenidas) digresiones, mientras M´br es lo más parecido a un blues del desierto en el que lo interesante, además del efecto hipnótico de la repetición, es la forma en la que Reijseger y Fraanje juegan con ella. Eso sí, el contraste más radical lo proporciona Down deep, cuya percusión inicial bien pudiera ser un zapateado flamenco al que sigue un enloquecido “rapeo” de Sylla, antes de clausurar con Her eyes, una sencilla melodía casi infantil que repiten y repiten a modo de canción de cuna. Y es que la música del trío, en su compleja expresión de sencillez, puede hacer a los melómanos tan felices como una nana a un niño.

Reseña de Carlos Pérez Cruz para http://www.elclubdejazz.com/discos/reijseger_fraanje_sylla_down_deep.html

Track Listing – Down Deep

1. Elena (6:04)
2. M’br (5:23)
3. Amerigo (8:32)
4. Shaped By The Tide (5:28)
5. Hemisacraal (6:00)
6. E Lucevan Le Stelle (3:43)
7. Ana (8:52)
8. Down Deep (2:15)
9. Her Eyes (2:48)

Artist List

Ernst Reijseger: cello, voice
Harmen Fraanje: piano, voice
Mola Sylla: vocals, m’bira, xalam, kongoma

tapa-count-till-zen
Count Till Zen (2015)

Aunque este es el segundo disco del trío, Ernst Reijseger está últimamente que no para, porque hace poco ha editado dos trabajos en solitarios: Crystal Palace y Feature. Aquí se acompaña del pianista Harmen Fraanje y el senegalés Mola Sylla, que canta en wolof, el idioma mayoritario en Senegal.

Count Till Zen es un trabajo que lo tiene difícil para ser fácilmente etiquetado en las tiendas de discos. Es jazz, sí, pero se sostiene fuertemente sobre diversas músicas tradicionales de África. Sin embargo, esta no es una calculada mezcla de géneros. Es un disco sencillo y fresco. Todo parece fluir de forma natural. Aunque la mayor parte de las composiciones tienen la voz de Sylla como protagonista, en escuchas posteriores podemos apreciar el enorme trabajo de Reijseger y Fraanje, especialmente en temas como Badola, Headstream y Debenti.

Si hace poco hablábamos aquí del disco de Anders Jormin, Lena Willemark y Karin Nakagawa como uno de los trabajos más interesantes que se han editado últimamente en esto que algunos llaman world jazz, Count Till Zen sería su pareja perfecta. Distintas influencias y distintas formas de afrontar las canciones, pero con el mismo y excelente resultado.

Reseña de Juan Manuel Vilches para http://www.musicopolis.es/ernst-reijseger-harmen-fraanje-mola-sylla-count-till-zen-2015/1649262015/

Track Listing – Count Till Zen

01. Perhaps [4:07]
02. Bakou [5:48]
03. Badola [3:01]
04. Count Till Zen [5:08]
05. Headstream [2:41]
06. Debenti [5:54]
07. Out Of The Wilderness [7:19]
08. Faleme [7:27]
09. E Konkon [3:55]
10. Friuli [4:51]

Artist List

Ernst Reijseger: cello [5 string cello]
Harmen Fraanje: piano, voice
Mola Sylla: voice, idiophone [kongoma], xalam, percussion

Apunte: No puedo apuntar nada en especial, ya que Jesús Gonzalo en su excelente blog hace una amplia reseña donde lo dice TODO sobre los tres discos en los que el dúo Reiseger / Sylla unieron sus talentos. Espero lo disfruten. Felicidades!!

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Francesco Turrisi

¿Quién es Francesco Turrisi?

Francisco Turrisi ha sido definido por la prensa como un “alquimista musical” y un “políglota musical”, por la variedad de sus influencias y experiencias musicales. En 2015 acompañó a Bobby McFerrin para una gira por Italia, ha tocado la música de Steve Reich con el grupo avantgarde de Nueva York “Bang on a Can”, ha tocado con el bajista Barry Guy y la cantante griega Savina Yannatou y ha participado en mas de veinte conciertos con el grupo de música antigua “L’Arpeggiata” junto a Gianluigi Trovesi, (entre ellos en el Carnegie Hall, Wigmore Hall, Koln Philharmonie etc…)

Ha dejado su nativa Italia en 1997 para estudiar piano jazz y música antigua en el prestigioso Conservatorio Real de La Haya, donde obtuvo un BA y MA. Desde 2004 colabora con el grupo de música antigua L’Arpeggiata, con el que tocó en los festivales mas importantes en Europa y en el mundo (China, Turquía, Colombia, Rusia etc…). Colabora regularmente con la cantante italiana tradicional Lucilla Galeazzi, con los grupos irlandeses Yurodny (jazz contemporáneo con influencias balcánicas), Gregory Walkers (música antigua) Crash Ensemble y Resound (música contemporánea). Francisco también es líder de “Taquin”, un ensemble que experimenta intentando acercar los mundos del jazz contemporáneo, la música antigua y la música mediterránea. Y también fundador de Tarab (ensamble que crea un puente imaginario entre música tradicional irlandesa y mediterránea) y de Zahr (que busca lazos entre la música árabe e italiana).

Ha registrado 4 albumes como líder y 2 como co-líder para su sello Taquin Records y para el sello irlandés Diatribe Records
Su último álbum “Grigio” tiene como invitados a la cantante tradicional irlandesa Roisin El Safty, la cantante de música antigua catalana Clara Sanabras y el virtuoso de tambores Zohar Fresco.

