Preso ventanilla


Erik Friedlander
mayo 21, 2017, 11:20 pm
Filed under: Uncategorized | Etiquetas: , , , , , , ,

tapa Rings
Rings (2016)

El violonchelista Erik Friedlander siempre está empujando hacia adelante como compositor, músico y creador de música. Ha contribuido a elevar el cello como instrumento líder en la escena del jazz. Ha explorado distintos aspectos de la improvisación, la composición y la performance. En lo último de Friedlander, los 66 minutos de Rings (publicado en su propio sello Skipstone), él continúa para perfeccionándose y adaptándose. Este tiempo fuera, Friedlander utilizó un nuevo trío, Black Phebe (no está claro si el nombre está vinculado a las aves del mismo nombre) para profundizar en las características musicales de la repetición cíclica. A pesar de la aplicación de la reiteración, las doce piezas originales de Friedlander ofrecen una enriquecedor grado de variedad, con un amplio alcance de texturas y estados de ánimo.

Friedlander es un veterano de la escena del jazz/improvisatoria del downtown neoyorquino, pero también trabaja con artistas fuera de esa comunidad. Ha colaborado con la banda folk-indie Mountain Goats, la cantante de rock alternativo Courtney Love, así como con músicos de jazz como Dave Douglas y John Zorn. Los demás miembros de Black Phebe comparten la búsqueda de Friedlander de música innovadora. Shoko Nagai (en piano acústico, acordeón y electrónica) antes ha actuado junto a los guitarristas Marc Ribot y Elliot Sharp; y Miho Hatori de Cibo Matto. Los créditos del percusionista Satoshi Takeishi incluyen a Eliane Elias, Rez Abbasi, Marc Johnson y muchos más.

Cada una de las doce pistas tienen una dinámica de grupo que avanza con las ideas conceptuales de Friedlander de la recurrencia, pero, en particular, tres canciones emplean loop vivos como una herramienta adicional. “Solve Me”, “Canoe” y “Waterwheel” forman la suite Rings. El “looping” es un método que Friedlander no ha intentado antes. Él explica, “Nunca he sido un fan del looping como una técnica de composición pero he cambiado mi mente cuando lo intenté con la banda. Puedo crear los anillos mientras improvisamos y el resultado es hipnótico y bello, pero orgánico”. La apertura de la suite, “Solve Me” ofrece una moderada, principalmente tranquila atmósfera que implica el arco y el violoncelo arrancado. Hay una extraña corriente submarina vía la electrónica de Nagai y el modo en que usa las cuerdas dentro de su piano, así como los ocasionales sonidos de percusión no convencionales de Takeishi. “Canoe” está llena de contraste y dureza, como algo oscuramente alucinante que podría ocurrir dentro de una pesadilla de vigilia. Si hay monstruos saliendo de un armario, esta podría ser la banda sonora. “Waterwheel” repite el consuelo y la serenidad que se encuentra en “Solve Me”. Hay astillas de disparidad, pero en general hay un sentimiento de esperanza y sincero reconocimiento (quizás para otros, quizás por la naturaleza implícita en el título).

Como se ha indicado, el álbum tiene muchos tonos. El primer corte del CD, “The Seducer”, tiene un temperamento de tango, con una maravillosa y optimista actitud que muestra la capacidad del trío para poner humor en su música. Hay un avance similar en el rápido “Risky Business”, el número más corto del CD, que tiene un sabor fuerte brasileño. La cuarta pieza, “Fracture”, tiene una vaporosa y etérea atracción. Los efectos de percusión matizados de Takeishi sugieren indicios de influencias asiáticas y del sur de la India. Las notas graves de Friedlander imparten una cadencia cremosa, mientras que los sutiles teclados de Nagai transportan una suave melancolía (no exactamente triste, pero una pizca de desolación interior).

El acordeón de Nagai viene a la vanguardia en el mid-tempo y folky “Small Things”, que también tiene uno o dos tintes de pedigree latinoamericano.

Otro punto alto “Small Things” es como Friedlander y Takeishi se comunican por el cambio de ritmo. La pista más larga, de casi nueve minutos, “Flycatcher” tiene un fluido y vibrante punto de vista. Hay insinuaciones de klezmer, música folk, minimalismo y jazz de cámara. Los adornos cíclicos de Friedlander tienen una disposición rotatoria pero seductora, acentuada por la resonante percusión de Takeishi (que tiene rastros de música de tabla hindú), las recurrentes notas del cello de Friedlander (que a veces emula una guitarra y otras veces asume el rol de bajista) y las contribuciones de formas free del piano de Nagai (no totalmente vanguardista, pero bastante en algunos casos). El trío concluye con “Silk”, que fusiona facetas de piano trio con propiedades de música de cámara. Mientras Nagai y Takeishi enfatizan el registro inferior, Friedlander favorece el registro más elevado, y la combinación proporciona una vívida comparación y yuxtaposición. Si oyentes atrevidos están hartos de proveedores de ruidos disonantes, pero les gusta buscar el jazz o la música improvisacional que reduce fronteras de género, entonces Rings es uno para mirar, ya que esto sin esfuerzo une el jazz expresivo, el folk y elementos de música de cámara.