Ha tocado, colaborado y registrado con artistas del mundo del jazz, música clásica, música antigua y world music, entre ellos:
Bobby McFerrin, Dave Liebman, Gianluigi Trovesi, Nils Landgren, Wolfgang Muthspiel, Barry Guy, Gabriele Mirabassi, Savina Yannatou, Maria Pia de Vito, Theodosii Spassov, Gavin Bryars, Bang on a Can, Misia, The King’s Singers, Veronique Gens, Philippe Jaroussky, Pepe el Habichuela, Lucilla Galeazzi, Bijan Chemirani

Fuente para la biografía: http://www.francescoturrisi.com/biografia/

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Si Dolce E Il Tormento (2009)

El nacido en Turín, Francesco Turrisi ha sido algo de un soplo de aire fresco en la escena de la música irlandesa desde su llegada a la isla esmeralda en 2006. En poco tiempo se ha ganado una reputación como un excelente pianista de jazz, percusionista y acordeonista; una voz original. Él puede ser encontrado tocando en el efervescente balcánico-condimentado Yurodny, o en Zahr, un grupo que explora el alcance y la influencia de la música árabe, y Tarab, un grupo que mezcla la música folklórica tradicional irlandesa con una abundancia de sabores mediterráneos. Este grabación debut del trío está fuertemente influenciada por los años de Turrisi como clavecinista en L’Arpeggiata, el muy alabado ensamble musical de Christina Pluhar. Su pasión por la música de siglos pasados se entrelaza con su personalidad como pianista de jazz y el resultado es un atrapante y consistentemente hermoso trabajo.

El título del álbum se traduce como “dulce es la tormenta”; sin embargo, aparte de un asalto sobre las teclas a lo Cecil Taylor, la música es en su mayor parte dulcemente seductora y balsámica, con una corriente de melancolía uniendo las piezas. En general la sensación que genera es similar a la inducida por el estado de contemplar la lluvia caer desde la comodidad de intramuros, con el ocasional estruendo de truenos y destellos de relámpagos en la música para acelerar el pulso.

En la pista del título de tres minutos de duración, Turrisi remonta la melodía bien conocida de Claudio Monteverdi (que data de 1624), acompañado por Brendan Doyle en clarinete y Richard Sweeney en theorbo, un laúd de cuello largo que trae una elegante cortesía a esta delicada miniatura. Turrisi se aparta para perseguir unas carreras que caen cuidadosamente en cascada, dejando a Doyle llevar la melodía.

“Salve Regina “, cuyo lirismo sigue tan naturalmente al de la apertura, ve a Turrisi conducir un trío de jazz más convencional, con Dan Bodwell que proporciona el bajo profundo y terroso, y Sean Carpio que emplea sutilmente el trabajo de platillo y aro. Aunque haya insinuaciones de la influencia del primer Keith Jarrett en la voz de Turrisi de vez en cuando, parece estar más fuertemente inflluenciado por períodos musicales y moods en contraposición a estilos individuales. Esta seductora pieza, y la primera mitad igualmente encantadora de “Ciaccona”, comparten un eterno elemento folk evocador del innovador “Jazz på svenska” (Megafon, 1964), del influyente pianista sueco Jan Johansson.

Con este fin, Turrisi tiene más en común con los gustos de Johansson, Bobo Stenson, Dag Arnesen, y Stefano Bollani que Jarrett. “Ciaccona” se desarrolla en un ejercicio de free jazz, con las meditaciones anteriormente líricas de Turrisi disolviéndose gradualmente, virando hacia la abstracción tempestuosa. En el contexto del álbum como un todo es la tormenta del título, que perfora y ayuda a definir más claramente las islas de serenidad tanto antes como después.

Turrisi es atraído por la forma corta, y el sonido barroco de “Passacaglia”, el bonito “Lamento di Paolo e Francesca”, y “Toccata” duran apenas tres minutos cada uno. El ligeramente más largo “Canzonetta Spirituale sopra la Nanna”, de Tarquino Merula, él único otro no original del álbum, ve a Turrisi mostrar sus cartas credenciales como uno de los pianistas más interesantes en la escena contemporánea del jazz. Sea cual sea la duración de la composición, Turrisi nunca sacrifica mood por excesiva muestra de destreza técnica. Los ocasionales solos extendidos de piano son aún más atractivos debido precisamente a su racionamiento.

Asimismo, las contribuciones de Brendan Doyle en el clarinete y clarinete bajo son sucintas y conmovedoras, especialmente en la preciosa “Passamezzo Antico”, cuya melodía recurrente se prolonga largo tiempo después de que el álbum ha finalizado.Sólo en “Variazioni sopra la Follia” hace que Doyle realmente levante algún vapor, desplegando una melodía suave al principio, que construye despacio, pero constantemente a un bluseado lamento coltraneano, una impresión realzada por el raro empleo de Turrisi de acordes de mano izquierda como acompañamiento, a lo McCoy Tyner. Turrisi, Carpio y Bodwell todos solos a su turno.

Cuando Bodwell camina bajo los reflectores, arranca sonidos silenciosamente poderosos y emotivos de las cuerdas de su bajo; la claridad excepcional de producción de este CD realmente son subrayados. De hecho, la presentación entera de esta música desde la producción al embalaje comparte la clase del sello ECM, una comparación que también se siente en la música misma.

La pista de cierre del álbum es la hermosa “La Monica”, que exhibe la ágil interacción del trío. El enfoque no ocupado del bajo por parte de Bodwell y los cepillos de Carpio complementan amablemente el estilo elegíaco, suelto de Turrisi y las tempranas melodías europeas/italianas.

En la combinación de los sonidos de Italia de hace siglos con un enfoque más moderno para el piano, Turrisi está, en cierto modo, describiendo los pasos de una rama del jazz, porque sin la influencia clásica europea mucho de lo que llegó a ser conocido como el jazz nunca habría llegado a pasar. El éxito de la música radica en el hecho de que suena familiar y totalmente fresca al mismo tiempo. Esto es una pequeña gema de un álbum, y Francesco Turrisi es claramente un nombre para seguir mirando.

Fuente para la reseña: Ian Patterson para https://www.allaboutjazz.com/francesco-turrisi-si-dolce-e-il-tormento-by-ian-patterson.php–

Track Listing – Si Dolce E Il Tormento

01. Si Dolce è il Tormento (2:32)
02. Salve Regina (3:11)
03. Passacaglia (4:38)
04. Ciaccona (6:27)
05. Lamento di Paolo e Francesca (3:15)
06. Canzonetta Spirituale sopra la Nanna (5:46)
07. Passamezzo Antico (5:53)
08. Variazioni sopra la Follia (13:23)
09. Toccata (3:20)
10. La Monica (3:46)

Artist List

Francesco Turrisi: piano
Dan Bodwell: bass
Sean Carpio: drums
Brendan Doyle: clarinet, bass clarinet
Richard Sweeney: theorbo (3, 5)

tapa-fotografia
Fotografía (2011)

Sería simplista llamar al pianista Francesco Turrisi un experimentador, aunque su música abarca multitud de influencias culturales, desde su Italia natal a lo largo y ancho del Mediterráneo, a caballo de los siglos, y absorbiendo de fuentes tan diversas como el barroco, aires moros y jazz; simplista, porque su música fluye de manera tan natural como un río sigue su lecho -está en Turrisi y de él, y esto lo dirige. Como en el memorable debut de Turrisi, “Si Dolce e il Tormento” (Diatribe, 2009), no hay ningún sentido de esfuerzo de fusión, ningún sentido de construcción cuidadosa; en Fotografia, hay en cambio, un muy natural sonido de confluencia de ideas y emociones.

Aunque Fotografia comparta el mismo neo-clasicismo, teñido de folk, y el aventurerismo de las franjas-de-jazz del debut de Turrisi, este es un ofrecimiento más oscuro, más impresionista, y aparentemente más conceptual como un todo. Inspirado por la tradición italiana de alentar a los niños a bosquejar pensierini -pequeños pensamientos- Turrisi crea edificaciones sonoras en torno a diversos temas, comprensiva e intuitivamente apoyado por el baterista João Lobo y el bajista acústico Claus Kaarsgaard. Los títulos —”I Am The Shadow Man”, “Remorse”, “A Thousand Pieces”, “Ants”, “Towards the Depths”— son sugestivos del impresionismo a veces sombrío en estas viñetas, aunque el lirismo de bello dolor está incorporado en Fotografia.

Siete pensierini corren desde la idiosincracia fractural de diez segundos de “Pensierino 1, in mille pezze”, a la extrañamente ingrávida “Pensierino 7, verso il basso”, la cual destaca a Turrisi en las entrañas del piano y hermosas figuras del bajo de Kaarsgaard. Entre medio, hay acordes dramáticos, arco temperamental y percusión tintineante sobre el vagamente siniestro “Pensierino 2, Sono l’uomo ombra ” y la melancolía de “Pensierino 3, rimorso “, con el lento walking bass de Lobo sugiriendo un triste ensimismamiento. El rápido y repetitivo motivo en “Pensierino 4, formicai” transporta la cabizbaja inclemencia de una hormiga en una misión, mientras “Pensierino 5, scarabocchio” tiene un arranque-parada, corriendo calidad. “Pensierino 6, il lago fantasma” mantiene un ambiente sereno y fantasmal en su marco barroco.

En lugar de encadenar estos pensierini juntos en una suite continua, Turrisi rompe con vuelos cortos de imaginación lírica. El solo piano de “Fotografia 1” exuda quietud contemplativa, aunque no sin una absorbente energía. Hay más de una narrativa para “Fotografia 2”, con su blues mediterráneo, y es de algún modo antiguo y moderno simultáneamente. Una interpretación sencilla de “Luiza” captura la vena blues de Antonio Carlos Jobim, con Turrisi empleando moderadamente la mano izquierda, descansando realmente. “Pensierosa (por Helen)” oscila entre meditativa y clásicamente elegante, y la innegablemente conmovedora “Lachrimae” tiene la rara belleza de una sonata de Beethoven, aunque, de nuevo, es esencialmente un inquietante blues.

En el punto medio y sujetando estas reflexivas piezas, están tres composiciones tradicionales italianas inspiradas en las interpretaciones del cantante Pino de Vittorio. El arco meditabundo de Kaarsgaard es el protagonista de la primera mitad de “Alla Caprinese”, que se mueve desde lo oscuro hacia la luz tal como el lirismo liviano como una pluma de Turrisi ilumina la pieza. “Attaccati li Tricci” I y II resaltan al Turrisi encantador, cayendo entre líneas arábigas, e inclinándose hacia el juego de manos con simples melodías.

Menos inmediatamente accesible que el primer CD de Turrisi, Fotografia, es, sin embargo, totalmente absorbente y apunta a un artista que se niega a permanecer quieto. El sombreado, matices y profundidad emocional hacen de esto un viaje encantador.

Fuente para la reseña: Ian Patterson para https://www.allaboutjazz.com/fotografia-francesco-turrisi-diatribe-recordings-review-by-ian-patterson.php

Track Listing – Fotografía

01. Attaccati Li Tricci (5:09)
02. Fotografia I (2:45)
03. Pensierino I, In Mille Pezzi (0:52)
04. Luiza (2:16)
05. Pensierino II, Sono L’uomo Ombra (3:33)
06. Pensierosa (For Helen) (5:28)
07. Pensierino III, Rimorsa (2:52)
08. Alla Carpinese (7:32)
09. Pensierino IV, Formicai (2:36)
10. Lachrimae (For My Father) (4:37)
11. Pensierino V, Scarabocchio (2:45)
12. Pensierino VI, Il Lago Fantasma (3:18)
13. Fotografia II (2:55)
14. Pensierino VII, Verso Il Basso (4:36)
15. Attaccati Li Tricci II (11:06)

Artist List

Francesco Turrisi: piano
Claus Kaarsgaard: bass
João Lobo: drums

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Songs Of Experience (2013)

Originalmente me familiaricé con la música de Francesco Turrisi a través de su realización de 2011, “Fotografia”. Un álbum excelente que presentaba una alineación estándar de trío de piano, que se concentraba en un equilibrio entre la música de cámara y jazz infundido de folk. El resultado fue una agradable dualidad de elegancia y sencillez. En esta realización, Songs of Experience, Turrisi vuelve con el formato de trío, y mientras tiene a João retornando a los tambores, él sustituye la posición del bajo por el trompetista Fulvio Sigurta. Esto resulta en un álbum completamente diferente.Y mientras yo hubiera estado eminentemente contento con más de las cosas buenas, estoy encantado de presenciar la nueva dirección de Turrisi.