Fuente para la reseña: Doug Simpson para https://www.audaud.com/erik-friedlander-cello-rings-skipstone

Apunte: Accesible melódicamente, con improvisación contenida y tendencia claramente vanguardista, Rings es un álbum que cruza las fronteras de la música clásica, el jazz, el folk y la world music empleando como vehículo la repetición. Como se ha dicho, la música es hipnótica, pero también es poética y cinematográfica. Párrafo para Shoko Nagai: sus aportes en el piano son de un sereno y profundo lirismo (realzado por la sabiduría de Friedlander en el cello) y en el acordeón da el toque world sin excesos. Hermoso disco. Altamente recomendable!

Track Listing

01. The Seducer (5:41)
02. Black Phebe (6:22)
03. A Single Eye (4:14)
04. Fracture (6:40)
05. Risky Business (3:22)
06. Tremors (7:16)
07. Small Things (6:13)
08. Solve Me (4:51)
09. Canoe (3:38)
10. Waterwheel (6:02)
11. Flycatcher (8:45)
12. Silk (3:23)

Artist List

Erik Friedlander: cello
Shoko Nagai: piano, accordion, electronics
Satoshi Takeishi: percussion

Link de descarga
Password: presoventanilla



Jean-Marie Machado & Didier Ithursarry
marzo 26, 2017, 9:36 pm
Filed under: Uncategorized | Etiquetas: , , ,

tapa Lua
Lua (2016)

La historia del jazz nos ha demostrado que los directores de orquesta podían desarrollar afinidad con algunos de sus músicos, hasta optar por el dúo y su conversación desnuda que permite, más allá de la connivencia, la intimidad. Lo que hizo Duke Ellington con Johnny Hodges, o, más cerca nuestro, Andy Emler con Thomas de Pourquery. Desde hace varios años, Didier Ithursarry es un miembro recurrente de las formaciones de Jean-Marie Machado, pudimos oírle así “Fiesta Nocturna”, “La fête à Boby”, “Lagrima Latina”, o, entre los actuales proyectos del pianista, en el programa Pictures For Orchestra. También se sabe, ya lo ha hecho con Dave Liebman, que al pianista le gusta colocar sus socios de juego en contextos casi opuestos, recurriendo a su capacidad de influir sobre el color orquestal como a su personalidad de solista.

El dúo que se refiere es una de las consecuencias lógicas de lo que Jean-Marie Machado y Didier Ithursarry han cultivado juntos. No ha sido decidido, les sucedió. La música que proponen es naturalmente el reflejo de una hermosa complicidad, los dos instrumentos a menudo evolucionan juntos, sin que un reparto preciso de los papeles hubiera estado visiblemente determinado. Ambos solistas y acompañantes, no por turnos sino en un mismo impulso, con surgimientos, comentarios, elevaciones líricas u ornamentos que parecen destinados a poner en valor el juego del otro, más que a cualquiera fin decorativo. Los intercambios son serenos, casi púdicos.

De esta negativa a utilizar los efectos de oposición, se desprende una música muy cálida y fluida que encuentra su belleza en las curvas más que en las rupturas. Sucede que Jean-Marie Machado aporta el contraste, rebotes por la utilización de dinámicas casi Monkianas en los graves, como en « JSB ». Pero en conjunto, la empatía de ambos hombres se materializa por dos apretadas declaraciones. El repertorio, composiciones de uno y del otro para dos estéticas distintas, así como dos segundas lecturas, favorece este tipo de intercambios, con melodías esmeradas entre las que ambos músicos extraen líricos filamentos.

La tensión existe sin embargo, explotada con precaución como durante la improvisación intensa de « Broussailles », la lectura de « Vuelta » donde el piano se hace urgente y el acordeón ardiente, donde todavía los cambios de climas de « Lézanafar »”, una composición con cajones, donde los arabescos que adora el pianista son revueltos por pasajes más graves. Pero en Lua es ante todo cuestión de dulzura, esa dulzura que se emparenta más con una fuerza vital que con una timidez. Así va de la sensualidad de « Sentier évanoui », el juego aéreo que muestra el dúo sobre « No Church But Songs » o de la interpretación sensible y despojada de « Lua », que concluye el álbum en conmovedora comunión.

Es con igual sinceridad que el dúo revisita « Perseguição » de Avelino De Souza y Carlos da Maia, o « Nocturne N°1 » de Chopin. La melancolía cantante del fado y el refinamiento de la escritura romántica, no contentos con dar lugar a dos hermosos momentos de música, son evidentemente muy adecuados al diálogo delicado y cautivante.

Fuente para la reseña: Olivier Acosta para http://www.citizenjazz.com/Jean-Marie-Machado-Didier-Ithursarry.html

Apunte: Machado e Ithursarry venían trabajando juntos en el colectivo “Jean-Marie Machado Danzas”. Allí hacían (y hacen) una colorida música, con influencias de gran cantidad de músicas del mundo, tal como ha venido siendo la característica principal de la discografía de Machado. De ese ir y venir por escenarios, se ve que decidieron hacer el disco a dúo. Sin caer en la obvia melancolía tanguera, hacen en “Lua” un muy lindo disco con la variedad estilística habitual y algunos temas que son realmente bellísimos (“Perseguição”, “Nocturne N°1” y “No Church But Songs”). Espero lo disfruten.

Track Listing

01. Sentier Évanoui (6:34)
02. Aspirer La Lumière (6:09)
03. JSB (5:17)
04. Perseguição (5:16)
05. Vuelta (4:09)
06. Lézanafar (7:55)
07. Broussailles (3:32)
08. Nocturne N°1 (5:26)
09. No Church But Songs (5:02)
10. Lua (3:55)

Artist List

Jean-Marie Machado: piano, compositions (1, 2, 6, 7, 9)
Didier Ithursarry: accordion, compositions (3, 5, 10)

Link de descarga
Password: presoventanilla



The Rob Clearfield Quintet

tapa-the-long-and-short-of-it
The Long and Short of It (2013)

Durante los últimos años, un notable joven pianista de Chicago ha enriquecido la labor de algunos de los músicos de jazz más creativos de la ciudad.

Sin él, el muy importante álbum doble del último año, “By a Little Light”, de Matt Ulery, y la nueva asombrosa continuación de Ulery también, “Wake an Echo”, habría perdido un poco de su belleza armónica y brillo tonal. Asimismo el trabajo etéreo de la cantante Grazyna Auguscik y el filoso toque del saxofonista alto Greg Ward han sido profundizados considerablemente por las contribuciones del pianista Rob Clearfield.

Ha venido produciendo tanto trabajo importante para muchos de los artistas de jazz más aventureros de Chicago, de hecho, que no ha tenido tiempo para enfocar un proyector donde corresponde: sobre su propia música.

Hasta ahora. En la noche del sábado, Clearfield celebrará el lanzamiento de su primera grabación como líder de banda, The Long and Short of It, un álbum cada bit tan lírico, imaginativo, poético y desafiante de género como su trabajo como sideman lo anunciaba.

La pregunta es: ¿cómo tiene Clearfield concebido un insólito lenguaje musical que de algún modo abraza el melodicismo despreocupado del pop, la intensidad cerebral de música clásica y el espíritu espontáneo de la improvisación del jazz?

“Me esfuerzo en escuchar ampliamente”, dice Clearfield, 28 años, quien nació en el área de Chicago y ha desarrollado su carrera y música completamente aquí.

“En lo que respecta a este registro en cuestión, y la escritura y el sonido global del grupo, estoy realmente en Ben Monder y Kurt Rosenwinkel”, agrega Clearfield, apuntando a los guitarristas que están redefiniendo las posibilidades armónicas de jazz -especialmente Rosenwinkel.

“Una cosa que me encanta de estos tipos es que cuando ellos fijan una pieza, la pieza tiene un sonido real. Todas las armonías y todas las expresiones – hay un paisaje tonal específico para la pieza. Incluso cuando ellos realmente se alejan en la improvisación, nunca realmente se apartan del hilo central”.

Lo mismo puede decirse del paisaje tonal de The Long and Short of It, que transporta el ferviente lirismo de la firma de Clearfield y una estética teñida de rock, desarrollada por el guitarrista John Kregor, el saxofonista tenor Scott Burns, el percusionista Eric Montzka y el bajista Patrick Mulcahy.

Sorprendentemente, las declaraciones de Clearfield en piano acústico y eléctrico a menudo flotan en el fondo, sin embargo, su influencia es inconfundible en la moderación de esta música, así como su naturaleza no categorizable

Clearfield atribuye esta forma poco ortodoxa a una variedad de fuentes, algunas menos previsibles que otras.

“En cuanto a mi propia manera de tocar, soy un gran admirador de (Johannes) Brahms tanto como cualquier otro compositor”, dice Clearfield, refiriéndose al gigante de siglo XIX cuyo romanticismo inequívocamente es sostenido por las estructuras musicales de un clasicismo anterior.

“Me encanta cómo él es muy serio, pero sin tomarse demasiado en serio a sí mismo. Él no es como (Franz) Liszt, tan grande como él, quien va a llevar una capa”, bromea Clearfield, refiriéndose al romántico pianista y compositor, cuya forma exterior es tan extravagante como su música fue exhibicionista. Clearfield claramente matiza más cerca de las más moderadas -aunque todavía emocionalmente intensas- expresiones de Brahms, lo que se puede escuchar en la música de Clearfield, aunque articuladas en una sintaxis jazz-pop.

“De un modo similar, un par de mis influencias del piano de jazz son Herbie Hancock y Brad Mehldau”, sigue Clearfield. “Aquellos tipos también son como Rosenwinkel y Monder: todo está conectado, todo viene de aquella primera semilla de improvisación. Ellos comienzan con una idea, y todo lo demás viene de aquel lugar de partida”.

Fuente para la reseña: Howard Reich para http://articles.chicagotribune.com/2013-08-08/entertainment/ct-ott-0809-jazz-scene-20130808_1_matt-ulery-kurt-rosenwinkel-rob-clearfield

Apunte: El joven y talentoso pianista Rob Clearfield ha sido (y es) miembro de varias agrupaciones musicales de Chicago, su ciudad natal. Entre las más conocidas figuran los ensambles de jazz del bajista Matt Ulery (un viejo conocido de esta página), del saxofonista Greg Ward, como así también la banda de prog-rock District 97. The Long and Short of It marca un ambicioso debut como líder de un quinteto igualmente talentoso, en especial el saxofonista Scott Burns. La música se desarrolla consistentemente entre el jazz, la música clásica, el prog-rock y el pop, y quien haya escuchado la música de Matt Ulery también podrá encontrar algunas similitudes con la obra del bajista. Clearfield recientemente ha lanzado un nuevo disco en formato trio, Islands, del cual se pueden escuchar algunos temas en la página del artista en Bandcamp. En resumen: The Long and Short of It es un muy buen disco de un artista a seguir.