En su superficie, Turrisi ha grabado un álbum de jazz nórdico. Temperamental y sereno, las melodías fluyen y los ritmos gorjean y expansivos sonidos se reproducen en una tranquila esquina del mundo. De hecho, la influencia nórdica no es más que una extensión. Con sede en Dublín, pero sus raíces en suelo italiano, no es inexplicable que los sonidos de Escandinavia podrían haber llegado a la música de Turissi. Aparte del obvio efecto de la era digital volando las barreras geográficas para permitir que el expresionismo musical se disemine a través de la faz del planeta, también parece haber una tendencia donde el enfoque nórdico del jazz se mueve hacia al sur, así como el movimiento del jazz mediterráneo hacia al norte para encontrarlo.

Hay ejemplos en Bird is the Worm de músicos italianos desarrollando un jazz tranquilo influenciado por música folklórica local. Y mientras los modismos de la música popular Italiana difieren, es decir, de las de Copenhague, los rasgos que se fusionan con el jazz crean similitudes en el sonido Las contracorrientes de influencias son también resultado de músicos que se dirigen a otros países para estudiar, como Turrisi hizo cuando salió de Italia para estudiar en el Conservatorio Real de La Haya, en Holanda. Colaboraciones de diferentes músicas encuentran los lugares maleables donde existen similitudes y, por tanto, evocan nuevas ideas y nuevas expresiones y nuevos sonidos.

Pero esto es solo el hablar de influencias y tendencias de la música… dentro del béisbol, de interés principalmente para chiflados del jazz como yo. Tal vez como usted, también.

¿Cómo es la música?

El piano con una helada agudeza, la trompeta que expresa un cansancio y esperanza simultáneamente, y los tambores que dicen mucho hablando muy poco. Esta es la música que llena la habitación cuando una penetrante quietud ha echado raíces. Esta es la música que habla en voz baja, toma su tiempo para manifestarse, y es fantásticamente sugestiva cuando lo hace.

Algunas melodías, como “Incubo N.1” ofrecen una mezcla a lo Mingus de vanguardia y blues. Y “Birth” es una declaración exasperada de música de cámara… algo que, quizás, los admiradores de Wayne Horvitz puedan apreciar. Pero sobre todo somos presentados con melodías de elegancia y austeridad, con una tensión dramática continuamente mantenida al borde de estallar, y, lo que es más importante aún, de una belleza que se revela lentamente, desarrollándose de manera seductora de la primera a la última nota.

Excelente.

Fuente para la reseña Dave Sumner para http://www.birdistheworm.com/francesco-turrisi-songs-of-experience/

Track Listing – Songs Of Experience

01. Nel Mezzo (6:17)
02. Uppon Lamire (1:52)
03. Le (Lullaby for Aoife Naima) (6:54)
04. Incubo n.1 (3:22)
05. Toccata Arpeggiata nello Stile Cromatico (2:57)
06. Incubo n.2 (5:10)
07. Birth (10:40)
08. Incubo n.3 (2:17)
09. Canto (10:21)

Artist List

Francesco Turrisi: piano
Fulvio Sigurtà: trumpet & flugelhorn
João Lobo: drums

tapa-grigio
Grigio (2013)

Para el pianista Francesco Turrisi música “vieja” es un término redundante. En el mundo del italiano establecido en Dublín toda la música existe en un continuo. El debut de Turrisi, “Si Dolce e il Tormento” (Diatribe Records, 2009) puede ser el único ejemplo del laúd medieval theorbo -laúd de cuello largo- en un contexto de jazz. “Fotografia” (Diatribe Records, 2011), una serie de improvisaciones de trio de piano que oscilaba entre la abstracción del free-jazz, y el lirismo de blues mediterráneo y brasileño. Para “Songs of Experience” (Taquin Records, 2013), Turrisi evitó el bajo en favor de la trompeta y el flugelhorn de Fulvio Sigurtà en piezas altamente melódicas y minimalistas, que dibujó igualmente desde las tradiciones clásicas y folk. En Grigio, Turrisi agrega barroco italiano, tradicional irlandés y canción hebrea a una paleta de colores.

Común a todas las grabaciones de Turrisi en un mayor o menor grado, es la vena de música barroca/temprana que traspasa su música. La novedad aquí, sin embargo, es el empleo de Turrisi de un cantante. Tres números cantados muy bellamente por Clara Sanabras, “Che Si Puo Fare?”, “Augellin” y “Canzonette spiritual sopra la nanna” ilustra la fuerza melódica y la profundidad lírica de los lamentos italianos del siglo XVII. Turrisi ha tocado estas canciones con L’Arpeggiata, pero el impulso rítmico del bajista Dan Bodwell y el baterista Sean Carpio se combinan con las volteretas de las líneas de jazz de Turrisi para formar un marco completamente contemporáneo para la música, cuyos temas de amor y angustia -y la indiferencia del mundo- son eternos.