Track Listing

1. The Hunter (13:30)
2. The Long and Short of It (6:47)
3. What Are You Doing Here? (5:57)
4. Victoria Park (8:12)
5. Sitting Cross-Legged (13:53)
6. Maybe Next Time (6:21)
7. The Post-Modern Prometheus (8:04)
8. Life Imitates Life (12:09)

Artist List

Scott Burns:tenor saxophone
John Kregor: guitar
Rob Clearfield: piano, electric piano
Patrick Mulcahy: basses
Eric Montzka: drums, cymbals

Link de descarga
Password: presoventanilla



Angel Unzu
julio 1, 2016, 8:39 pm
Filed under: Uncategorized | Etiquetas: , , ,

tapa Tiempo de búsqueda
Tiempo de búsqueda (2010)

Hacer mucho con poco. Este concepto, traducido en música, es el motor de Tiempo de búsqueda (Acoustic Music Records), que Angel Unzu ha elaborado con tan sólo una guitarra. Mejor dicho, dos: acústica y clásica, según los temas. Esta es la tercera referencia discográfica en solitario del músico navarro, que publicó anteriormente ’13 solos’ y ‘Melodías de piel’. En un estilo muy diferenciado de su labor con Gontzal Mendibil, Jabier Muguruza, Benito Lertxundi o Alex Ubago, el autor de las nueve piezas que integran el álbum se ha centrado en su mundo personal.

«Ha sido la primera vez que he dicho ‘no’ a trabajos que me llegaban, porque lo iba posponiendo. Lo tenía que retomar al de dos meses y, al final, lo he planteado como un encargo», expone el arreglista y productor con Anje Duhalde, Ganbara, Oreka TX, Amaia Zubiria o Alaitz eta Maider.

Dentro del disco, Angel Unzu distingue «dos ambientes distintos». Hay, también dos grupos de títulos. Por un lado, hay temas que llevan nombres de meses, como ‘Enero’, ‘Mayo’, ‘Abril’ o ‘Septiembre’. Unzu explica que se trata de «los meses en que empecé a componer. El que marca la pauta es ‘Abril’», ya que a partir de esta pieza el autor siguió una línea más concreta.

Por otra parte, hay creaciones como ‘Influencias’ I y II. El primero de ellos se basa «claramente» en el estilo de Ralph Towner. «Es consciente, premeditado y me gusta mucho la música que hace. Decidí imitar su fórmula». La segunda referencia es «todo lo contrario. Después de componer el tema, me di cuenta de que había empelado fórmulas que usa otro de mis músicos admirados, Egberto Gismonti, sobre todo el juego de dinámicas, que me encanta: cómo pasa de un momento muy lírico a otros muy rítmicos y poco melódicos».

Todo ello ha sido desarrollado con la aparente simplicidad de un único instrumento, aunque «inicialmente, quería hacer un trío. Es un proyecto que se quedó en el cajón y había compuesto ya todo un disco. Pero no me sentía cómodo con ello y decidí aparcarlo y empezar de cero. Retomé el formato de guitarra sola, que vengo haciendo desde hace tiempo. Aunque es difícil o puede ser árido, me siento muy cómodo».

Estilos y recursos

Dentro de esta fórmula, Unzu plantea una personal mezcla de estilos. «Durante años, te van gustando muchos tipos de música. Vas eligiendo y conformando una manera de decir o un carácter. Me gustan cosas del jazz o de la música clásica, pero no todo. También, del folk. Y decides decirlo sólo con seis cuerdas, a base de trabajar, y salen esos estilos», razona.

«Decidir hacer un disco de guitarra sola te marca la dirección, pero también te pone muchas limitaciones, para no hacer algo trillado y desarrollarlo», indica Unzu, que tampoco ha recurrido a varias pistas de grabación. Lo que sí ha hecho ha sido «echar mano de toda la técnica que pueda tener y buscar sonoridades para ampliar la paleta, como en el tema ‘Colores’. A veces, meto una pelota de ping pong en la guitarra o uso elementos entre las cuerdas», ejemplifica.

Melodía, armonía, ritmo y forma son las cuatro características en las que se mueve una composición, explicó Unzu. «He querido ahondar en los cuatro, para que no fueran evidentes. Pero, sobre todo, he profundizado en la forma», añadió, ya que, uno de sus objetivos ha sido salir de la habitual estructura de estrofa-estribillo. «Creo que es un peldaño más porque he hecho cosas que antes no había probado».

Fuentes para la reseña: http://gara.naiz.eus/paperezkoa/20101216/238238/es/El-iruindarra-Angel-Unzu-muestra–Tiempo-busqueda-nuevos-terrenos-solas-su-guitarra/?Hizk=en ; http://www.elcorreo.com/alava/v/20101230/cultura/angel-unzu-desnuda-guitarra-20101230.html

Apunte: Angel Unzu nace en el País Vasco, allí se forma como músico e inicia su actividad profesional. Estudia guitarra clásica y jazz en el País Vasco y Madrid, participando en cursos con compositores y guitarristas de prestigio como Ralph Towner, Leo Brouwer, Egberto Gismonti, Pat Metheny, Sergio Assad y Juan Falú, entre otros. Desde hace años trabaja como arreglista, productor y músico de estudio, participando en la realización de un centenar de discos. Paralelamente y de manera habitual acompaña a la guitarra, percusión y bouzuki a numerosos cantantes y grupos vascos. En el marco del Festival Internacional – Guitarras del Mundo- Unzu actuó en Argentina (Buenos Aires y provincia) en los años 1999, 2004 y 2012.

Lista de temas

01. Abril (6:15)
02. Septiembre (8:04)
03. Viaje breve (4:37)
04. Influencias II (6:46)
05. influencias I (4:36)
06. Colores (4:45)
07. Enero (9:32)
08. Sin Titulo (4:18)
09. Mayo (4:51)

Lista de artistas

Angel Unzu: guitarra

Link de descarga
Password: presoventanilla



Chris Dingman

tapa Waking Dreams
Waking Dreams (2011)

Conocido como compañero de banda del saxofonista Steve Lehman (en “Travail, Transformation, and Flow” y “On Meaning”), del baterista Harris Eisenstadt (en “Canada Day” y “Canada Day II”) y del trompetista aquí presente (en “Prelude to Cora”), Chris Dingman nos presenta aquí, rodeado por un conjunto de músicos del más alto nivel, su debut como líder, con un resultado difícilmente superable.

“Prelude” y “Vijayanagara”, las dos pistas que abren el disco, secuenciadas sin interrupción entre si, están marcadas por el tipo de lirismo que hace imposible (o incomprensible) que uno quede indiferente, pero más importante aún es la tensión creada por ellos, una atmósfera de suspenso y misterio que despierta en el oyente una curiosidad por escuchar el resto de esta obra. Y la verdad es que poco o nada de lo que sigue desilusiona. “Jet Lag” se nos presenta por el contrabajo de Joe Sanders, que luego se junta con la batería de Justin Brown, momento a partir del cual nos sentimos en la presencia de una de las mejores secciones rítmicas de hoy, y el interés en lo que nos espera sigue en aumento. Sigue un unísono de trompeta, saxo y vibráfono sobre los acordes de Fabian Almazan en el Fender Rhodes, que, haciendo justicia al título del tema, me dejó mareado y con la cabeza en un remolino. La temperatura aumenta aún más, como es de esperar, con el solo de Ambrose Akinmusire, después de lo cual el vibrafonista trata gentilmente de adornar una nueva sección escrita que antecede al retorno del vertiginoso tema, esta vez con interesantes variaciones de Loren Stillman. El final tomado por el fantasma de la guitarra de Ryan Ferreira y por el vibráfono del líder es lo menos que uno puede esperar…solo por aquello que se puede escuchar en estos 15 minutos iniciales, el disco valdría -y mucho- la pena.

“Manhattan Bridge” me suena como una forma de reconocimiento de parte de Chris Dingman a la importancia de Bobby Hutcherson, en particular de su producción para Blue Note a lo largo de los años ’60. Es una emocionante balada, casi toda tomada en cuarteto y con dos magníficos solos de piano y vibráfono, en cuya apoteosis se une Akinmusire a la trompeta. La conexión con el gran maestro del vibráfono pasa a ser más explícita en una versión de “Nocturnal”, una composición del baterista Joe Chambers que integrara “Patterns”, álbum grabado en 1968 a nombre de Hutcherson. Si la flauta invitada de Erica Von Kleist no me satisfizo en exceso en “Same Coin”, es usada con el mejor de los efectos en la lectura del tema de Chambers, no adeudando nada a la prestación de James Spalding en el original.

“Indian Hill” (así como los breves “Reflection” y “Epilogue: Stillness”) bien podría ser una pieza de autoría del trompetista, siendo bastante obvia su similitud con “Henya”, uno de los más espectaculares temas de su álbum “When The Heart Emerges Glistening”.

Waking Dreams es, como aquel álbum del trompetista (y como otros recientes estrenos discográficos de Carlo De Rosa, Travis Reuter, Curtis Macdonald o Ben Van Gelder – véase “Frame of Reference”), un perfecto ejemplo ilustrativo del mejor jazz que hoy se practica en Nueva York bajo la inspiración y la protección de músicos tan influyentes como Steve Coleman, David Binney o Steve Lehman, que es básicamente lo mismo que hablar del mejor jazz que actualmente se practica en cualquier rincón del planeta. Un álbum imperdible y un importante paso inicial en la carrera de un músico que me parece que tiene un enorme futuro por delante.

Fuente para la reseña: Paulo Barbosa para https://sites.google.com/site/jazzxxiproject/CRITICAS/chris-dingman-waking-dreams

Track Listing

01. Prelude (1:40)
02. Vijayanagara (5:26)
03. Jet Lag (7:54)
04. Manhattan Bridge (7:59)
05. Indian Hill (3:39)
06. Waking Dreams (7:55)
07. Interlude (0:38)
08. Same Coin (7:01)
09. Shift in the Wind (6:18)
10. Reflection (1:46)
11. Clear the Rain (9:19)
12. Nocturnal (4:45)
13. Zaneta (7:43)
14. Epilogue: Stillness (2:21)

Artist List

Ambrose Akinmusire: trumpet
Loren Stillman: saxophones
Fabian Almazan: piano
Joe Sanders: bass
Justin Brown: drums
Chris Dingman: vibraphone

with special guests:
Ryan Ferreira: guitar (track 3)
Erica Von Kleist: flute (tracks 8 & 12)
Mark Small: bass clarinet (track 8)

tapa The Subliminal and the Sublime
The Subliminal and the Sublime (2015)

En su segundo álbum como líder, Chris Dingman ha sacado a la luz una obra de gran ambición e impresionante realización. The Subliminal and the Sublime es una suite de cinco partes compuestas por encargo de la Chamber Music America. Dingman fue inspirado para escribirla (durante 18 meses) por viajes en el desierto del oeste americano.