Tres canciones tradicionales irlandesas interpretadas por le cantante de canto gaélico Róisín Elsafty enfatiza la universalidad del blues. “Elenaor a run”, una canción del siglo XVII, muestra la hermosa voz de Elsafty, con una sutil presencia de Turrisi en piano y Ebow. El lamento de “Sile Beag Ni Chonnallain” y el evocador arrullo que es “Seoithin Seo” podrían traer una lágrima al ojo de un verdugo. Estas tres canciones están en el CD de Elsafty, “Má bhíonn tú liom Bí liom” (Vertical Records, 2007) -altamente recomendado para quienes deseen mojar un dedo en la canción tradicional irlandesa. La banda de Turrisi, Tarab, mezcla música folk irlandesa y del mundo, pero estas melodías con Elsafty están más cercanas al espíritu de la tradición irlandesa que las que él se ha comprometido a registrar hasta ahora.

El firme adorno circular de Turrisi forma la espina dorsal de la impresionista pista del título. El tambor de cuadro de Zohar Fresco proporciona un pulso moderado, mientras la violoncelista Kate Ellis y el saxofonista soprano Nick Roth -ambos de Tarab- evocan líneas distraídamente armónicas. “Hadasha” del saxofonista John Zorn también embarca desde un implacable piano ostinato, aunque los bestiales gritos del violoncelo y el saxofón le dan un ambiente vanguardista, más abstracto. “Maoz trsur” es una canción tradional hebrea arreglada por Roth; desde su intro minimalista de piano y bajo, la voz sin palabras de Fresco se junta al revoloteo del saxofón alto y al moderado violoncelo en apacible unión, parecido a un rezo. Las simples líneas melódicas de Turrisi “Tu Ridi” doblan a una cadenciosa influencia árabe.

El virtuosismo de piano de Turrisi toma un asiento trasero en sus hábiles tratamientos de las canciones tradicionales que atraviesan un milenio. Sobre la superficie, puede parecer haber poco que una la canción italiana barroca con el himno hebreo o el lamento irlandés, pero el manifiesto en los arreglos de Turrisi es el espíritu esencial humano común al verso y la música a través del tiempo y las culturas. Otra asombrosa adición a la corta pero sumamente impresionante discografía de Turrisi.

Fuente para la reseña: Ian Patterson para https://www.allaboutjazz.com/grigio-francesco-turrisi-diatribe-records-review-by-ian-patterson.php

Track Listing – Grigio

01. Che si può fare (4:43)
02. Grigio (4:48)
03. Eleanór a rún (5:58)
04. Hadasha (4:41)
05. Augellin (5:07)
06. Maoz tsur (3:52)
07. Síle Bheag Ní Chonnalláin (3:52)
08. Canzonetta spirituale sopra la nanna (7:01)
09. Tu ridi (3:09)
10. Seoithín seó (3:29)

Artist List

Francesco Turrisi: piano
Nick Roth: soprano sax
Kate Ellis: cello
Dan Bodwell: bass
Sean Carpio: drums

special guests:

Zohar Fresco: frame drums, percussion and vocals
Róisín Elsafty: vocals
Clara Sanabras: vocals

Apunte: El pianista italiano Francesco Turrisi, establecido en Dublin, es el arquetipo del músico de jazz moderno, tomando su inspiración en una amplia variedad de fuentes, desde el jazz y lo arábigo pasando por el barroco y la música popular Italiana, y a partir de esto, desarrolló en los últimos años esta serie de excelentes realizaciones, destacándose como una voz original e inconfundible. El tipo y calidad de la música, así como la estética de su presentación tiene muchos puntos de contacto con el espíritu del sello ECM, por lo que me animo a decir que en algún momento Manfred Eicher pondrá sus ojos en él y lo invitará a grabar en la casa alemana. Tómense el tiempo para escuchar esta música. Va a contrapelo de las urgencias diarias. Espero la disfruten.

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Julian Lage

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Sounding Point (2009)

Con un descubridor como el vibrafonista Gary Burton (reveló en su momento la magia de Pat Metheny y el talento Kurt Rosenwinkel), poco tiene de meritorio anunciar el potencial de este joven guitarrista californiano que desde los cinco años ya llamó la atención de gente como Carlos Santana, Pat Metheny, Kenny Werner, Toots Thielemans, Martin Taylor o David Grisman, que lo incluyeron en sus respectivos proyectos.

Era de esperar, entonces, que su debut discográfico no tardaría en publicarse. “Sounding Point”: con un repertorio complejo, personal y compensado que ejemplifica el dote creativo y técnico del instrumentista con piezas hibridas entre lo clásico y el jazz contemporáneo como “Clarity” o “Familiar Posture”, algún trazo de empirismo modélico como “Constructive Rest” y la inclusión de alguna revisión bien planteada como aquel “Encore: All Blues” de Miles Davis o el “Alameda” de Elliot Smith.

Lo dicho, Julian Lage tiene lenguaje propio, cosas que contar y un talento creativo enorme; aún así y siendo este su primer trabajo, se intuye que en directo el guión de Lage debe transcurrir más fresco que en estudio, más intuitivo, con mayor naturalidad y menos encorsetado por un combo formado por Jorge Roeder (bajo), Tupac Mantilla (percusión, Aristides Rivas (violoncelo) y Ben Roseth (saxo) que están a su altura pero que se contaminan por mimetismo de ese estreñimiento vírico que crea el estudio de grabación.

Como ocurre en estos casos (de los llamados niños prodigio), Lage –antes de editar este primer álbum-, ha pisado los principales escenarios de jazz del mundo, ha trabajado con los mejores y ha recibido excelentes críticas allí por donde las seis cuerdas de su guitarra han sonado.

Reseña de Quim Cabeza para http://www.distritojazz.es/2011/02/julian-lage-sounding-point/

Track Listing – Sounding Point

01. Clarity (5:54)
02. All Purpose Beginning (7:16)
03. Familiar Posture (2:58)
04. The Informant (3:23)
05. Peterborough (0:46)
06. Long Day, Short Night (5:47)
07. Quiet, Through And Through (2:18)
08. Lil’ Darlin’ (5:20)
09. Tour One (4:27)
10. Alamenda (2:19)
11. Constructive Rest (2:39)
12. Motor Minder (5:54)
13. Encore: All Blues (7:14)
14. Hitchcock Prelude (2:09)

Artist List

Julian Lage: guitar; compositions (tracks: 1 to 3, 5, 7, 11, 12)
Béla Fleck: banjo (tracks: 4, 6, 10)
Jorge Roeder: bass (tracks: 1, 2, 7, 8)
Aristides Rivas: cello (tracks: 1, 2)
Chris Thile: mandolin (tracks: 4, 6, 10)
Tupac Mantilla: percussion (tracks: 1, 2, 8, 12)
Taylor Eigsti: piano (tracks: 9, 14)
Ben Roseth: saxophone (tracks: 1, 2, 5, 7, 12)

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Gladwell (2011)

Gladwell es el nombre de una ciudad imaginaria cuya vida y lugares son descritos por Lage y su banda a través de las distintas composiciones del disco. Esto nos da la medida de su planteamiento experimental, aunque como en toda música programática, a nadie se le ocurriría nada de ello de no leer las explicaciones del autor. Lo que esta música sí comunica de inmediato es la libertad de que goza la banda, y que empieza en su atípica formación y continúa por la riqueza del diálogo entre instrumentos o su aprovechamiento de las técnicas de estudio. Lo más notable es que este desapego de las convenciones no deja de mostrar una sólida escuela. El propio Lage encarna a la perfección este raro talento al unir su fértil imaginación con su conocimiento de estilos de raíz como el country y el blues, todo ello expresado por supuesto con impecable nitidez y un brillante dominio de la riqueza tímbrica de la guitarra.

Reseña de Leo Sánchez para http://www.cuadernosdejazz.com/index.php?option=com_content&view=article&id=1569:julian-lage-group&catid=4:discos&Itemid=7

Track listing – Gladwell

01. 233 Butler (5:33)
02. Margaret (6:49)
03. Point the Way (2:12)
04. However Blake (6:27)
05. Freight Train (2:10)
06. Cathedral (2:09)
07. Listening Walk (4:28)
08. Cocoon (2:21)
09. Autumn Leaves (3:16)
10. Iowa Taken (9:06)
11. Listen Darkly (1:08)
12. Telegram (4:53)

Artist List

Julian Lage: electric guitar, acoustic guitar
Jorge Roeder: acoustic bass
Aristides Rivas: cello
Tupac Mantilla: drums, percussion
Dan Blake: tenor saxophone, melodica

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World’s Fair (2015)

No se dejen engañar por Julian Lage. Parecerá el tipo más dulce del mundo, modesto, pura calma californiana; su música, sencilla, sin esfuerzo, sin verdadero mérito. Nada más lejos. Lo más probable es que para el segundo cuatro (0:04) de este disco el oyente esté enganchado, y eso no se consigue siendo un peso pluma. Lage es, en realidad, una bestia de la guitarra, uno de los músicos más extraordinarios de hoy en día. El hecho de que lleva tocando toda la vida y que le encanta el instrumento le pone en una categoría que trasciende el puro virtuosismo, haciéndolo invisible, como inservibles serían las clasificaciones en estilos o géneros, aunque el “folk post-Internet” que acuña el anotador y también guitarrista Matt Munisteri no va desencaminado: aun con cierto sabor local, a pesar del instrumento acústico y las modas recientes esto no es —menos mal— un disco de “Americana”. Con temas como “Peru” y “Japan”, se trata más bien de la visión del mundo a través de los ojos de Lage. Su relato es muy evocador, tranquilo sin llegar a lo sombrío, a ratos enérgico y pletórico con momentos de un nivel guitarrístico escandaloso (su paleta tímbrica con la acústica es abrumadora). La única limitación aparente de Lage es su propia imaginación, y de momento parece lejos de agotarse.

Reseña de Fernando Ortiz de Urbina para http://jazzofftherecord.blogspot.com.ar/2015/02/daniel-cano-julian-lage.html

Track Listing – World’s Fair

01. 40’s (3:50)
02. Peru (2:54)
03. Japan (4:11)
04. Ryland (3:16)
05. Double Stops (1:50)
06. Gardens (3:56)
07. Century (2:55)
08. Where or When (2:21)
09. Missouri (4:11)
10. Red Prairie Dawn (2:51)
11. Day and Age (2:41)
12. Lullaby (3:00)

Artist List

Julian Lage: guitar

tapa-arclight
Arclight (2016)

Después de haber grabado el año pasado ‘Room’, junto con el guitarrista de rock Nels Cline, Julian Lage edita su cuarto álbum como líder, ‘Arclight’, y presenta el que es su nuevo trío, formado por dos pesos pesados del jazz actual, como son el contrabajista Scott Colley y el baterista Kelly Wollesen.

Los once temas que componen este disco son una buena muestra de las influencias e intereses del guitarrista californiano, pues hay composiciones de evidente inspiración brasileña (‘Supera’), pasando por el country (‘Ryland’) y acabando por el jazz manouche (‘Persian rug’), y todo ello sin olvidar, obviamente el jazz más moderno (‘Presley’) o el blues (‘Harlem blues’).

Tengo la impresión de que la carrera de Lage no ha debido ser nada fácil. Como es sabido el guitarrista fue considerado un niño prodigio , ya que con ocho años fue el protagonista de la película ‘Jules at Eight’k, a los trece lo pusieron a tocar en la entrega de los premio Grammy y desde los 15 años es miembro del Stanford Jazz Workshop de la prestigiosa Universidad de Stanford . Con este currículo es fácil que se le hubiese ido la cabeza y que, al igual que le ha pasado a decenas de niños, se hubiese perdido en el más absoluto olvido. Pues no. Ha sabido mantener (o se la han mantenido) la cabeza fría y ha llevado una carrera seria y sin prisa (sólo tiene 29 años).

Arclight’ es un disco muy correcto, acaso no especialmente emocionante, pero que deja ver que quienes están al frente de él tienen muchas notas y muchos acordes en sus manos y saben cómo hacer para que todo fluya de manera natural.