Obtiene un notable sentido de escala de seis instrumentos, y retrata de manera creíble masivas montañas del Nevada y enormes cañones de California. Pero él también hace primeros planos.”Voices of the Ancient”, uno de los tres grandes movimientos, contiene detalles como la lluvia distante (desde el piano de Fabian Almazan y el contrabajo de Linda Oh) y una hilera de luciérnagas en un bosque a la medianoche (desde el vibráfono de Dingman, en colaboración con el silencio). Piano, vibráfono, alto saxofón (de Loren Stillman) y guitarra (de Ryan Ferreira) se superponen en la gama tonal. Colectivamente, constituyen una sonoridad formidable que continuamente cambia de forma. Por debajo, Oh y el baterista Justin Brown generan la energía en olas.

Esta música se mueve en consonancia con su materia. Esto surge, luego se junta y arrasa. A veces la perspectiva aérea es tan alta que toma el arco de la Tierra. En las tres largas piezas (“The Pinnacles” y “All Flows Forth” son las otras), los temas de Dingman inician con unas pocas y persistentes notas significativas, luego evolucionan. Hilos de contrapunto se funden en intrincados diseños. El ensamble es tan perfecto y orgánico que no importa qué voz individual surge momentáneamente para introducir el próximo motivo o cambio de estado de ánimo. El penetrante y lastimero saxofón de Stillman y las flotantes vibraciones de Dingman son manifestaciones de una conciencia

Este álbum está meticulosamente montado al servicio de la profunda emoción. Para Dingman, fenómenos del mundo natural, como el desmoronamiento de paisajes en el Pinnacles National Park, son personales. Así son los círculos de las nuevas secoyas rojas que nacen de las raíces de secoyas rojas muertas. Su logro, a través de la música, es hacer aquellos misterios naturales y renovaciones personales para todos nosotros.

Fuente para la reseña: Thomas Conrad para http://jazztimes.com/articles/162886-the-subliminal-and-the-sublime-chris-dingman

Track Listing

1. I. Tectonic Plates (4:33)
2. II. Voices of the Ancient (17:26)
3. III. Plea (3:00)
4. IV. The Pinnacles (19:49)
5. V. All Flows Forth (16:02)

Artist List

Chris Dingman: vibraphone
Loren Stillman: alto saxophone
Fabian Almazan: piano
Ryan Ferreira: guitar
Linda Oh: bass
Justin Brown: drums

Password en ambos casos: presoventanilla

Apunte: Lo primero que tengo que decir sobre The Subliminal and the Sublime es que excede largamente la etiqueta de “música de jazz”. Esta música no se puede etiquetar, o bien podemos inventar nuevas etiquetas que se instalen más bien en el terreno de las sensaciones: “profunda”, “bellísima”, “instrospectiva”, “paisajística”, “naturalista”, etc, etc. Lo segundo que tengo para decir es que no tengo dudas de que es uno de los mejores cinco discos del año 2015. Si no llegó antes a PV/MQC es porque no había escuchado a Waking Dreams, del cual debo decir que coincido en la mirada que da sobre él Paulo Barbosa en la reseña traducida, salvo en lo que dice respecto a que Waking Dreams tiene un resultado final “difícilmente superable”: The Subliminal and the Sublime ha venido a demostrar que Dingman ha superado con creces el desafío de evolucionar hacia el riesgo de tener una obra absolutamente personal, lográndolo, valga la paradoja, con un disco que ha sido un trabajo por encargo de la Chamber Music America. Finalmente, les dejo unas palabras de Dingman sobre su último disco: “The Subliminal and the Sublime se basa en el concepto de que, bajo la superficie de nuestra realidad aparente, existen capas subliminales de patrones, detalles y profundidad. Cuando miramos más de cerca estas capas, tenemos la oportunidad de descubrir verdades sublimes acerca de nuestro mundo y de nosotros mismos”. Escúchenlos, no se van a defraudar.



Giancarlo Mazzù
abril 2, 2015, 2:03 pm
Filed under: Uncategorized | Etiquetas: , , ,

tapa Pure Landscapes
Pure Landscapes (2007)

No sucede muy frecuentemente escuchar un ejemplo de amor por el instrumento como en este “Pure Landscapes” del calabrés Giancarlo Mazzù. El instrumento en cuestión, la guitarra clásica, en realidad, ha engendrado muchas pasiones, y sigue haciéndolo, en variados entornos musicales. Mazzù es un músico de frontera entre varios géneros musicales, como ocurre cada vez más frecuentemente y como es justo que sea. Docente de guitarra de jazz en el Conservatorio de Trapani, es diplomado en guitarra clásica, composición y arreglos, y en Jazz; pero también tiene pasión y competencia por la música étnica, y practica una gran variedad de instrumentos.