Reseña de Jaun Ez para http://www.distritojazz.com/discos-jazz/julian-lage-arclight

Track listing – Arclight

01. Fortune Teller (3:04)
02. Persian Rug (2:23)
03. Nocturne (3:19)
04. Supera (4:02)
05. Stop Go Start (3:32)
06. Activate (2:09)
07. Presley (4:12)
08. Prospero (3:08)
09. I’ll Be Seeing You (3:31)
10. Harlem Blues (3:28)
11. Ryland (4:02)

Artist List

Julian Lage: guitar
Scott Colley: bass
Kenny Wollesen: drums, percussion

Apunte: ¿Qué decir de Julian Lage que ya no esté dicho en líneas anteriores, si desde pequeñito deslumbra al mundo con su prodigiosa musicalidad? Pertenece a esa raza de humanos nacida de una genética distinta, donde los cromosomas parecen haber sido reemplazados por notas musicales devenidas en sustancia biológica. Son los X-Men de la música. Nuestros mortales oídos les pertenecerán por siempre.

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Angel Unzu
julio 1, 2016, 8:39 pm
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tapa Tiempo de búsqueda
Tiempo de búsqueda (2010)

Hacer mucho con poco. Este concepto, traducido en música, es el motor de Tiempo de búsqueda (Acoustic Music Records), que Angel Unzu ha elaborado con tan sólo una guitarra. Mejor dicho, dos: acústica y clásica, según los temas. Esta es la tercera referencia discográfica en solitario del músico navarro, que publicó anteriormente ’13 solos’ y ‘Melodías de piel’. En un estilo muy diferenciado de su labor con Gontzal Mendibil, Jabier Muguruza, Benito Lertxundi o Alex Ubago, el autor de las nueve piezas que integran el álbum se ha centrado en su mundo personal.

«Ha sido la primera vez que he dicho ‘no’ a trabajos que me llegaban, porque lo iba posponiendo. Lo tenía que retomar al de dos meses y, al final, lo he planteado como un encargo», expone el arreglista y productor con Anje Duhalde, Ganbara, Oreka TX, Amaia Zubiria o Alaitz eta Maider.

Dentro del disco, Angel Unzu distingue «dos ambientes distintos». Hay, también dos grupos de títulos. Por un lado, hay temas que llevan nombres de meses, como ‘Enero’, ‘Mayo’, ‘Abril’ o ‘Septiembre’. Unzu explica que se trata de «los meses en que empecé a componer. El que marca la pauta es ‘Abril’», ya que a partir de esta pieza el autor siguió una línea más concreta.

Por otra parte, hay creaciones como ‘Influencias’ I y II. El primero de ellos se basa «claramente» en el estilo de Ralph Towner. «Es consciente, premeditado y me gusta mucho la música que hace. Decidí imitar su fórmula». La segunda referencia es «todo lo contrario. Después de componer el tema, me di cuenta de que había empelado fórmulas que usa otro de mis músicos admirados, Egberto Gismonti, sobre todo el juego de dinámicas, que me encanta: cómo pasa de un momento muy lírico a otros muy rítmicos y poco melódicos».

Todo ello ha sido desarrollado con la aparente simplicidad de un único instrumento, aunque «inicialmente, quería hacer un trío. Es un proyecto que se quedó en el cajón y había compuesto ya todo un disco. Pero no me sentía cómodo con ello y decidí aparcarlo y empezar de cero. Retomé el formato de guitarra sola, que vengo haciendo desde hace tiempo. Aunque es difícil o puede ser árido, me siento muy cómodo».

Estilos y recursos

Dentro de esta fórmula, Unzu plantea una personal mezcla de estilos. «Durante años, te van gustando muchos tipos de música. Vas eligiendo y conformando una manera de decir o un carácter. Me gustan cosas del jazz o de la música clásica, pero no todo. También, del folk. Y decides decirlo sólo con seis cuerdas, a base de trabajar, y salen esos estilos», razona.

«Decidir hacer un disco de guitarra sola te marca la dirección, pero también te pone muchas limitaciones, para no hacer algo trillado y desarrollarlo», indica Unzu, que tampoco ha recurrido a varias pistas de grabación. Lo que sí ha hecho ha sido «echar mano de toda la técnica que pueda tener y buscar sonoridades para ampliar la paleta, como en el tema ‘Colores’. A veces, meto una pelota de ping pong en la guitarra o uso elementos entre las cuerdas», ejemplifica.

Melodía, armonía, ritmo y forma son las cuatro características en las que se mueve una composición, explicó Unzu. «He querido ahondar en los cuatro, para que no fueran evidentes. Pero, sobre todo, he profundizado en la forma», añadió, ya que, uno de sus objetivos ha sido salir de la habitual estructura de estrofa-estribillo. «Creo que es un peldaño más porque he hecho cosas que antes no había probado».

Fuentes para la reseña: http://gara.naiz.eus/paperezkoa/20101216/238238/es/El-iruindarra-Angel-Unzu-muestra–Tiempo-busqueda-nuevos-terrenos-solas-su-guitarra/?Hizk=en ; http://www.elcorreo.com/alava/v/20101230/cultura/angel-unzu-desnuda-guitarra-20101230.html

Apunte: Angel Unzu nace en el País Vasco, allí se forma como músico e inicia su actividad profesional. Estudia guitarra clásica y jazz en el País Vasco y Madrid, participando en cursos con compositores y guitarristas de prestigio como Ralph Towner, Leo Brouwer, Egberto Gismonti, Pat Metheny, Sergio Assad y Juan Falú, entre otros. Desde hace años trabaja como arreglista, productor y músico de estudio, participando en la realización de un centenar de discos. Paralelamente y de manera habitual acompaña a la guitarra, percusión y bouzuki a numerosos cantantes y grupos vascos. En el marco del Festival Internacional – Guitarras del Mundo- Unzu actuó en Argentina (Buenos Aires y provincia) en los años 1999, 2004 y 2012.