En este CD, completo con sus composiciones, exhibe una técnica superfina, un sonido limpio, y un gusto compositivo de gran nivel. Alterna, con inteligencia, atmósferas diferentes, para no aburrir al oyente. Para entendernos, el modelo es aquel de los discos en soledad de Ralph Towner. Entre las doce piezas propuestas, es de veras difícil indicar preferencias, dado el alto nivel compositivo y ejecutivo de cada pieza; por elección personal, soy partidario de las sugestiones vagamente townerianas de “Cuerdas”.

Fuente para la reseña: Enzo Fugaldi para http://www.jazzitalia.net/recensioni/purelandscapes.asp#.VRiGWI5VIb0

Apunte: Esto decía Giancarlo Mazzù: “Pure Landscapes es una colección de visiones puras, composiciones escritas que tienen una fuerte raíz en la práctica constante de la improvisación. Expresa los aspectos más íntimos de mi relación personal con la guitarra clásica, instrumento que me acompaña desde la edad de 5 años”. El resultado de todo esto es una música maravillosamente ejecutada y compleja, pero que tiene bien presente el hilo de la narración, lo que la lleva a estar al alcance de cualquier oyente e imperdible para los amantes de la guitarra clásica.

Track Listing

01. Tore e la partita decisiva (3:14)
02. Preludio poetico (1:56)
03. Cuerdas (5:39)
04. Drops of Nectar (3:14)
05. Sunday Morning (3:10)
06. Tears of Joy (2:50)
07. Dakini’s Dance (3:19)
08. Scuràu (3:14)
09. Giuseppino, Mata e Grifone (4:33)
10. Stella’s Eyes (5:24)
11. Nubes Sobra El Mar (5:12)
12. Pure Lanscapes (5:44)

Artist List

Giancarlo Mazzù: classic guitar, compositions

Link de descarga
Password: presoventanilla



Richie Beirach, Gregor Huebner, George Mraz
abril 13, 2014, 11:07 pm
Filed under: Uncategorized | Etiquetas: , , , ,

tapa Round About Mompou
Round About Federico Mompou

Sobre Federico Mompou

La noche sosegada
en par con los levantes de la aurora.
La música callada,
la soledad sonora,
la cena que recrea y enamora.

En estos versos del Cántico espiritual de San Juan de la Cruz encontró Frederic Mompou la expresión de su ideal estético. Y si bien el místico pretendía poetizar la intimidad ferviente que orienta hacia lo sagrado, en sus palabras el músico catalán encontró el calificativo más idóneo para una obra que quería ser la voz del silencio.

Mompou (1893-1987) despreció las modas de su época y se negó a emular a los ídolos de la música moderna tales como Schöenberg y Webern a los que detestaba (sintió siempre una repugnancia instintiva hacia la música germánica en la que identificaba una genuina “fonorrea”). Autodidacta, se dejaba llevar por su intuición, y por ello permaneció más cerca de la música de Fauré, Poulenc y especialmente Satie, otro miniaturista del piano. Se fue forjando una idea de la música basada en su cualidad sonora primigenia, en la pureza del sonido y su resonancia (es interesante señalar aquí que durante su infancia tuvo un papel de referencia la fábrica de campanas de su abuelo materno). La música era para él sonido puro, nada de discurso y mucho menos, por supuesto, arquitectura.

Se definía a sí mismo como hombre de pocas palabras y músico de pocas notas. Consideraba que la audición es interna y la emoción secreta, y que esta última sólo toma forma en los ecos (resonancias, otra vez) de la propia soledad. El atractivo de ese diálogo interior que despierta la escucha de “Música callada” está en lo que se queda fuera. Su minimalismo nace a partir de un lenguaje de silencio. Las frases corren desprovistas de compás, hacia la nada. No encontraremos desarrollos dramáticos en ninguna de las 28 pequeñas piezas que forman la colección (cuatro cuadernos compuestos entre 1959 y 1967), sino gestos interrogantes, sigilosas sendas que nos devuelven a la inocencia musical.

Fuente: http://joselorente.blogspot.com.ar/2012/03/musica-callada-soledad-sonora.html

Sobre Round About Federico Mompou

El año pasado, Richie Beirach sorprendió al mundo del jazz con su apariencia de “sobrino de Bartók de Nueva York”. Aquellos que han escuchado al pianista en concierto con el violinista Gregor Huebner y el bajista George Mraz, o en el aclamado CD “Round About Bartók” (ACT 9276-2), también han oído como los tres, sin esfuerzo, improvisaron en torno a temas de Alexander Scrijabin y Zoltán Kodály. Así pues, no ha de sorprendernos que Beirach haya descubierto que tiene relaciones con otros compositores de música clásica moderna. “Descubierto” en el sentido más estricto de la palabra, para la banda de admiradores de la decididamente poco espectacular música de Federico Mompou es todavía pequeña; sin embargo, es la música que te hace sentar y tomar nota una vez que la hayas escuchado.

Los contemporáneos de Federico Mompou (1893 – 1987) ya tenían diversas opiniones respecto a su música; Mompou despreciaba las tendencias, y se negó a seguir a las deidades de la música moderna, como Schönberg y Webern. De formación autodidacta, siguió su intuición, y por lo tanto estaba más cerca de la música de Satie y Faure. A pesar de que el catalán pasó muchos años de su vida en París, donde fue muy celebrado, sentía la vida más a gusto, aunque en su mayor parte aislada, en la ciudad donde nació, Barcelona. Tal como Bartók adaptaba la música folklórica húngara, Mompou con frecuencia investigaba dentro de las melodías catalanas.

A principios de los ’90 Richie Beirach oyó por primera vez las insuperables interpretaciones de la pianista Alicia de Larrocha de la música para piano de Mompou. La música lo electrificó. Él inmediatamente encontró los manuscritos y se encontró “automáticamente” improvisando sobre el material. A pesar de que el romanticismo tardío, impresionismo influido por las armonías, es melódicamente tentador para el músico de jazz, por tratarse de Mompou, resultó ser más complicado que en el caso de Bartók. En primer lugar, el recurso del “diálogo interior” de Mompou está en lo que es excluido. Su minimalismo nace de un “lenguaje del silencio”. Las frases corren, carentes de sentido, en la nada. En lugar de acontecimientos dramáticos se yergue un gesto interrogatorio, la vuelta natural a un reino reservado de inocencia musical.

“Mompou no tolera que usted simplemente agregue algo”, refleja Beirach. Gregor Huebner agrega, “…pero usted no puede dejar afuera una sola nota”. ¿Qué es lo que le queda a un trío de jazz, sobre todo, a diferencia de Bartók, si sólo frases rítmicas están implícitas? Hay tres formas paralelas para abordar la cuestión “Round About Federico Mompou”: hay sutiles arreglos para el violín, el piano, y el contrabajo, que se quedan cerca de los temas originales, mientras en las “fantasías”, hay un enfoque mucho más libre que a menudo lo mira en motivos concretos. Y finalmente está el típico empleo de estilo de jazz de “cambios de Mompou” como un vehículo para la improvisación, con la ocasional adición de un propulsivo walking-bass.

Los que aún no están familiarizados con este más que notable compositor catalán llegarán a conocer su espíritu musical a través de ocho miniaturas de la obra magna de Mompou, el ciclo “Música Callada” (1959-1967). A través de los tres improvisadores, el oyente experimenta un sutilmente sensual entendimiento de la música, como los músicos se liberan de este carácter básico hacia adentro, parecido a una balada. El respeto, y un mood inspirado y juguetón determinan el acercamiento de este trío no convencional. El decidido impulso para su sonido de jazz de cámara de jazz se deriva de la música europea clásica y el estilo americano neoyorquino de jazz moderno.

Tres músicos virtuosos tratan libremente con el desafío musical de un compositor que afina y pule sus miniaturas hasta el más mínimo detalle, un compositor a quien el virtuosismo le era particularmente extraño. La música funciona sólo porque como músicos de jazz los tres logran tocar en la forma que Beirach tanto atesoró en las clásicas interpretaciones de Mompou por parte de Alicia Larrocha; no tocan analíticamente, tocan “absolutamente natural” – como si su madre les cantara “Musica Callada” mientras ellos dormían.

Fuente: https://www.actmusic.com/en/Artists/Richie-Beirach/Round-About-Federico-Mompou/Round-About-Federico-Mompou-CD-Out-Of-Print/Produktinformation/%28release_id%29/21119

Apunte: Finalmente pude escuchar Round About Federico Mompou gracias a los buenos oficios de nuestro imprescindible, viejo y querido amigo Ignoto Transversal, quien atento a lo que acontece en la web apareció prontamente en el mail para decir “yo lo tengo!!”. Mompou quería que su música fuera nada más ni nada menos que la voz del silencio. ¿Cómo intervenir desde el jazz una música que nace en un lenguaje del silencio? Pues bien, Beirach, Huebner y Mraz de alguna manera han logrado que con su mirada desde fuera de lo estrictamente clásico, la búsqueda obsesiva de la pureza del sonido por parte de Mompou, quede arropada en un tratamiento sonoro que realza lo melódico y el romántico lirismo que tiene asociado. Para escuchar atentamente y disfrutar, y si tenemos tiempo, ahondar en Mompou a través de las grabaciones de la pianista (catalana, también ella) Alicia de Larrocha (1923 – 2009)

Track Listing

01. Impressiones Intimas #1 (Federico Mompou) (4:29)
02. Musica Callada #6 (Federico Mompou) (8:05)
03. Fantasie On Musica Callada #10 (George Mraz, Gregor Huebner) (2:11)
04. Musica Callada #10 (Federico Mompou) (6:33)
05. Bass Fantasie On Musica Callada #1 (George Mraz) (2:58)
06. Musica Callada #1 (Federico Mompou) (3:52)
07. Musica Callada #27 (Federico Mompou) (1:48)
08. Around Musica Callada #27 (Richie Beirach, Gregor Huebner) (4:36)
09. Fantasie On Musica Callada #19 (Richie Beirach, Gregor Huebner) (3:11)
10. Around Musica Callada #19 (Richie Beirach, Gregor Huebner) (1:00)
11. Musica Callada #19 (Federico Mompou) (3:39)
12. Musica Callada #18 (Federico Mompou) (7:40)
13. Fantasie On Musica Callada #18 (Richie Beirach, Gregor Huebner) (1:55)
14. Musica Callada #15 (Federico Mompou) (2:32)
15. Musica Callada #22 (Federico Mompou) (8:20)

Artist List

Gregor Huebner: violin
Richie Beirach: piano
George Mraz: acoustic bass

Link de descarga
Password: presoventanilla