Lista de temas

01. Abril (6:15)
02. Septiembre (8:04)
03. Viaje breve (4:37)
04. Influencias II (6:46)
05. influencias I (4:36)
06. Colores (4:45)
07. Enero (9:32)
08. Sin Titulo (4:18)
09. Mayo (4:51)

Lista de artistas

Angel Unzu: guitarra

Link de descarga
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Thomas Carbou
noviembre 22, 2015, 6:14 pm
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tapa Other Colors of HekátêOther Colors of Hekàtê (2015)

El guitarrista de Montreal de jazz experimental Thomas Carbou acudió a David Binney y Jim Black para un álbum que pretende una mezcla entre jazz y música del mundo. El trío ofrece aquí sonoridades muy interesantes que siempre ponen tanto la guitarra de ocho cuerdas de Carbou como el saxofón de Binney y las percusiones de Black. Un logro notable en muchos aspectos.  Este álbum es también una consecuencia evidente para la trilogía Hekàtê, publicada en los últimos años.

Si el inicio de “Touareg”, más bien percusivo, deja perplejo sobre la dirección melódica (aunque se entenderá, aún sin querer, una línea vocal nebulosa que recuerda las piezas ambientales de Tool), nos tranquilizamos rápidamente con “Mademoiselle Elle”. La línea de saxofón ofrece una melodía simple y a la vez misteriosa, mientras que la línea de bajo, tan simple, asegura la cohesión. Añadamos a esto voces que siguen la melodía de saxofón en la última porción de la pieza y el retrato es casi completo. Es solamente daño que la batería se ponga a jugar un poco de cualquier cosa al final.

Comprendemos rápidamente que el álbum ofrece una bella sucesión de piezas bastante melódicas, con, muy a menudo, porciones un poco experimentales en el interior. A menudo, estas experimentaciones se hacen en los primeros segundos, para dejar lugar a la “verdadera” música más tarde. Las piezas más notables: “Chercher le vent”, que, a pesar de un principio incierto, casi cae en un rock lento; “Colors”, con un groove contagioso; “Curable”, con un largo desarrollo pero extremadamente eficaz; “Nossé Effa”, una pieza más lenta, más world, que da a entender una melancolía dulce a través de los ritmos más cargados; “Tribal Quest”, con una música previsiblemente muy percusiva y rìtmica.

El final del álbum, “Prince des Carpates”, hasta tiene una introducción, “Carpates (intro)”, poniendo en primer plano la guitarra de Thomas Carbou. Se permite aquí algunas variaciones en la energía, alternando entre pasajes discretos, incluso minimalistas, y otros casi rock con un “riff” de saxofón. Y el solo de guitarra es particularmente sólido, aunque parece perderse en la mezcla en ciertos momentos.  En cualquier caso, funciona y eso termina muy bien un álbum cargado.

Pequeño bemol: ciertas composiciones sin embargo se eternizan durante varios minutos para hacer lugar a un grueso desarrollo, que desgraciadamente, no siempre logra convencer. Además, las porciones más audaces evidentemente no gustarán a todos los oídos y hasta podría, para los oyentes menos tolerantes, estropear la experiencia de una música que sería distinto para personas más perseverantes. Porque a pesar de algunos pasajes más fuertes, el álbum Other Colors of Hekàtê está para un gran público de jazz.

Aunque el álbum sea difícil de sugerir a alguien que no tiene ningún interés en el jazz, corre el riesgo de interesar a los aficionados y aun a neófitos que muestran una apertura para la mezcla de géneros, muy presente aquí, pero en resumidas cuentas bien equilibrada. Noto que algunas escuchas pueden revelarse necesarias para domesticar plenamente el producto, pero que el álbum mismo puede fácilmente apreciarse.

Fuente para la reseña: Olivier Dénommée para https://critiquedesalon.wordpress.com/2015/06/30/thomas-carbou-other-colors-of-hekate/

Apunte: El guitarrista, compositor, arreglador y productor canadiense Thomas Carbou tiene grabados doce discos como líder, tres como co-líder junto al saxofonista Pierre Diaz y uno junto al también saxofonista François d’Amours. Prolífico e inquieto, ha experimentado (y lo sigue haciendo) con toda clase de música: jazz, música tradicional, world music, electrónica, folk, etc, algo que se puede percibir perfectamente en Other Colors of Hekàtê. En los años 2011, 2012 y 2013, Carbou lanzó sucesivamente los interesantes discos que integran la trilogía Hekàtê, compuesta por los discos “Hekàtê”, “Hekàtê II” y “Hekàtê III”, junto a los músicos Erik Hove (saxofón alto) y Jim Doxas (batería y percusión). No conforme con esto, decide lanzar este año Other Colors of Hekàtê, al cual disculpen la impertinencia, yo llamaría “Other Energy of Hekàtê”, porque con dos improvisadores de la talla de Binney y Black, siempre dispuestos a la pelea, toda música se convierte en algo más potente y osado. Los colores de Hekàtê inevitablemente viran al rojo del calor que le insuflan el saxofonista y el baterista. Carbou es buen músico, pero en este caso termina divirtiéndose más con lo que hacen Binney y Black llevando sus composiciones a otro nivel. Sin dudas, recomendable!

 

Track listing

01. Touareg (3:40)
02. Mademoiselle elle (4:20)
03. Chercher le vent (8:22)
04. Colors (6:42)
05. Curable (6:56)
06. Sao Luis / Petra G (2:34)
07. Nosse effa (5:48)
08. Petra S (1:32)
09. Nee en aout (7:24)
10. Tribal Quest (5:51)
11. Carpates (Intro) (1:19)
12. Prince des Carpates (6:34)

Artist List

Thomas Carbou: guitar
David Binney: saxophone
Jim Black: drums

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